{"id":4904,"date":"2023-11-04T07:31:22","date_gmt":"2023-11-04T12:31:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/?p=4904"},"modified":"2023-11-04T07:31:38","modified_gmt":"2023-11-04T12:31:38","slug":"cirugia-bariatrica-a-los-16","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/cirugia-bariatrica-a-los-16\/","title":{"rendered":"CIRUG\u00cdA BARI\u00c1TRICA A LOS 16"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Si la obesidad infantil es una &#8220;epidemia&#8221;, \u00bfhasta d\u00f3nde deber\u00edan llegar los m\u00e9dicos para tratarla?.<\/strong> <strong>El oto\u00f1o pasado, Alexandra Duarte, que ahora tiene 16 a\u00f1os, fue a ver a su endocrin\u00f3logo en el Texas Children&#8217;s Hospital, en las afueras de Houston. Desde los 10 a\u00f1os viv\u00eda con s\u00edndrome de ovario poliqu\u00edstico y, m\u00e1s recientemente, prediabetes. Despu\u00e9s de que Alexandra le cont\u00f3 su reciente quincea\u00f1era, el m\u00e9dico mencion\u00f3 una operaci\u00f3n que podr\u00eda beneficiarla, una que podr\u00eda ayudarla a perder peso y, como resultado, mejorar estos problemas relacionados con la obesidad.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Cir-e1699101052614.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4905 alignleft\" src=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Cir-e1699101052614.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"182\" \/><\/a>Alexandra, que sonr\u00ede t\u00edmidamente y habla en voz baja pero con confianza, dice que estaba &#8220;un poco esc\u00e9ptica al principio porque, como, es una cirug\u00eda&#8221;. Pero su madre, Gabriela V\u00e9lez, sugiri\u00f3 que su hija lo considerara. \u201cDesde que era peque\u00f1a, mi madre sab\u00eda que yo luchaba contra la obesidad\u201d, dice Alexandra. A lo largo de los a\u00f1os, Alexandra parec\u00eda haberlo intentado todo. Pas\u00f3 por per\u00edodos en los que evitaba todos los carbohidratos y d\u00edas en los que solo beb\u00eda agua. Recurri\u00f3 a productos comerciales, desde Herbalife hasta pastillas para adelgazar y batidos sustitutivos de comidas. La desesperaci\u00f3n y la esperanza la llevaron a probar lociones ingeniosas que promet\u00edan quemar grasa. La pubertad parec\u00eda empeorar las cosas. Sus m\u00e9dicos le dieron \u201cb\u00e1sicamente la misma charla que todos los dem\u00e1s me dan\u201d, dice: siga el plan MiPlato del gobierno; come muchas verduras; Come cualquier cosa, pero no te excedas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su madre le preparaba la comida con diligencia, cocinando verduras como a ella le gustaba. La propia Alexandra se esforz\u00f3 por \u201csaciarse con menos\u201d, tratando de limitar cada comida a un solo plato. Casi todos los miembros de su familia inmediata tienen peso extra, incluidos sus hermanos gemelos menores, que aumentaron m\u00e1s de peso durante la pandemia, pero ni su padre ni los gemelos ni otro hermano copiaron sus esfuerzos. Verlos comer helado y pastel hizo que sus verduras fueran menos tentadoras. &#8220;Soy muy golosa&#8221;, dice. Las burlas comenzaron en quinto grado. Alexandra no pod\u00eda comer sin que sus compa\u00f1eros la miraran y la juzgaran. Aunque busc\u00f3 asesoramiento para su tristeza y ansiedad, estos problemas la hicieron abandonar la escuela durante un mes. El acoso finalmente ces\u00f3 despu\u00e9s de que ella cambi\u00f3 de escuela en d\u00e9cimo grado, pero los padres de Alexandra sab\u00edan cu\u00e1n profundamente segu\u00eda sufriendo. \u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s podr\u00eda soportar su hija? Despu\u00e9s de que el m\u00e9dico sugiri\u00f3 la cirug\u00eda bari\u00e1trica, una operaci\u00f3n en el tracto gastrointestinal que ayuda a los pacientes a perder peso, hablaron con amigos que hab\u00edan pasado con \u00e9xito por el procedimiento cuando eran adultos. Decidieron que era una opci\u00f3n inteligente para ella. Sin embargo, Alexandra no estaba segura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la familia conoci\u00f3 al cirujano Jos\u00e9 Rub\u00e9n Rodr\u00edguez, \u00e9ste se apresur\u00f3 a decirles que la operaci\u00f3n no era un \u201catajo\u201d. De hecho, Alexandra primero tuvo que completar el estricto e integral programa de comportamiento y estilo de vida del hospital, que dura de seis a nueve meses; este esfuerzo demostrar\u00eda su compromiso de mejorar su salud y al mismo tiempo prepararla para la cirug\u00eda y la vida posterior. Muchos adolescentes encuentran este paso demasiado desafiante: Rodr\u00edguez estima que menos de un tercio de ellos terminan recibiendo la cirug\u00eda despu\u00e9s de su cita inicial. Para Alexandra, las tareas del programa imitaban lo que ya hab\u00eda intentado: llevar diarios de alimentos, beber m\u00e1s agua, establecer horarios de sue\u00f1o (lo que a su vez a menudo significa restringir el acceso a los tel\u00e9fonos). Tambi\u00e9n le ordenaron que hiciera ejercicio; Como alguien a quien le encanta bailar canciones de K-pop en su habitaci\u00f3n e ir al gimnasio con amigos, a Alexandra tampoco le result\u00f3 dif\u00edcil. &#8220;Supongo que para algunas personas puede ser intenso&#8221;, dice, &#8220;pero, sinceramente, a m\u00ed me pareci\u00f3 un poco f\u00e1cil&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alexandra tambi\u00e9n visit\u00f3 a un dietista, un psic\u00f3logo, un ginec\u00f3logo y un trabajador social. Tambi\u00e9n le hicieron pruebas: extracciones de sangre, ecograf\u00edas, radiograf\u00edas, estudio del sue\u00f1o. Con cada cita, se sent\u00eda cada vez m\u00e1s c\u00f3moda con la perspectiva de una operaci\u00f3n. Fue especialmente \u00fatil escuchar a Rodr\u00edguez explicar el procedimiento, llamado gastrectom\u00eda en manga, y describir las experiencias de otros adolescentes que lo hab\u00edan pasado. Despu\u00e9s de varios meses de deliberar, decidi\u00f3 seguir adelante. Las otras posibles soluciones \u201cnunca resolvieron realmente el problema\u201d, dice Alexandra. \u201cNo importa cu\u00e1ntos kilos pierda, los recupero. Y a veces es incluso m\u00e1s. Me hizo sentir desanimado con mis esfuerzos, como si tal vez no me estuviera esforzando lo suficiente\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alexandra es una del aproximadamente 20% de ni\u00f1os en los Estados Unidos que viven con obesidad, en comparaci\u00f3n con el 5% en la d\u00e9cada de 1970. Otro 16% aproximadamente se considera con sobrepeso. La prevalencia de la obesidad aumenta a medida que los ni\u00f1os crecen: a m\u00e1s del 22% entre los adolescentes, desde alrededor del 13% en los ni\u00f1os de 2 a 5 a\u00f1os. Con 5 pies 1 pulgada y 209 libras, Alexandra ten\u00eda un \u00edndice de masa corporal que la colocaba muy por encima del umbral de obesidad severa, que es el 120% del percentil 95, seg\u00fan la tabla de crecimiento ampliado del IMC para la edad de los CDC. Sin tratamiento, Alexandra casi inevitablemente tendr\u00eda obesidad hasta la edad adulta. Y cuanto m\u00e1s continuara, mayor riesgo correr\u00eda de sufrir problemas de salud cr\u00f3nicos, como dolor en las articulaciones y problemas para respirar y dormir. Peor a\u00fan, algunos ni\u00f1os en su situaci\u00f3n pueden desarrollar lo que antes se consideraban enfermedades de adultos: hipertensi\u00f3n, diabetes, enfermedad del h\u00edgado graso. La obesidad tambi\u00e9n puede agravar los problemas de salud mental. Los adolescentes con obesidad tienen m\u00e1s probabilidades que aquellos sin obesidad de considerar el suicidio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obesidad grave es la subcategor\u00eda de m\u00e1s r\u00e1pido crecimiento entre los j\u00f3venes: \u201cuna epidemia dentro de una epidemia\u201d, como la llama la Academia Estadounidense de Pediatr\u00eda. Durante la pandemia, la tasa de aumento del IMC de los ni\u00f1os se duplic\u00f3; los mayores aumentos se produjeron en aquellos que ya ten\u00edan sobrepeso. En todo el mundo, las tasas de obesidad pedi\u00e1trica, que no es una aflicci\u00f3n exclusiva de Estados Unidos, podr\u00edan duplicarse para 2035. En respuesta a tantos hechos sombr\u00edos, la AAP public\u00f3 en enero su primera \u201cgu\u00eda de pr\u00e1ctica cl\u00ednica\u201d para quienes cuidan a ni\u00f1os con obesidad. La academia ahora recomienda que comiencen de inmediato \u201cun tratamiento intensivo de comportamiento y estilo de vida de salud\u201d, que califica como \u201cla base\u201d del control de la obesidad; este enfoque reemplaza la estrategia anterior de \u201cespera vigilante\u201d. Para los j\u00f3venes mayores en determinadas circunstancias (aquellos con un IMC m\u00e1s alto, por ejemplo), los medicamentos y, en casos de obesidad grave, la cirug\u00eda deber\u00edan estar disponibles como opciones. \u201cLa directriz respalda lo que respalda la evidencia\u201d, me dijo Sarah Hampl, su autora principal, cuando describi\u00f3 el proceso de revisi\u00f3n que dur\u00f3 a\u00f1os. &#8220;No fuimos m\u00e1s all\u00e1 de eso&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La semaglutida, uno de los medicamentos m\u00e1s nuevos que se utilizan para bajar de peso, fue aprobada para adolescentes de 12 a\u00f1os o m\u00e1s a finales de diciembre, poco antes de que se publicaran las directrices de la AAP. (<em>Ozempic<\/em> es la marca de una formulaci\u00f3n de semaglutida que ha dominado los titulares y las redes sociales por su uso no autorizado para ayudar a los adultos a perder peso de forma r\u00e1pida y sin esfuerzo). Los medicamentos parecen ofrecer un remedio prometedor, aunque es demasiado pronto para saber si su uso entre los adolescentes estar\u00e1 igualmente extendido. Adem\u00e1s, no est\u00e1 claro si los medicamentos ser\u00e1n suficientes para tratar la obesidad grave; Por ahora, la cirug\u00eda, un tratamiento de larga duraci\u00f3n cuyas tasas han aumentado sustancialmente entre los adolescentes durante la \u00faltima d\u00e9cada, sigue siendo la intervenci\u00f3n m\u00e1s eficaz para ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan pronto como se anunciaron las recomendaciones, recibieron feroces cr\u00edticas por sus m\u00e9todos de detecci\u00f3n y tratamiento, especialmente medicamentos como la semaglutida y la cirug\u00eda por la que opt\u00f3 Alexandra. Los cr\u00edticos afirmaron que estos enfoques son demasiado agresivos y someten los cuerpos de los ni\u00f1os a un escrutinio y manipulaci\u00f3n innecesarios, distorsionando potencialmente la forma en que se ven a s\u00ed mismos, y que los tratamientos podr\u00edan conducir a trastornos alimentarios que causan m\u00e1s da\u00f1o que la obesidad misma. Algunos cr\u00edticos cuestionaron el IMC (una medida controvertida) y argumentaron que los m\u00e9dicos no deber\u00edan diagnosticar la obesidad en los ni\u00f1os en absoluto. Pero, enfatiza Hampl, \u201cla decisi\u00f3n sobre el tratamiento est\u00e1 realmente en manos de las familias\u201d, m\u00e1s que de los m\u00e9dicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En junio, Alexandra esper\u00f3 en el \u00e1rea preoperatoria, sosteniendo a su cachorro de peluche blanco con orejas ca\u00eddas y su manta roja estampada con erizos grises. Estaba nerviosa, pero \u201cno tanto como ella\u201d, dijo, se\u00f1alando a su madre. Gabriela asinti\u00f3 y dijo: &#8220;Creo que estoy pensando demasiado&#8221;. El padre de Alexandra se sent\u00f3 tranquilamente a su lado mientras ella intentaba mantenerse ocupada dibujando en su cuaderno de bocetos y finalmente enterrando su cara en su animal de peluche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tenacidad del peso corporal se remonta a nuestra biolog\u00eda. Los humanos evolucionaron para resistir la p\u00e9rdida de grasa corporal y no extinguirnos, dice Rudolph Leibel, jefe de la divisi\u00f3n de gen\u00e9tica molecular pedi\u00e1trica del centro m\u00e9dico de la Universidad de Columbia. Los cient\u00edficos todav\u00eda est\u00e1n intentando desentra\u00f1ar ese proceso evolutivo. Seg\u00fan la hip\u00f3tesis del \u201cgen ahorrativo\u201d, que existe desde hace m\u00e1s de medio siglo, aumentamos de peso (y lo mantenemos) para ayudarnos a prepararnos y sobrevivir a hambrunas peri\u00f3dicas. En 2008, John Speakman, un eminente bi\u00f3logo brit\u00e1nico, acu\u00f1\u00f3 la hip\u00f3tesis del \u201cgen a la deriva\u201d: a medida que la supervivencia humana pas\u00f3 a depender menos de escapar de los depredadores, mutaciones gen\u00e9ticas aleatorias permitieron que nuestros l\u00edmites superiores de peso aumentaran. Hoy en d\u00eda, nuestros cerebros pueden estar regulando nuestro peso corporal para que se mantenga dentro de un rango entre los umbrales superior e inferior, mientras quiz\u00e1s luchan m\u00e1s para mantenernos por encima del inferior. Despu\u00e9s de todo, el hambre representa un peligro m\u00e1s inmediato que la obesidad. &#8220;No se puede lograr que una persona defienda cr\u00f3nicamente un nivel m\u00e1s bajo de grasa corporal restringiendo cr\u00f3nicamente sus calor\u00edas&#8221;, dice Leibel. Pero, a\u00f1ade, ese nivel puede aumentar &#8220;en virtud del entorno&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestros cerebros est\u00e1n &#8220;defendiendo inconscientemente ese mayor peso&#8221;, me dijo Stephan Guyenet, neurobi\u00f3logo y autor de &#8220;El cerebro hambriento&#8221;, e incluso son capaces de ralentizar nuestro metabolismo con ese fin. El hipot\u00e1lamo, ubicado en lo profundo de nuestro cerebro, es el maestro de este sistema estrictamente regulado. Con forma de cono y del tama\u00f1o de una almendra, interviene en determinar si tenemos hambre y, en consecuencia, nos insta a aumentar la ingesta de alimentos o, si estamos satisfechos, a disminuirla. Tambi\u00e9n ayuda a controlar nuestro metabolismo. El hipot\u00e1lamo responde a se\u00f1ales enviadas desde partes del cuerpo, incluidas nuestras c\u00e9lulas grasas y nuestro intestino, se\u00f1ales como la leptina, una hormona importante que Leibel ayud\u00f3 a descubrir, que aumenta cuando aumenta la grasa corporal, indicando a nuestro cerebro que deje de comer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un peque\u00f1o n\u00famero de ni\u00f1os con obesidad grave nacen con deficiencia de leptina, una mutaci\u00f3n gen\u00e9tica identificada por Sadaf Farooqi, profesor del Instituto de Ciencias Metab\u00f3licas de la Universidad de Cambridge. Sus apetitos parecen no tener l\u00edmite. Aunque es raro, Farooqi cita el efecto extremo de esta mutaci\u00f3n como una clara ilustraci\u00f3n del impacto &#8220;muy fuerte&#8221; que la biolog\u00eda tiene sobre el apetito. Cuando Farooqi trat\u00f3 a ni\u00f1os con esta deficiencia inyect\u00e1ndoles leptina, redujeron su consumo; demasiada leptina les hizo dejar de comer por completo. &#8220;Podemos literalmente controlar cu\u00e1nto comen mediante la dosis de leptina que les damos&#8221;, dice. En otras palabras, el apetito no est\u00e1 enteramente bajo nuestro control consciente o fuerza de voluntad. La grelina, una hormona del hambre, aumenta cuando se restringe la ingesta de alimentos, lo que nos hace comer m\u00e1s. La insulina, otra hormona importante, ayuda a convertir los alimentos que comemos en energ\u00eda y controla aspectos como el az\u00facar en sangre que influyen en la cantidad que comemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;El hambre es absolutamente instintiva&#8221;, me dijo Guyenet. &#8220;No decidimos si vamos a tener hambre o no, si vamos a tener antojos o no&#8221;. Y si bien es posible que podamos controlar nuestra ingesta durante una comida o una semana, probablemente no podamos hacerlo cada vez que comemos, durante toda la vida. Incluso el sistema de recompensa de nuestro cerebro, que interact\u00faa estrechamente con el hipot\u00e1lamo, nos motiva a buscar alimentos ricos en calor\u00edas. &#8220;Hay muchas maneras diferentes en que el cerebro puede escabullir calor\u00edas&#8221;, dice. &#8220;Estos sistemas regulatorios tienen sus zarcillos en todas partes&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Un plato con modelos de comida en silicona<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los platos ayudan a las familias a gestionar el tama\u00f1o de las porciones para obtener comidas equilibradas. La gen\u00e9tica puede determinar m\u00e1s del 70% del peso corporal de los ni\u00f1os. Las mutaciones de un solo gen son extremadamente raras (la m\u00e1s com\u00fan afecta hasta al 5% de los ni\u00f1os con obesidad grave); Farooqi dice que casi todos los ni\u00f1os con obesidad viven con el &#8220;efecto acumulativo de muchas variantes gen\u00e9ticas diferentes, lo que resulta en un mayor apetito&#8221;. Hasta ahora se han identificado alrededor de 1.000, la mayor\u00eda de los cuales act\u00faan sobre el apetito y el hambre, y probablemente haya muchos miles m\u00e1s. Cada variante podr\u00eda tener un impacto muy leve (la m\u00e1s fuerte podr\u00eda ser responsable de que una persona pese cinco libras m\u00e1s que la siguiente), pero, dice Farooqi, &#8220;cuando las sumas, probablemente expliquen por qu\u00e9 algunas personas tienen muchas m\u00e1s probabilidades de contraer esta enfermedad&#8221;. obesos que otros\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero si nuestros genes no cambiaron significativamente en el \u00faltimo siglo, \u00bfpor qu\u00e9 entonces los ni\u00f1os son mas pesados? Nadie sabe con seguridad. Sin embargo, una explicaci\u00f3n probable es el desajuste evolutivo entre nuestros genes y nuestro entorno. Los ni\u00f1os que terminan con obesidad siempre tuvieron el mayor riesgo gen\u00e9tico de sufrir ese resultado, incluso si no era seguro que se desarrollara, pero ahora, dice Farooqi, &#8220;es probable que el entorno est\u00e9 desenmascarando su susceptibilidad gen\u00e9tica&#8221;. La transformaci\u00f3n m\u00e1s sustancial en su entorno se ha producido en los alimentos que consumen, que en el pasado eran diferentes en su composici\u00f3n y mucho m\u00e1s limitados. Leibel se refiere a &#8220;una revoluci\u00f3n en los entornos humanos&#8221; y se\u00f1ala que nuestros genes no han cambiado &#8220;lo suficientemente r\u00e1pido como para adaptarse a algo que en realidad es una invenci\u00f3n de los \u00faltimos 75 a\u00f1os&#8221;. La cantidad de alimentos f\u00e1cilmente accesibles se ha ampliado enormemente, lo que hace que comer sea m\u00e1s f\u00e1cil que nunca: abra una aplicaci\u00f3n de tel\u00e9fono, por ejemplo, o vaya a un autoservicio. Muchos estadounidenses pueden consumir todo lo que quieran, cuando quieran.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy en d\u00eda, casi el 70% de lo que comen los ni\u00f1os son alimentos ultraprocesados, que el sistema de clasificaci\u00f3n NOVA, un marco com\u00fanmente utilizado, define como formulados a partir de \u201cingredientes en su mayor\u00eda de uso industrial exclusivo, t\u00edpicamente creados mediante una serie de t\u00e9cnicas y procesos industriales\u201d, lo que hace que ellos extremadamente sabrosos. Estos alimentos incluyen cosas que nuestros bisabuelos no habr\u00edan consumido: patatas fritas envasadas, bebidas energ\u00e9ticas, comidas listas para calentar y comer. Se cree que son un importante impulsor de la epidemia de obesidad infantil, en parte porque parecen hacernos comer m\u00e1s. Kevin Hall, investigador de los Institutos Nacionales de Salud, descubri\u00f3 que incluso cuando las comidas tienen el mismo contenido de calor\u00edas, carbohidratos, prote\u00ednas, grasas, az\u00facar, sal y fibra, los participantes del estudio a quienes se les indica que coman libremente seguir\u00e1n consumiendo, sin darse cuenta, una media de 500 calor\u00edas m\u00e1s al d\u00eda si los alimentos son ultraprocesados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Cualquier ni\u00f1o elegir\u00e1 un alimento ultraprocesado&#8221;, dice Marion Nestle, profesora em\u00e9rita de nutrici\u00f3n, estudios alimentarios y salud p\u00fablica en la Universidad de Nueva York y autora de<em> &#8220;Food Politics&#8221;<\/em>. Nestl\u00e9 remonta la desregulaci\u00f3n de la comercializaci\u00f3n de alimentos a la presidencia de Reagan y al movimiento de valor para los accionistas. \u201cDespu\u00e9s de 1980, los ni\u00f1os eran presa f\u00e1cil\u201d, me dijo. Las corporaciones comenzaron a comercializar agresivamente sus productos entre los ni\u00f1os, clientes potenciales de por vida que se dejan influenciar f\u00e1cilmente. Los alimentos ultraprocesados \u200b\u200btambi\u00e9n atraen a los padres: son baratos, duran a\u00f1os en despensas y congeladores y requieren poca preparaci\u00f3n. &#8220;Todas las empresas de alimentos est\u00e1n tratando de vender productos&#8221;, dice Nestl\u00e9. \u201cEse es el sistema, y \u200b\u200bsi el sistema engorda a los ni\u00f1os, pues, l\u00e1stima. Da\u00f1os colaterales.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Estados Unidos, ese da\u00f1o se inflige con mayor dureza a algunos grupos de ni\u00f1os que a otros: la epidemia de obesidad salva desproporcionadamente a los ni\u00f1os blancos y asi\u00e1ticos y a los de familias socioecon\u00f3micamente favorecidas. Vivir en los vecindarios con mayores oportunidades, especialmente al nacer, podr\u00eda estar asociado con un riesgo hasta un 80% menor de obesidad. Sin embargo, entre los ni\u00f1os negros, el efecto protector de los ingresos contra la obesidad parece ser m\u00e1s d\u00e9bil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las \u00faltimas d\u00e9cadas, la variedad de alimentos en algunos supermercados ha aumentado de 7.000 a m\u00e1s de 40.000. Estos &#8220;productos industriales modernos no deber\u00edan reconocerse como alimentos en absoluto&#8221;, dice David Ludwig, profesor de pediatr\u00eda en Harvard y codirector del centro de prevenci\u00f3n de la obesidad del Boston <em>Children&#8217;s Hospital.<\/em> &#8220;Depende de los padres y de todos nosotros luchar y no normalizar esto&#8221;. La AAP insta a los m\u00e9dicos a \u201cexigir m\u00e1s a nuestro gobierno\u201d que modifique los alimentos que se venden a los ni\u00f1os. Pero Barry Popkin, profesor de nutrici\u00f3n de la Universidad de Carolina del Norte que ha trabajado con pa\u00edses en sus pol\u00edticas alimentarias, se muestra esc\u00e9ptico de que pronto se puedan promulgar regulaciones similares en Estados Unidos, como el impuesto de Colombia a los alimentos ultraprocesados \u200b\u200bo las restricciones de Chile sobre ellos en las escuelas. y sobre publicidad. &#8220;Necesitamos que nuestra FDA sea audaz&#8221;, dice Popkin. &#8220;Necesitamos un zar de la alimentaci\u00f3n que sea duro, no estos bur\u00f3cratas \u00f1o\u00f1os que realmente no quieren irritar a nadie&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el <em>Texas Children&#8217;s Hospital<\/em>, Alexandra yac\u00eda dormida en el quir\u00f3fano, en una cama inclinada, con los pies m\u00e1s bajos que la cabeza. La gravedad ahora favoreci\u00f3 al cirujano, separando sus intestinos del est\u00f3mago. Rodr\u00edguez, que llevaba una gorra con el tema de \u201c<em>Peanut<\/em>s\u201d junto con su bata m\u00e9dica, hizo cinco incisiones de media pulgada en todo su abdomen, mientras la m\u00fasica de Bruno Mars y Elton John sonaba suavemente en el quir\u00f3fano. Luego, Rodr\u00edguez insert\u00f3 una c\u00e1mara y sus herramientas a trav\u00e9s de los cortes. El interior de Alexandra apareci\u00f3 en cuatro pantallas circundantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rodr\u00edguez retir\u00f3 su h\u00edgado, con los bordes redondeados por la grasa, y apart\u00f3 mont\u00edculos de blanda grasa amarilla (hallazgos que s\u00f3lo ve en sus pacientes bari\u00e1tricos) para revelar su est\u00f3mago, rosado y estampado con vasos rojos como finas ramas de \u00e1rboles. El anestesi\u00f3logo hab\u00eda introducido un tubo a trav\u00e9s de la boca de Alexandra hasta su est\u00f3mago. Rodr\u00edguez ahora pod\u00eda seguir el contorno del tubo con un dispositivo quir\u00fargico que cortaba, grapaba y suturaba secuencialmente el tejido del est\u00f3mago. Luego vino lo que Rodr\u00edguez consider\u00f3 el paso m\u00e1s dif\u00edcil: sacar la porci\u00f3n extirpada del \u00f3rgano, alrededor del 80% del total, a trav\u00e9s de una de las peque\u00f1as incisiones. Para asegurarse de que lo que quedaba de su est\u00f3mago hab\u00eda sido cosido completamente, el anestesi\u00f3logo bombe\u00f3 aire a trav\u00e9s del tubo hacia el \u00f3rgano, que ahora parec\u00eda una delgada manga de camisa (de ah\u00ed el nombre del procedimiento, gastrectom\u00eda en manga) y Rodr\u00edguez ech\u00f3 agua en su abdomen: Burbujas indicar\u00eda una fuga en alguna parte. El agua estaba en calma. La operaci\u00f3n se complet\u00f3 en menos de una hora. La mayor parte del est\u00f3mago de Alexandra estaba ahora sobre una bandeja, fresco y oscuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otra habitaci\u00f3n, con obras de arte infantiles adornando las brillantes paredes color aguamarina, los padres de Alexandra se sentaron en sillas naranjas y esperaron hasta que Rodr\u00edguez entr\u00f3 y se arrodill\u00f3 junto a ellos. \u201cNo hay ninguna p\u00e9rdida de sangre, lo cual es bueno\u201d, les dijo en espa\u00f1ol. En la zona de postoperatorio, Alexandra, todav\u00eda confundida por la anestesia, se retorc\u00eda. Con cada movimiento, le dol\u00eda. \u201cEs tan duro verla as\u00ed\u201d, dijo Gabriela, mientras pasaba su mano por la frente de su hija y le rogaba que se quedara quieta. Alexandra dej\u00f3 escapar un gemido. \u201cCuando empezamos, los empresarios del hospital nos dijeron que no hab\u00eda suficientes cirug\u00edas para justificar la creaci\u00f3n de un programa\u201d, me dijo Rodr\u00edguez. \u201cObviamente, las cosas no sucedieron as\u00ed. Es exactamente lo contrario\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cantidad de adolescentes que se sometieron a cirug\u00eda bari\u00e1trica se duplic\u00f3 en todo el pa\u00eds entre 2010 y 2017 y contin\u00faa aumentando. Seg\u00fan <em>Teen-LABS<\/em>, financiado por los Institutos Nacionales de Salud y que ha realizado la mayor parte de las investigaciones sobre el procedimiento en los Estados Unidos, los adolescentes que se sometieron a cirug\u00eda bari\u00e1trica (la mayor\u00eda de ellos blancos y mujeres) experimentaron una p\u00e9rdida de peso similar a la lo que los adultos perdieron: alrededor del 25% de su IMC. Y aunque casi el 90% de estos adolescentes necesitaron medicamentos para la diabetes antes de la operaci\u00f3n, ninguno los necesitaba despu\u00e9s; cinco a\u00f1os despu\u00e9s, ten\u00edan m\u00e1s probabilidades de tener diabetes e hipertensi\u00f3n en remisi\u00f3n en comparaci\u00f3n con las personas que se sometieron a cirug\u00eda en la edad adulta. &#8220;Hay un impacto positivo mayor al operar a j\u00f3venes con estas dos condiciones que esperar hasta la edad adulta&#8221;, dice Thomas Inge, presidente de cirug\u00eda del Lu<em>rie Children&#8217;s Hospital<\/em>, en Chicago, e investigador principal de Teen-LABS. &#8220;Se obtiene m\u00e1s de la misma operaci\u00f3n&#8221;. Incluso 10 a\u00f1os despu\u00e9s del procedimiento, los datos indican que la cirug\u00eda ofrece beneficios a largo plazo. Los adolescentes no parecen experimentar m\u00e1s complicaciones que los adultos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> https:\/\/www.nytimes.com (01-11-23).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si la obesidad infantil es una &#8220;epidemia&#8221;, \u00bfhasta d\u00f3nde deber\u00edan llegar los m\u00e9dicos para tratarla?. El oto\u00f1o pasado, Alexandra Duarte, que ahora tiene 16 a\u00f1os, fue a ver a su endocrin\u00f3logo en el Texas Children&#8217;s Hospital, en las afueras de Houston. Desde los 10 a\u00f1os viv\u00eda con s\u00edndrome de ovario poliqu\u00edstico y, m\u00e1s recientemente, prediabetes. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4905,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-4904","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-te-recomendamos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4904","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4904"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4904\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4907,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4904\/revisions\/4907"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4905"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4904"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4904"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4904"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}