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	<description>Sociedad Chilena de Obesidad</description>
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		<title>Curso de educación continua en obesidad 2012</title>
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		<pubDate>Wed, 21 Mar 2012 04:01:13 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[Calendario de Actividades Sochob 2012]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160;]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-2283" title="curso_eco_1" src="http://www.sochob.cl/web1/wp-content/uploads/2012/03/curso_eco_1.jpg" alt="" width="700" height="768" /></p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-2279" title="curso_eco_2" src="http://www.sochob.cl/web1/wp-content/uploads/2012/03/curso_eco_2.jpg" alt="" width="700" height="1095" /></p>
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		<title>XI CONGRESO LATINOAMERICANO DE OBESIDAD</title>
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		<pubDate>Thu, 01 Mar 2012 05:00:45 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[Actividades Científicas Internacionales]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160;]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-2267" title="afiche_puntacana" src="http://www.sochob.cl/web1/wp-content/uploads/2012/03/afiche_puntacana.jpg" alt="" width="740" height="1058" /></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Uno de cada tres adultos estadounidenses tiene presión arterial elevada, o hipertensión.</title>
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		<pubDate>Thu, 09 Feb 2012 22:50:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias Actuales]]></category>

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		<description><![CDATA[Nueve de cada 10 adultos estadounidenses consume demasiada sal y las principales culpables no son las papas fritas sino las rodajas de pan, informaron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC). El 44 por ciento del sodio consumido puede vincularse con 10 tipos de comida, dijeron los CDC. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><em><img class="alignleft size-full wp-image-2262" title="pan" src="http://www.sochob.cl/web1/wp-content/uploads/2012/02/pan.jpg" alt="" width="290" height="233" /><span id="more-2261"></span>Nueve de cada 10 adultos estadounidenses consume demasiada sal y las principales culpables no son las papas fritas sino las rodajas de pan, informaron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">El 44 por ciento del sodio consumido puede vincularse con 10 tipos de comida, dijeron los CDC. El pan y los llamados &#8220;rolls&#8221; lideran la lista, seguidos por los fiambres, la carne ahumada, la pizza, el pollo, las sopas, los sándwiches, el queso, la pasta, la carne y los <em>&#8220;snacks</em>&#8221; como <em>pretzels </em>y papas fritas.</p>
<p style="text-align: justify;">Una rodaja de pan no tendría mucha sal, pero cuando se consume varias veces por día puede aumentar la ingesta diaria de sal. Una sola rebanada de pan blanca podría contener hasta 230 miligramos de sal, según los CDC.</p>
<p style="text-align: justify;">El consumo elevado de sal puede aumentar la presión arterial, un factor de riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular (ACV), indicó la agencia estadounidense.</p>
<p style="text-align: justify;">El estadounidense promedio consume 3.266 miligramos de sal por día, sin contar la sal sumada en la mesa, lo que se ubica muy por encima de los 2.300 miligramos recomendados, señalaron los CDC.</p>
<p style="text-align: justify;">Para seis de cada 10 estadounidenses, incluidos los mayores de 51 años o los que tienen hipertensión o diabetes, 1.500 miligramos es el límite de ingesta diaria de sal aconsejado.</p>
<p style="text-align: justify;">Incluso comidas que parecen saludables como el queso blanco tendrían mucha sal, informó la agencia. Y también al pollo y al cerdo crudos se les suele inyectar sal.</p>
<p style="text-align: justify;">Los CDC recomendaron comer más frutas y vegetales y leer cuidadosamente las etiquetas de los productos alimenticios para hallar aquellos con el menor contenido de sal.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8220;La enfermedad cardíaca y el ACV son las principales causas de muerte en Estados Unidos y dependen ampliamente de la elevada tasa de hipertensión&#8221;, dijo a periodistas el director de los CDC, doctor Thomas R. Frieden, en una conferencia telefónica.</p>
<p style="text-align: justify;">Uno de cada tres adultos estadounidenses tiene presión arterial elevada, o hipertensión, agregó. &#8220;Una de las cosas que está elevando la presión sanguínea es que la mayoría de los adultos de este país comen o beben el doble de la cantidad de sodio que se recomienda&#8221;, dijo Frieden.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8220;La mayor parte de ese sodio extra proviene de productos comunes de panaderías y restaurantes y una muy pequeña proporción del salero en la mesa&#8221;, añadió.</p>
<p style="text-align: justify;">Casi dos tercios de la sal consumida por los estadounidenses proviene de productos envasados, el 24,8 por ciento de restaurantes y el resto de otras fuentes como máquinas expendedoras y el salero, reveló el estudio. La sal por caloría de comida consumida fue mucho mayor en restaurantes que en alimentos comprados en almacenes, indicaron los CDC.</p>
<p style="text-align: justify;">Frieden aconsejó que los productores de alimentos y los restaurantes reduzcan voluntariamente la cantidad de sal en sus comidas. Una disminución del 25 por ciento en el contenido de sal en las 10 fuentes principales de sodio salvaría 28.000 vidas por año, agregó el funcionario.</p>
<p style="text-align: justify;">Y le daría a los consumidores más posibilidades de elegir.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8220;Las personas pueden escoger cuánta sal agregar en la mesa&#8221;, dijo, y agregó: &#8220;Pero no pueden quitarla una vez que está allí&#8221;. La Asociación de Fabricantes de Productos Comestibles dijo que la industria alimenticia ha estado intentando reducir el contenido de sal de miles de productos mientras mantiene el sabor que atrae a sus consumidores.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8220;Si bien se han realizado avances, reducir el sodio en los productos sin afectar el sabor o la aceptación del consumidor de los productos no es tarea fácil&#8221;, indicó el grupo en un comunicado enviado a Reuters.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Fuente: </strong> Reuters</p>
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		<title>Los agonistas de los receptores GLP-1 reducen el peso y mejoran el perfil lipídico y los niveles de presión arterial</title>
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		<pubDate>Thu, 09 Feb 2012 22:41:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias Actuales]]></category>

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		<description><![CDATA[La administración a los sujetos con sobrepeso de la hormona intestinal que suprime el apetito puede tener beneficios clínicos en la pérdida de peso y reducir la presión arterial y los niveles de colesterol, según un estudio coordinado por Tina Vilsboll, de la División de Diabetes del Hospital Gentofte, en Copenhague, Dinamarca, que se publica [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><em><img class="alignleft size-full wp-image-2259" title="glp1" src="http://www.sochob.cl/web1/wp-content/uploads/2012/02/glp1.jpg" alt="" width="307" height="233" /><span id="more-2258"></span>La administración a los sujetos con sobrepeso de la hormona intestinal que suprime el apetito puede tener beneficios clínicos en la pérdida de peso y reducir la presión arterial y los niveles de colesterol, según un estudio coordinado por Tina Vilsboll, de la División de Diabetes del Hospital Gentofte, en Copenhague, Dinamarca, que se publica en el último número de British Medical Journal. </em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">La GLP-1 es una hormona que secreta el intestino cuando se come. La terapia frente a esta hormona se ha introducido como un nuevo tratamiento en pacientes con diabetes tipo 2, puesto que consigue normalizar los niveles de glucosa. Pero también tiene otro efecto: suprime la ingesta de comida y el apetito, lo que puede convertirse en una nueva vía para tratar la obesidad.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Datos analizados</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Así, el citado equipo se planteó estudiar el efecto de los agonistras del receptor GLP-1 en la pérdida de peso. También analizaron los efectos en la presión arterial, colesterol, los niveles de enzimas hepáticas y los de glucosa. Para el análisis revisaron los datos de 25 estudios randomizados que incluían un total de 6.00 pacientes.</p>
<p style="text-align: justify;">•El tratamiento con los agonistas del receptor GLP-1 durante veinte semanas consiguió una mayor pérdida de peso</p>
<p style="text-align: justify;">Observaron que los que habían recibido una dosis clínicamente relevante de agonistas del receptor GLP-1 durante veinte semanas consiguieron una mayor pérdida de peso comparados con los del grupo control. El beneficio se ha observado en pacientes con y sin diabetes tipo 2, aunque es mayor en los no diabéticos.</p>
<p style="text-align: justify;">También se ha comprobado que los agonistas de los receptores GLP-1 tienen efectos beneficiosos en la presión arterial, en el colesterol y en la mejora del control glicémico en pacientes con diabetes 2, pero no se constataron diferencias significativas en las enzimas hepáticas.</p>
<p style="text-align: justify;">Los efectos adversos más destacados han sido náuseas, vómitos y diarrea, pero no han hecho que los pacientes abandonaran el tratamiento. En general, el grado de satisfacción con el tratamiento fue relativamente alto entre los pacientes analizados.</p>
<p style="text-align: justify;">Los autores del trabajo consideran que este tratamiento debería considerarse en pacientes con diabetes obesos o con sobrepeso, aunque es necesario continuar los estudios para conocer exactamente los efectos de los agonistas de los receptores de GLP-1 en el abordaje de la obesidad en pacientes sin diabetes.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Fuente: </strong>Diario Médico<strong></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Referencia:</strong> Vilsbøll T, Christensen M, Junker AE et al. Effects of glucagon-like peptide-1 receptor agonists on weight loss: systematic review and meta-analyses of randomised controlled trials. BMJ 2012;344.</p>
<p style="text-align: justify;">
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		<title>El frío y el ejercicio, los grandes aliados de la grasa ‘buena’</title>
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		<pubDate>Thu, 09 Feb 2012 22:31:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Una de las líneas de trabajo más prometedoras e interesantes en la investigación contra la obesidad se centra en la grasa. Pero no en la responsable del sobrepeso, de color blanquecino y amarillento, sino en la parda o marrón, que, curiosamente, quema calorías y adelgaza.  El gran reto en el que trabajan distintos laboratorios consiste [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><em><img class="alignleft size-full wp-image-2256" title="cuerpohumano2" src="http://www.sochob.cl/web1/wp-content/uploads/2012/02/cuerpohumano2.jpg" alt="" width="265" height="273" /><span id="more-2255"></span>Una de las líneas de trabajo más prometedoras e interesantes en la investigación contra la obesidad se centra en la grasa. Pero no en la responsable del sobrepeso, de color blanquecino y amarillento, sino en la parda o marrón, que, curiosamente, quema calorías y adelgaza.</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;"> El gran reto en el que trabajan distintos laboratorios consiste en saber activar su funcionamiento, es decir, descubrir el interruptor que permita adelgazar a voluntad. Dos relevantes artículos recién publicados apuntan en dos direcciones: pasar frío y hacer ejercicio.</p>
<p style="text-align: justify;"> Estas dos pistas son más importantes de lo que pueden parecer a simple vista (es conocida la relación del frío y el ejercicio en el adelgazamiento).</p>
<p style="text-align: justify;"> En el caso del frío, nunca se había demostrado en humanos (sí en ratones) que una exposición a bajas temperaturas sirviera para activar la grasa parda. Hasta 2009 tampoco se había descrito la presencia y actividad de este nuevo tejido en adultos humanos. Se creía que solo estaba presente en ratas y bebés, que lo usan para mantener su temperatura corporal.</p>
<p style="text-align: justify;">Hasta 2009 no se describió la presencia de grasa parda en adultos</p>
<p style="text-align: justify;">Un artículo publicado en el <em>Journal of clinical investigation</em>, coordinado por André Carpentier, de la Universidad de Sherbrooke, en Quebec, ha dado este paso en un ensayo en el que participaron seis hombres de entre 23 y 42 años a los que se sometió a frío moderado durante fracciones de dos horas (su temperatura en la piel cayó entre 3,8 y 0,4 grados).</p>
<p style="text-align: justify;">“El trabajo tiene una gran importancia clínica”, apunta Francesc Villarroya, miembro del Centro de Investigación Biomédica en Red (Ciber) de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición. “Un estímulo tan simple como un ambiente frío genera un impacto y pone en marcha el funcionamiento de esta grasa buena que consume calorías”, indica. Además, va más lejos: “Se podría inducir una relación entre la obesidad y temperaturas excesivamente altas en las casas”.</p>
<p style="text-align: justify;"> El deporte también activa el tejido adiposo marrón —en sus células abundan las mitocondrias, de ahí su tonalidad—, según un trabajo publicado en <em>Nature</em> entre cuyos autores figura Bruce Spiegelman, profesor de Biología y Medicina en el <em>Dana-Faber Cancer Institute</em> de la Universidad de Harvard.</p>
<p style="text-align: justify;"> Este equipo de investigadores ha descubierto (esta vez sí, en ratones) una hormona nueva (que han bautizado como irisina) que genera el músculo cuando se ejercita y que se dirige a la grasa parda con la misión de despertar su funcionamiento.</p>
<p style="text-align: justify;"> De esta forma, al hacer deporte, “no solo se queman calorías por el movimiento, sino que además existe un consumo extra por la activación de este tejido” que, también, pero de forma paralela, consume las reservas de lípidos, comenta Francesc Villarroya. Este investigador promete nuevos hallazgos: “Esta área del metabolismo está estallando”.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Fuente:</strong> El País, Madrid.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Referencia: </strong>Ouellet V, Labbé SM, Blondin DP, et al.  <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22269323">Brown adipose tissue oxidative metabolism contributes to energy expenditure during acute cold exposure in humans.</a> J Clin Invest 2012 Feb 1;122(2):545-552.</p>
<p style="text-align: justify;">Cannon B, Nedergaard J. Yes, even human brown fat is on fire!. J Clin Invest 2012;122(2):486-489.<strong> </strong></p>
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		<title>Un excesivo consumo de alimentos con alto contenido en fructosa provoca riesgo cardiovascular en adolescentes</title>
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		<pubDate>Thu, 09 Feb 2012 22:27:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Noticias Actuales]]></category>

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		<description><![CDATA[Un estudio publicado en The Journal of Nutrition ha encontrado graves factores de riesgo cardiovascular y de diabetes en adolescentes entre 14 y 18 años que llevaban una dieta compuesta por productos con alto contenido en fructosa, un tipo de azúcar que se encuentra tanto en frutas y verduras, como en determinados edulcorantes utilizados habitualmente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><em><img class="alignleft size-full wp-image-2252" title="miel" src="http://www.sochob.cl/web1/wp-content/uploads/2012/02/miel.jpg" alt="" width="179" height="179" /><span id="more-2251"></span>Un estudio publicado en The Journal of Nutrition ha encontrado graves factores de riesgo cardiovascular y de diabetes en adolescentes entre 14 y 18 años que llevaban una dieta compuesta por productos con alto contenido en fructosa, un tipo de azúcar que se encuentra tanto en frutas y verduras, como en determinados edulcorantes utilizados habitualmente en una gran variedad de alimentos y refrescos</em></strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Los 559 púberes estudiados presentaban alta tensión arterial, niveles de glucosa en ayunas, resistencia a la insulina y factores inflamatorios, indicios de una alta probabilidad de padecer trastornos cardiovasculares y diabetes en edad adulta. Los investigadores del Centro Médico de la Universidad de Ciencias de la Salud de Georgia, encargados del trabajo, también descubrieron que los consumidores habituales de edulcorantes presentaban niveles bajos de protectores cardiovasculares, como el colesterol HDL y la adiponectina.</p>
<p style="text-align: justify;">Estos resultados se agravan por la presencia de grasa abdominal en todos esos adolescentes, denominada adiposidad visceral, que es otro importante factor de riesgo común de la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, aunque en esta relación no se incluyen aquellos adolescentes que tienen grasa subcutánea generalizada.</p>
<p style="text-align: justify;">Los autores del estudio aseguran que llevar una dieta sana a la vez que mantener a los adolescentes activos físicamente, en lugar de someterles a dietas estrictas, es la mejor prescripción para evitar un futuro riesgo cardiovascular en los jóvenes que están en fase de crecimiento.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Fuente: </strong>Medical Press<strong></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Referencia:</strong> Pollock NK, Bundy V, Kanto W, et al. <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22190023">Greater fructose consumption is associated with cardiometabolic risk markers and visceral adiposity in adolescents.</a> J Nutr. 2012 Feb;142(2):251-257.</p>
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		<title>Bebidas dietéticas y riesgo cardiovascular</title>
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		<pubDate>Thu, 09 Feb 2012 22:20:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Consumir bebidas dietéticas todos los días puede incrementar el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (derrame o embolia), infarto y muerte, dicen algunos científicos. Un estudio llevado a cabo en Estados Unidos con más de 2.500 personas alega que aquéllos que consumían estas bebidas diariamente mostraron 43% más riesgo de sufrir eventos cardiovasculares y cerebrovasculares. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><em><img class="alignleft size-full wp-image-2246" title="bebidas" src="http://www.sochob.cl/web1/wp-content/uploads/2012/02/bebidas.jpg" alt="" width="304" height="171" /><span id="more-2245"></span>Consumir bebidas dietéticas todos los días puede incrementar el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (derrame o embolia), infarto y muerte, dicen algunos científicos.</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Un estudio llevado a cabo en Estados Unidos con más de 2.500 personas alega que aquéllos que consumían estas bebidas diariamente mostraron 43% más riesgo de sufrir eventos cardiovasculares y cerebrovasculares. Los científicos, sin embargo, no encontraron ese riesgo en individuos que tomaban bebidas dietéticas de forma leve o moderada, ni tampoco en los que tomaban bebidas regulares.</p>
<p style="text-align: justify;">La investigación, llevada a cabo en la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami y el Centro Médico de la Universidad de Columbia, aparece publicada en <em>Journal of General Internal Medicine</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">El estudio no analizó cuál es la causa de este supuesto vínculo.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero tal como señalan los investigadores, con la actual epidemia de obesidad en el mundo cada vez más gente consume estas bebidas, las cuales son presentadas como alternativas más saludables. Sin embargo, no se han llevado a cabo suficientes estudios que analicen si estos productos tienen consecuencias para la salud a largo plazo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Eventos vasculares</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La doctora Hannah Gardener y su equipo estudiaron la relación entre el consumo de bebidas regulares y bebidas dietéticas y el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, infarto al miocardio o muerte. Los investigadores analizaron los datos de 2.564 individuos, de una población multiétnica de Manhattan, que participaban en un sondeo de salud de los Institutos Naciones de Salud.</p>
<p style="text-align: justify;">El estudio comparó la frecuencia con la que los participantes tomaban bebidas dietéticas y regulares y el número de eventos vasculares que habían sufrido durante un período de 10 años. Los resultados, que tomaron en cuenta los trastornos vasculares ya existentes de los participantes, tales como síndrome metabólico, diabetes e hipertensión, mostraron que los que consumían todos los días al menos una bebida dietética tuvieron un riesgo mayor de sufrir un evento cardiovasculares o cerebrovascular. Sin embargo, los científicos no observaron ese riesgo entre los que individuos con un consumo moderado o leve de bebidas dietéticas (desde una al mes hasta seis a la semana) ni tampoco entre los que tomaban bebidas regulares (no dietéticas).</p>
<p style="text-align: justify;">Tal como señala la doctora Gardener &#8220;los mecanismos por los que las bebidas dietéticas pueden afectar los eventos vasculares no son claros&#8221;. &#8220;Existe una necesidad de llevar a cabo más estudios antes de poder establecer conclusiones sobre las consecuencias potenciales para la salud de estas bebidas&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">Según la investigadora, una limitación en el estudio es que los datos estuvieron basados en respuestas de los participantes y no se investigó el tipo de bebida dietética consumida. Ahora, dice, será necesario llevar a cabo un análisis más detallado sobre las variaciones en el contenido de estas bebidas, incluidos los colorantes y edulcorantes utilizados, para obtener resultados más precisos.</p>
<p style="text-align: justify;">Las bebidas regulares y azucaradas, sin embargo, también parecen tener un riesgo para el corazón.</p>
<p style="text-align: justify;">Un estudio publicado en marzo pasado en <em>Journal of Hypertension</em>, mostró que las bebidas carbonatadas azucaradas incrementan el riesgo de desarrollar hipertensión.</p>
<p style="text-align: justify;">La Asociación Estadounidense del Corazón recomienda a la gente no consumir más de tres latas de 355 ml de bebidas azucaradas a la semana.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Fuente: </strong>BBC salud<strong></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Referencia: </strong>Gardener H, Rundek T, Markert M, et al. <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22282311">Diet soft drink consumption is associated with an increased risk of vascular events in the Northern Manhattan Study.</a> J Gen Intern Med 2012 Jan 27.</p>
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		<title>Las personas obesas usan más fármacos: estudio EEUU</title>
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		<pubDate>Thu, 09 Feb 2012 21:58:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Noticias Actuales]]></category>

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		<description><![CDATA[Los adultos obesos de Estados Unidos utilizan más fármacos de venta bajo receta que los de peso normal, según revela un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por su sigla en inglés). Los medicamentos para tratar la hipertensión y el colesterol alto encabezan la lista. Un tercio de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><em><img class="alignleft size-full wp-image-2240" title="farmacos" src="http://www.sochob.cl/web1/wp-content/uploads/2012/02/farmacos.jpg" alt="" width="300" height="237" /><span id="more-2239"></span>Los adultos obesos de Estados Unidos utilizan más fármacos de venta bajo receta que los de peso normal, según revela un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por su sigla en inglés).</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Los medicamentos para tratar la hipertensión y el colesterol alto encabezan la lista.</p>
<p style="text-align: justify;">Un tercio de los obesos mayores de 20 años utilizan por lo menos un fármaco para bajar la presión y uno de cada cinco toman un medicamento para reducir el colesterol. En los adultos con peso normal, las cifras respectivas son del 17 y del 10 por ciento.</p>
<p style="text-align: justify;">Más de un tercio de los adultos estadounidenses son obesos, según los CDC. Eso aumenta el riesgo de que desarrollen varias enfermedades, como cardiopatías, diabetes y ciertos cánceres.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8220;Dados los riesgos para la salud de la obesidad, estos resultados no son terriblemente sorprendentes, sino que ponen números a una tendencia que ya sospechábamos&#8221;, dijo el doctor G. Caleb Alexander, de la <em>University of Chicago</em>, que no participó del estudio.</p>
<p style="text-align: justify;">El equipo del doctor Brian Kit, del Centro Nacional de Estadísticas de la Salud de los CDC, analizó el uso de medicamentos de venta bajo receta en una muestra representativa de la población adulta estadounidense de 10.000 personas.</p>
<p style="text-align: justify;">El equipo definió la obesidad por un IMC de 30 o superior. Por ejemplo, una persona de 1,79 metros y un IMC de 30 pesa 16 kg más de lo que debería.</p>
<p style="text-align: justify;">Al analizar el uso de 10 tipos de fármacos entre el 2005 y el 2008, los autores observaron que más obesos que participantes con peso normal utilizaban ocho de los 10 fármacos seleccionados.</p>
<p style="text-align: justify;">Además de los medicamentos para la hipertensión y el colesterol, la lista incluía fármacos para la diabetes, el asma, los problemas de tiroides, la depresión y el dolor.</p>
<p style="text-align: justify;">Las hormonas sexuales eran el tipo de fármacos que menos utilizaban los obesos, mientras que el consumo de sedantes era similar en ambos grupos.</p>
<p style="text-align: justify;">Los participantes obesos también eran más propensos a estar polimedicados, aunque el equipo observó un patrón similar en los mayores de 65 años independientemente del peso.</p>
<p style="text-align: justify;">Más del 90 por ciento de las mujeres mayores de 65 años tomaba un medicamento; el 66 por ciento, tres o más, y el 39 por ciento, cinco o más. Entre los hombres, el uso era casi el mismo.</p>
<p style="text-align: justify;">El estudio reveló que, independientemente del peso, el uso de fármacos de venta bajo receta era alto en ambos grupos, y en especial en los adultos mayores, según dijo Kit a <em>Reuters Health</em>. Más del 50 por ciento de los mayores de 20 años con peso normal tomaba uno o más fármacos.</p>
<p style="text-align: justify;">El equipo analizó la magnitud del uso de medicamentos recetados, no si la indicación o la forma de uso eran las apropiadas.</p>
<p style="text-align: justify;">Los autores indicaron en <em>Annals of Epidemiology</em> que los resultados muestran que los médicos cumplen las guías de tratamiento de factores de riesgo como la hipertensión y el colesterol alto.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Fuente:</strong> Reuters Health</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Referencia:</strong> Kit BK, Ogden CL, Flegal KM. <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22100542">Prescription medication use among normal weight, overweight, and obese adults, United States, 2005-2008.</a> Ann Epidemiol 2012 Feb;22(2):112-119.</p>
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		<title>La sensibilidad individual podría influir sobre qué y cuánto se come, sugiere un pequeño estudio</title>
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		<pubDate>Thu, 09 Feb 2012 21:54:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Las variaciones en un gen en particular pueden hacer que las personas sean más o menos sensibles al sabor de la grasa, y afectar su riesgo de obesidad, informan investigadores. El equipo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en San Luis, estudió a 21 personas obesas, y halló que las que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><em><a href="http://www.sochob.cl/web1/wp-content/uploads/2012/02/helado.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-2237" title="helado" src="http://www.sochob.cl/web1/wp-content/uploads/2012/02/helado.jpg" alt="" width="138" height="208" /></a><span id="more-2236"></span>Las variaciones en un gen en particular pueden hacer que las personas sean más o menos sensibles al sabor de la grasa, y afectar su riesgo de obesidad, informan investigadores.</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">El equipo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en San Luis, estudió a 21 personas obesas, y halló que las que portaban una variante particular del gen CD36 eran mucho más sensibles al sabor de la grasa.</p>
<p style="text-align: justify;">Este es el primer estudio en identificar un receptor en las lenguas humanas que pueda saborear la grasa. El hallazgo aparece en una edición reciente de la revista <em>Journal of Lipid Research</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8220;En última instancia, la meta es comprender cómo nuestra precepción de la grasa en la comida podría influir sobre lo que comemos y la cantidad de grasa que consumimos&#8221;, señaló en un comunicado de prensa de la universidad la investigadora principal Nada Abumrad, profesora de investigación en medicina y obesidad.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8220;En este estudio, hallamos un motivo potencial de la variabilidad individual en la forma en que las personas perciben la grasa. Quizás, como se mostró recientemente, a medida que la gente consume más grasa se hace menos sensible a ella, necesitando así una mayor ingesta para lograr la misma satisfacción. Lo que debemos determinar en el futuro es si nuestra capacidad de detectar grasa en los alimentos influye sobre nuestra ingesta de grasa, algo que claramente tendría un impacto sobre la obesidad&#8221;, señaló Abumrad.</p>
<p style="text-align: justify;">Investigaciones anteriores habían encontrado que las ratas y ratones que carecían de un gen CD36 en funcionamiento no seguían teniendo una preferencia por las comidas grasas, y que los animales que no pueden producir la proteína CD36 tienen dificultades para digerir la grasa.</p>
<p style="text-align: justify;">Se cree que hasta el veinte por ciento de las personas portan una variante del gen CD36 que se asocia con una producción significativamente reducida de la proteína CD36. Esto, a su vez, podría hacerlas menos sensibles a la presencia de la grasa en la comida, apuntaron los investigadores.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Fuente:</strong> Washington University School of Medicine in St. Louis, news release, Jan. 12, 2012, <em>Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare</em></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Referencia: </strong>Pepino MY, Love-Gregory L, Klein S, Abumrad NA. The fatty acid translocase gene, CD36, and lingual lipase influence oral sensitivity to fat in obese subjects. J Lipid Res. 2011 Dec 31.</p>
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		<title>Cerebro obeso</title>
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		<pubDate>Thu, 09 Feb 2012 21:42:44 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Los roedores y las personas obesas muestran un patrón de lesiones en el hipotálamo, una estructura cerebral relacionada con el apetito y el balance de energía. Dos estudios publicados esta semana en &#8216;The Journal of Clinical Investigation&#8217; constatan la presencia de &#8216;cicatrices&#8217; en algunos núcleos de esta región y una disminución del recambio neuronal. La [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><em><img class="alignleft size-full wp-image-2234" title="hamburguesa4" src="http://www.sochob.cl/web1/wp-content/uploads/2012/02/hamburguesa4.jpg" alt="" width="200" height="267" /><span id="more-2233"></span>Los roedores y las personas obesas muestran un patrón de lesiones en el hipotálamo, una estructura cerebral relacionada con el apetito y el balance de energía. Dos estudios publicados esta semana en &#8216;The Journal of Clinical Investigation&#8217; constatan la presencia de &#8216;cicatrices&#8217; en algunos núcleos de esta región y una disminución del recambio neuronal.</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">La obesidad provoca cambios en el organismo que van más allá del depósito excesivo de grasa. Las personas que la padecen, así como los animales, sufren alteraciones en los sistemas de mantenimiento del balance energético y experimentan inflamación en los tejidos -cosa que les predispone a varias enfermedades-. Ambos fenómenos podrían estar relacionados aunque falta saber cómo.</p>
<p style="text-align: justify;">Un grupo de investigadores de la Universidad de Washington (Seatle, EEUU) ha analizado la aparición de inflamación en el hipotálamo de roedores con obesidad inducida por la dieta y ha observado que los signos de inflamación aparecen durante las primeras 24 horas del inicio de la alimentación rica en grasas.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque estos cambios son inicialmente una respuesta de protección y se pueden revertir con un cambio en la dieta, los autores confirmaron que si se mantenía la ingesta de grasa la inflamación se volvía permanente. Además, observaron también un aumento de la gliosis o, lo que es lo mismo, la proliferación de astrocitos como respuesta a la aparición de daños en el tejido nervioso; una especie de &#8216;cicatriz&#8217;.</p>
<p style="text-align: justify;">Este último fenómeno, constatado en el hipotálamo de los roedores, también se vio en humanos, que mostraban signos de gliosis en una resonancia magnética. Estas pruebas &#8220;sugieren que la obesidad, tanto en personas como en ratones, está asociada con daño neuronal en una región del cerebro crucial para el control del peso&#8221;, indican los autores.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro estudio, publicado en la misma revista y firmado por investigadores del <em>Beth Israel Deaconess Medical Center</em> y la Escuela de Medicina de Harvard (ambos en EEUU), muestra cambios en el hipotálamo que complementan a los anteriores. En este caso, los responsables se centraron en el recambio neuronal de uno de los núcleos hipotalámicos que controlan el peso y el apetito (el núcleo arcuato).</p>
<p style="text-align: justify;">Trabajando con ratones, observaron que las neuronas implicadas en la regulación del balance de energía son sustituidas, en condiciones normales, cada cuatro a 12 semanas. Pero, como explica el trabajo, &#8220;la remodelación de estas neuronas hipotalámicas está suprimida en los roedores con obesidad inducida por la dieta&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque las causas de este fenómeno no están claras, los autores señalan que &#8220;debe desempeñar un papel en la disfunción hipotalámica observada en la obesidad&#8221; y sugieren, además, que las alteraciones que esta enfermedad provoca en el cerebro &#8220;van más allá de cambios en la actividad de las neuronas existentes e implican la regulación de los circuitos nerviosos&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Fuente:</strong> <a href="http://www.elmundo.es/">http://www.elmundo.es</a></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Referencias:</strong> Thaler JP, Yi CX, Schur EA, et al. <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22201683">Obesity is associated with hypothalamic injury in rodents and humans.</a> J Clin Invest 2012 Jan 3;122(1):153-162.</p>
<p style="text-align: justify;">McNay DE, Briançon N, Kokoeva MV, Maratos-Flier E, Flier JS. Remodeling of the arcuate nucleus energy-balance circuit is inhibited in obese mice. J Clin Invest 2012 Jan 3;122(1):142-152.</p>
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