{"id":4002,"date":"2021-06-11T07:06:16","date_gmt":"2021-06-11T12:06:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/?p=4002"},"modified":"2021-06-11T07:06:16","modified_gmt":"2021-06-11T12:06:16","slug":"como-podemos-evitar-un-intestino-permeable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/como-podemos-evitar-un-intestino-permeable\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00d3MO PODEMOS EVITAR UN &#8220;INTESTINO PERMEABLE&#8221;?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Cuando esto sucede aumenta la posibilidad de que se filtren bacterias y componentes t\u00f3xicos, pasando a la circulaci\u00f3n y tejidos, lo que contribuye a lesiones en otras partes del cuerpo. Para entender la magnitud del\u00a0intestino,\u00a0un dato curioso es que puede alcanzar una longitud aproximada de 8 metros. Aunque est\u00e9 enrollado dentro de nuestro abdomen, si lo extendemos, puede ocupar el tama\u00f1o de una cancha de tenis. Adem\u00e1s, representa la mayor superficie de nuestro cuerpo en contacto con el exterior.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Intestino-e1623413145995.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4003 alignleft\" src=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Intestino-e1623413145995.jpg\" alt=\"\" width=\"213\" height=\"160\" \/><\/a>Si pudi\u00e9ramos verlo con una lupa podr\u00edamos compararlo a una toalla, donde sus pelitos aumentan enormemente la superficie de absorci\u00f3n de nutrientes y all\u00ed es donde se aloja la microbiota intestinal, es decir, el conjunto de microorganismos que cumple funciones indispensables. El concepto de \u201cintestino permeable\u201d est\u00e1 siendo cada vez m\u00e1s escuchado, se presenta cuando las c\u00e9lulas del intestino y las prote\u00ednas que las unen se encuentran da\u00f1adas. Cuando esto sucede, aumenta la posibilidad de que se filtre o \u201ccuele\u201d contenido indeseado de bacterias, productos bacterianos y componentes t\u00f3xicos que habitualmente son grandes, pasando a la circulaci\u00f3n y tejidos, lo que contribuye a lesiones en otras partes del cuerpo con consecuencias desfavorables para la salud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos componentes indeseados son identificados como \u201cextra\u00f1os\u201d y el cuerpo reacciona activando el sistema inmune como forma de protegernos contra estos \u201cinvasores\u201d. Uno de los problemas es cuando esta respuesta es exagerada y sostenida en el tiempo ya que puede favorecer el desarrollo de enfermedades autoinmunes e inflamaci\u00f3n de todo el organismo. La inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica de bajo grado desencadena efectos metab\u00f3licos, incluyendo la alteraci\u00f3n del metabolismo de la glucosa y la absorci\u00f3n de grasa, haciendo que seamos m\u00e1s propensos a la obesidad, por ejemplo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos estos aspectos, las uniones estrechas o cinturones entre las c\u00e9lulas, los microorganismos de la microbiota intestinal y el moco que fabrican las c\u00e9lulas del intestino, act\u00faan como una barrera defensiva donde diferentes c\u00e9lulas, microorganismos y sustancias interaccionan de manera esencial para nuestra salud. Est\u00e1s c\u00e9lulas del intestino necesitamos que est\u00e9n bien unidas entre s\u00ed, tenemos para ello una especie de cinturones que permiten fortalecer estas uniones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En situaciones normales, cuando el intestino no es permeable, estos productos potencialmente t\u00f3xicos los eliminamos como desecho debido a que la capa de c\u00e9lulas que reviste el intestino act\u00faa como una barrera controlando qu\u00e9 sustancias penetran en nuestro organismo. Esta condici\u00f3n de\u00a0intestino permeable o \u201cagujereado\u201d se ha asociado con muchas enfermedades cr\u00f3nicas, tales como obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, gastrointestinales, neurol\u00f3gicas y c\u00e1nceres, aunque al momento no hay certeza si es causa o un efecto de la enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de los interrogantes a\u00fan sin resolver, es mucho lo que podemos hacer desde la alimentaci\u00f3n y los h\u00e1bitos para prevenir y revertir esta situaci\u00f3n. La literatura cient\u00edfica ubica a la alimentaci\u00f3n como el factor m\u00e1s determinante en producir cambios en la microbiota intestinal, en la modulaci\u00f3n de nuestro sistema inmune y en permitir que la barrera intestinal funcione de manera \u00f3ptima. Una microbiota intestinal saludable aumenta la proporci\u00f3n de c\u00e9lulas que producen moco y ayuda a mantener las uniones entre las c\u00e9lulas del intestino bien estrechas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Qu\u00e9 priorizar en nuestra dieta:<\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Polifenoles presentes en uvas, alcaucil, alcaparras, br\u00f3coli, cebolla morada, hinojo, kale, ar\u00e1ndanos, ciruela, eneldo, c\u00edtricos, berro, chocolate.<\/li>\n<li>Fibra proveniente de cereales de grano entero, legumbres, frutas y verduras.<\/li>\n<li>Grasas de buena calidad de los pescados grasos de mar, la palta, las aceitunas, las semillas, frutos secos.<\/li>\n<li>Microorganismos y sus metabolitos presentes en alimentos fermentados como yogur, k\u00e9fir, el chucrut, el kimchi.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esa manera lo que debemos buscar es llevar adelante una dieta de estilo mediterr\u00e1nea tradicional, variada y rica en alimentos de origen vegetal. No es solo pensar en sumar un alimento, o algunos alimentos en particular, sino priorizar la composici\u00f3n y calidad de la alimentaci\u00f3n en su conjunto. Por el contrario, la dieta estilo occidental, t\u00edpica de las grandes ciudades y la vida moderna donde abundan los alimentos ultraprocesados y el bajo aporte de fibra producir\u00e1 una disminuci\u00f3n de las bacterias beneficiosas, lo que aumentar\u00eda la permeabilidad intestinal y la inflamaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Componentes y alimentos a limitar el consumo:<\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Azucares refinados, como az\u00facar de mesa, cereales y harinas refinadas.<\/li>\n<li>Baja calidad de grasas, aceites refinados, alimentos prefritos, margarina, productos con grasas trans.<\/li>\n<li><\/li>\n<li>Aditivos: principalmente el consumo excesivo de edulcorantes artificiales.<\/li>\n<li>Excesivo consumo de carnes rojas procesadas, embutidos, fiambres.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos estos alimentos poseen una matriz alimentaria empobrecida, afectando negativamente a la barrera intestinal lo que nos predispone a aumentar la permeabilidad del intestino, a alterar la microbiota intestinal, a la inflamaci\u00f3n a nivel local y al pasaje al torrente sangu\u00edneo de sustancias indeseables, lo que contribuir\u00e1 a producir inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> https:\/\/www.ambito.com (11-06-21)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando esto sucede aumenta la posibilidad de que se filtren bacterias y componentes t\u00f3xicos, pasando a la circulaci\u00f3n y tejidos, lo que contribuye a lesiones en otras partes del cuerpo. 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