{"id":4959,"date":"2023-12-05T10:31:17","date_gmt":"2023-12-05T15:31:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/?p=4959"},"modified":"2023-12-05T10:33:16","modified_gmt":"2023-12-05T15:33:16","slug":"4959-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/4959-2\/","title":{"rendered":"\u00bfES LA FRUCTOSA LA CULPABLE DE LA OBESIDAD?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Un art\u00edculo reciente plante\u00f3 la hip\u00f3tesis de que la fructosa causa m\u00e1s enfermedades metab\u00f3licas que la sacarosa cuando se sobrealimenta en la dieta humana. La ingesta de fructosa como jarabe de ma\u00edz con alto contenido de fructosa (JMAF) ha aumentado desde su uso en refrescos en los Estados Unidos y es paralelo al aumento en la prevalencia de la obesidad. La hip\u00f3tesis m\u00e1s reciente sobre la fructosa invoca una supervivencia gen\u00e9tica del fundamento m\u00e1s apto de c\u00f3mo la deposici\u00f3n de grasa mejorada por la fructosa exacerba el mayor consumo cal\u00f3rico de la dieta occidental para promover enfermedades metab\u00f3licas, especialmente en nuestra poblaci\u00f3n de adolescentes y adultos j\u00f3venes. Esta teor\u00eda sugiere que el consumo de fructosa provoca un nivel bajo de trifosfato de adenosina, lo que estimula la ingesta de energ\u00eda provocando un desequilibrio en la regulaci\u00f3n energ\u00e9tica.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Fru-e1701790227966.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4961 alignleft\" src=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Fru-e1701790227966.jpg\" alt=\"\" width=\"227\" height=\"147\" \/><\/a>Contin\u00faa el inter\u00e9s constante en la asociaci\u00f3n entre el mayor uso de JMAF y la prevalencia de la obesidad en los Estados Unidos. El uso de JMAF en bebidas azucaradas (SSB) ha reducido el costo de estas bebidas debido a la tecnolog\u00eda en la preparaci\u00f3n de JMAF a partir de ma\u00edz y la sustituci\u00f3n del az\u00facar por JMAF m\u00e1s barato en las SSB. Aunque no se ha demostrado que las bebidas azucaradas causen obesidad, ha habido un aumento en el riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares (ECV), enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico (NAFLD) e incluso c\u00e1ncer. La investigaci\u00f3n sobre el JMAF, el aumento de peso y las enfermedades metab\u00f3licas contin\u00faa a pesar de la poca evidencia definitiva de su causalidad.<br \/>\nLa relaci\u00f3n entre el consumo de bebidas azucaradas y la obesidad se ha atribuido al aumento de la ingesta cal\u00f3rica total de la dieta. Estas calor\u00edas l\u00edquidas no suprimen la ingesta de otros alimentos para igualar la cantidad total de calor\u00edas ingeridas. Este conocimiento se ha obtenido del trabajo realizado por R. Mattes y B. Rolls desde la d\u00e9cada de 1990 hasta principios de la de 2000. Esta investigaci\u00f3n y el trabajo actual sobre JMAF y enfermedades metab\u00f3licas son importantes porque hay adolescentes y adultos j\u00f3venes en los Estados Unidos y en todo el mundo que ingieren una gran cantidad de bebidas azucaradas y, por lo tanto, corren riesgo de sufrir enfermedades metab\u00f3licas, diabetes tipo 2, EHGNA y enfermedades cardiovasculares. a temprana edad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La preocupaci\u00f3n por la fructosa surge de la asociaci\u00f3n entre el aumento del JMAF en las bebidas azucaradas y el aumento de la prevalencia de la obesidad que se produjo en per\u00edodos similares en los Estados Unidos, alrededor de 1970-1980. Los investigadores notaron la asociaci\u00f3n y comenzaron a centrarse en posibles razones para identificar el JMAF o la fructosa en s\u00ed, de modo que tengamos un mecanismo de acci\u00f3n espec\u00edfico para la fructosa. Por lo tanto, se podr\u00eda advertir al p\u00fablico sobre el riesgo de beber bebidas azucaradas debido al JMAF y la fructosa ingerida y la posibilidad de sufrir enfermedades metab\u00f3licas. Quiz\u00e1s exista un m\u00e9todo para eliminar el JMAF nocivo del suministro de alimentos, muy parecido a lo que ha sucedido con los \u00e1cidos grasos trans producidos industrialmente. En 2018, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud pidi\u00f3 una prohibici\u00f3n total de las grasas trans debido a que causan 500 millones de muertes prematuras al a\u00f1o en todo el mundo. De manera similar al proceso de elaboraci\u00f3n de JMAF, la mayor\u00eda de las grasas trans se forman mediante un proceso industrial que altera el aceite vegetal y crea un aceite parcialmente hidrogenado, econ\u00f3mico y estable. Se ha demostrado que las grasas trans aumentan el colesterol de las lipoprote\u00ednas de baja densidad (LDL) y disminuyen las lipoprote\u00ednas de alta densidad (HDL), lo que aumenta el riesgo de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l fue el momento crucial para la prohibici\u00f3n de las grasas trans? Fue dif\u00edcil convencer a la comunidad cient\u00edfica y ciertamente a la industria de que las grasas trans eran especialmente da\u00f1inas. Esto se debe al dogma de que la margarina y los aceites Crisco son de alguna manera mejores para la salud que la manteca de cerdo y la mantequilla. Siguieron llegando pruebas de estudios epidemiol\u00f3gicos que mostraban que las personas que consum\u00edan m\u00e1s grasas trans ten\u00edan niveles m\u00e1s altos de LDL y niveles m\u00e1s bajos de HDL, y se reforz\u00f3 el dogma de que las grasas saturadas eran las malas en las enfermedades card\u00edacas. Quiz\u00e1s ese momento crucial fue cuando un investigador con experiencia en probar la deposici\u00f3n de grasas trans en cad\u00e1veres y cerdos demand\u00f3 a la Administraci\u00f3n de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA) por no actuar antes sobre la base de la evidencia acumulada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfTenemos este tipo de evidencia para solicitar a la FDA que proh\u00edba el JMAF? Lo que tenemos es el curso temporal de la entrada del JMAF en el suministro de alimentos que se produjo en 1970. Esto coincidi\u00f3 con la creciente prevalencia de la obesidad entre 1960 y 2000. El exceso de energ\u00eda en las bebidas azucaradas puede proporcionar un est\u00edmulo hed\u00f3nico que supera el mecanismo regulador del equilibrio energ\u00e9tico natural porque el exceso de energ\u00eda de las bebidas azucaradas viene en forma l\u00edquida y puede evitar la se\u00f1al de saciedad en el hipot\u00e1lamo.<br \/>\nTodav\u00eda tenemos que demostrarlo. Culpar a la fructosa contenida en el JMAF como la \u00fanica causa del aumento de la obesidad ser\u00e1 mucho m\u00e1s dif\u00edcil que culpar a las grasas trans por un aumento en el colesterol LDL y una disminuci\u00f3n en el colesterol HDL. La prevalencia de la obesidad ha aumentado en todo el mundo, incluso en pa\u00edses donde las bebidas azucaradas no contienen JMAF. A\u00fan as\u00ed, la prueba de que el JMAF puede anular la v\u00eda de la saciedad y causar una ingesta excesiva de calor\u00edas es intrigante y puede tener fuerza si podemos identificar el aumento en la prevalencia de la obesidad en ni\u00f1os y adolescentes debido a una mayor ingesta de JMAF en las bebidas azucaradas. No hay ninguna raz\u00f3n nutricional para agregar az\u00facar o JMAF a los l\u00edquidos. Adem\u00e1s, si el JMAF tiene una desventaja metab\u00f3lica, entonces hay m\u00e1s razones para prohibirlo. Entonces, se vuelve como las grasas trans: una toxina en el suministro de alimentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente: <\/strong>https:\/\/www.medscape.com (01-12-23)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un art\u00edculo reciente plante\u00f3 la hip\u00f3tesis de que la fructosa causa m\u00e1s enfermedades metab\u00f3licas que la sacarosa cuando se sobrealimenta en la dieta humana. 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