{"id":2386,"date":"2018-10-18T11:33:44","date_gmt":"2018-10-18T16:33:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sochob.cl\/web\/?p=2386"},"modified":"2018-10-18T11:33:44","modified_gmt":"2018-10-18T16:33:44","slug":"elegimos-lo-que-comemos-o-lo-hacen-nuestras-bacterias-intestinales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/elegimos-lo-que-comemos-o-lo-hacen-nuestras-bacterias-intestinales\/","title":{"rendered":"\u00bfELEGIMOS LO QUE COMEMOS O LO HACEN NUESTRAS BACTERIAS INTESTINALES?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>La mayor\u00eda de nosotros creemos en el libre albedr\u00edo, sobre todo cuando se trata de nuestros h\u00e1bitos alimenticios. Es por eso que\u00a0la mayor\u00eda de las personas no consideran la\u00a0obesidad\u00a0como una enfermedad, sino m\u00e1s bien una debilidad moral o falta de fuerza de voluntad. Pero el argumento del libre albedr\u00edo est\u00e1 siendo golpeado \u00faltimamente.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-2387\" src=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/intestino.jpg\" alt=\"intestino\" width=\"225\" height=\"127\" \/>Por ejemplo, se ha demostrado en estudios con gemelos y otros\u00a0con familias que\u00a0la raz\u00f3n por la que algunas personas tienen sobrepeso y algunas no, no puede deberse a las preferencias alimentarias. Nuestros gustos y preferencias sobre\u00a0los alimentos no s\u00f3lo est\u00e1n determinados por los horrores que nos serv\u00edan en el comedor de\u00a0la escuela (remolacha para m\u00ed) o por las comidas familiares. Si preferimos ensalada en vez de patatas fritas o disfrutamos del ajo y de las guindillas, sorprendentemente,\u00a0se debe m\u00e1s a nuestros genes que a nuestra educaci\u00f3n. Esto hace que el concepto de la libre voluntad, cuando se trata de comer de forma saludable, sea cada vez m\u00e1s dif\u00edcil de aceptar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras que nuestros propios genes juegan un papel en la selecci\u00f3n de los alimentos que comemos\u00a0y luego los metabolizan de una manera \u00fanica, ahora estamos descubriendo que\u00a0otros procesos o microbios tambi\u00e9n podr\u00edan estar involucrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Moscas de la fruta controladas por bacterias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un estudio de Lisboa y de Monash, publicado en <em>PLoS Biology<\/em>, expandi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s nuestra comprensi\u00f3n sobre la\u00a0elecci\u00f3n nutricional y sobre la libre voluntad mediante la\u00a0manipulaci\u00f3n de los microbios intestinales de las moscas de la fruta para ver c\u00f3mo afectaba a sus h\u00e1bitos alimenticios. El experimento consisti\u00f3 en el estudio de los billones de microbios intestinales que contienen todos los animales y que conocemos como el \u2018microbioma intestinal\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recientemente nos dimos cuenta de que estos microbios son cruciales para la digesti\u00f3n de los alimentos, tales como los hidratos de carbono complejos, adem\u00e1s son esenciales para la regulaci\u00f3n de un sistema inmune normal, producen muchas hormonas y vitaminas esenciales que el cuerpo no puede producir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los microbios tambi\u00e9n producen sustancias qu\u00edmicas del cerebro, como la serotonina. Y una gama creciente de estudios en seres humanos muestran\u00a0asociaciones entre una disfunci\u00f3n de los microbios\u00a0intestinales y el cerebro y trastornos relacionados con el estado de \u00e1nimo como la depresi\u00f3n, la ansiedad y el\u00a0autismo. Algunos estudios en animales han demostrado que estos rasgos pueden ser \u2018transmitidos\u2019 a animales est\u00e9riles a trav\u00e9s de trasplantes de microbios, lo que sugiere que estos microorganismos producen productos qu\u00edmicos que pueden ser\u00a0la causa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que tambi\u00e9n se ha sospechado es que\u00a0los microbios individuales podr\u00edan influir en el comportamiento de su anfitri\u00f3n para mejorar sus posibilidades de supervivencia evolutiva. Hay varios ejemplos en la naturaleza de esto, incluyendo muchas especies de hongos que pueden infectar el cerebro de las hormigas. Estos hongos hacen que las hormigas suban a ciertos \u00e1rboles que ayudan al hongo a\u00a0sobrevivir a costa de que las cabezas de estas hormigas zombies exploten, y as\u00ed se difunden las esporas de los hongos en las hojas de los \u00e1rboles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como podr\u00e1s imaginar, es muy dif\u00edcil probar la teor\u00eda del \u2018microbio ego\u00edsta\u2019 en los seres humanos, por lo que los investigadores portugueses utilizan las moscas de la fruta, un animal mucho m\u00e1s simple que se utiliza en investigaci\u00f3n para establecer las reglas de la naturaleza, especialmente para muchos estudios gen\u00e9ticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que con todos los animales, las moscas de la fruta contienen microbios en sus intestinos primitivos que coexisten y que ayudan a digerir los alimentos.\u00a0Durante los per\u00edodos de estr\u00e9s y durante el apareamiento, las moscas de la fruta var\u00edan en si prefieren prote\u00ednas o hidratos de carbono.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mediante la manipulaci\u00f3n de los microbios que se encuentran dentro de las moscas de la fruta, y utilizando moscas especiales criadas en condiciones libres de g\u00e9rmenes,\u00a0los investigadores descubrieron que pod\u00edan alterar la elecci\u00f3n de alimentos de las moscas, especialmente para la ingesta de prote\u00ednas. Y en ello est\u00e1n directamente involucrados dos microbios que act\u00faan juntos, en este caso, <em>Acetobacter<\/em> y las bacterias del yogur <em>Lactobacillus.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando un amino\u00e1cido esencial (prote\u00edna) se agot\u00f3 en la dieta de las moscas, los microbios enviaron se\u00f1ales a la mosca para que comiera m\u00e1s levadura (una fuente principal de prote\u00edna) y al mismo tiempo env\u00edan se\u00f1ales para que dejen de reproducirse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto significa que los dos microbios, que se benefician de comer algunos de los amino\u00e1cidos de la prote\u00edna de la levadura, pueden proliferar a expensas de otros microbios y ganar su carrera evolutiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C\u00f3mo se traduce esto en los seres humanos sigue siendo una especulaci\u00f3n. Todos tenemos miles de especies microbianas y sub-cepas altamente especializadas y todos compiten por la comida y sus subproductos dentro de nosotros. Como nosotros, ellos sienten el impulso de querer transmitir sus genes a sus descendientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos que\u00a0las dietas restringidas pueden alterar dr\u00e1sticamente el equilibrio de nuestros microbios. Por ejemplo, diez d\u00edas despu\u00e9s de comer s\u00f3lo comida rica en grasas y\u00a0comida basura\u00a0azucarada reducen de forma importante el n\u00famero de especies que sobreviven.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Zombies de los alimentos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si una especie de microbio intestinal solamente se reproduce bien cuando tiene acceso a un tipo particular de grasa y de otra manera muere, por ejemplo, podr\u00eda mutar alguno de sus genes para producir un producto qu\u00edmico que haga que\u00a0su hu\u00e9sped coma m\u00e1s de esa grasa. Y como algunos de estos microbios se reproducen cada 30 minutos, la mutaci\u00f3n requerida podr\u00eda suceder r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, muchos de nosotros hemos experimentado cambios en nuestro gusto y apetito cuando tomamos antibi\u00f3ticos. Estos podr\u00edan ser debidos a cambios en nuestros microorganismos intestinales, m\u00e1s que a un efecto directo del f\u00e1rmaco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque no tenemos pruebas directas de esta se\u00f1alizaci\u00f3n microbiana en los seres humanos, y todav\u00eda no conocemos qu\u00e9 productos qu\u00edmicos est\u00e1n involucrados, pero podr\u00eda ser un factor clave en la explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 los h\u00e1bitos son tan dif\u00edciles de romper. Por ejemplo, \u00bfpor qu\u00e9 es tan dif\u00edcil que los consumidores de carne se conviertan en vegetarianos. Tal vez sea porque sus microbios no se lo permiten.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La buena noticia es que,\u00a0a diferencia de nuestros genes, podemos modificar nuestros microbios intestinales. Al tener una dieta variada, rica en fibra y alta en polifenoles, podemos mantener una comunidad microbiana intestinal diversa y saludable y prevenir que un grupo se haga cargo de la comunidad y los someta como en una dictadura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y a medida que aprendemos m\u00e1s sobre nosotros mismos,\u00a0tambi\u00e9n tenemos otra excusa para comer ese pedazo de tarta: \u201cNo son s\u00f3lo mis genes, mi educaci\u00f3n\u00a0o las t\u00e9cnicas de marketing, si no mis microbios quer\u00edan que lo hiciera\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> https:\/\/cienciatoday.com (25-04-17)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mayor\u00eda de nosotros creemos en el libre albedr\u00edo, sobre todo cuando se trata de nuestros h\u00e1bitos alimenticios. 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