{"id":11501,"date":"2020-06-30T00:03:40","date_gmt":"2020-06-30T04:03:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/?p=11501"},"modified":"2020-06-29T17:52:42","modified_gmt":"2020-06-29T21:52:42","slug":"el-intestino-protege-al-higado-del-dano-inducido-por-la-fructosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/el-intestino-protege-al-higado-del-dano-inducido-por-la-fructosa\/","title":{"rendered":"El intestino protege al h\u00edgado del da\u00f1o inducido por la fructosa"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Despu\u00e9s de consumir alimentos o bebidas que contienen fructosa, el sistema gastrointestinal o intestino ayuda a proteger el h\u00edgado del da\u00f1o al descomponer el az\u00facar antes de que llegue al h\u00edgado, seg\u00fan un nuevo estudio multic\u00e9ntrico dirigido por investigadores de la Escuela Perelman de Medicina en la Universidad de Pennsylvania.\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el consumo de demasiada fructosa, particularmente en un corto per\u00edodo de tiempo, puede abrumar el intestino, causando que la fructosa se \u00abextienda\u00bb al h\u00edgado, donde causa estragos y causa h\u00edgado graso, descubrieron los investigadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hallazgos, en ratones, ayudan a resolver preguntas de larga data sobre c\u00f3mo el cuerpo metaboliza la fructosa, una forma de az\u00facar que a menudo se encuentra en frutas, verduras y miel, as\u00ed como en la mayor\u00eda de los alimentos procesados \u200b\u200ben forma de jarabe de ma\u00edz con alto contenido de fructosa.\u00a0El consumo de fructosa se ha incrementado 100 veces durante el siglo pasado, incluso cuando los estudios han demostrado que el consumo excesivo, particularmente las bebidas dulces, est\u00e1n vinculados a la enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico, la obesidad y la diabetes.\u00a0Los hallazgos fueron publicados en\u00a0<em>Nature Metabolism<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLo que descubrimos y mostramos aqu\u00ed es que, despu\u00e9s de comer o beber fructosa, el intestino realmente consume la fructosa primero, lo que ayuda a proteger el h\u00edgado del da\u00f1o inducido por la fructosa\u00bb, dijo el autor del estudio, Zoltan Arany, MD, PhD, Profesor de Medicina Cardiovascular en Penn.\u00a0\u00abEs importante destacar que tambi\u00e9n demostramos que consumir la comida o bebida lentamente durante una comida larga, en lugar de un solo trago, puede mitigar las consecuencias adversas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudios han demostrado que el consumo excesivo de fructosa puede ser t\u00f3xico para el h\u00edgado.\u00a0Cuando grandes cantidades de fructosa llegan al h\u00edgado, el h\u00edgado utiliza el exceso de fructosa para crear grasa, un proceso llamado lipog\u00e9nesis.\u00a0Finalmente, las personas que consumen demasiada fructosa pueden desarrollar una enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico, una condici\u00f3n en la que se almacena demasiada grasa en las c\u00e9lulas del h\u00edgado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta ahora, no estaba claro si el papel del intestino en el procesamiento de la fructosa previene o contribuye a la lipog\u00e9nesis inducida por la fructosa y al desarrollo de enfermedades hep\u00e1ticas. Para este estudio, el equipo de investigadores, incluido Joshua Rabinowitz, MD, PhD de la Universidad de Princeton, estudi\u00f3 una enzima clave, llamada cetohexoquinasa, que controla la rapidez con que se consume la fructosa. Mostraron, mediante ingenier\u00eda gen\u00e9tica en ratones, que la reducci\u00f3n de los niveles de esta enzima en el intestino condujo a h\u00edgados grasos en los ratones. Por el contrario, el equipo demostr\u00f3 que aumentar el nivel de cetohexoquinasa en el intestino protege del h\u00edgado graso. Por lo tanto, los investigadores encontraron que la descomposici\u00f3n de la fructosa en el intestino mitiga el desarrollo de grasa extra en las c\u00e9lulas del h\u00edgado en ratones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, el equipo demostr\u00f3 que la misma cantidad de fructosa tiene m\u00e1s probabilidades de provocar el desarrollo de h\u00edgado graso cuando se consume a trav\u00e9s de una bebida en lugar de alimentos.\u00a0Del mismo modo, uno se enfrenta a una mayor probabilidad de desarrollar h\u00edgado graso cuando consume fructosa de una sola vez en comparaci\u00f3n con varias dosis repartidas en 45 minutos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn conjunto, nuestros hallazgos muestran que la fructosa induce lipog\u00e9nesis cuando la tasa de ingesta excede la capacidad del intestino para procesar la fructosa y proteger el h\u00edgado\u00bb, dijo Arany.\u00a0\u00abEn el contexto moderno de disponibilidad y consumo excesivos de alimentos procesados, es f\u00e1cil ver c\u00f3mo el derrame de fructosa resultante conducir\u00eda al s\u00edndrome metab\u00f3lico\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los investigadores se\u00f1alaron que se necesitan m\u00e1s trabajos para determinar el grado en que estos hallazgos en ratones se extienden a los humanos.\u00a0Otros autores de Penn incluyen Shogo Wada, Steven Yang y Bridget Gosis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La investigaci\u00f3n fue apoyada, en parte, por una subvenci\u00f3n del DRC Regional Metabolomics Core (P30 DK19525), National Institutes of Health (1DP1DK113643 y DK107667).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> https:\/\/www.sciencedaily.com<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencia:<\/strong> Jang C, Wada S, Yang S, et al. The small intestine shields the liver from fructose-induced steatosis. Nature Metabolism\u00a02020. Published: 22 June 2020<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de consumir alimentos o bebidas que contienen fructosa, el sistema gastrointestinal o intestino ayuda a proteger el h\u00edgado del da\u00f1o al descomponer el az\u00facar antes de que llegue al h\u00edgado, seg\u00fan un nuevo estudio multic\u00e9ntrico dirigido por investigadores de la Escuela Perelman de Medicina en la Universidad de Pennsylvania.\u00a0 Sin embargo, el consumo de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":11503,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-11501","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-actuales"],"acf":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Fructosa-Fig-24-e1593467546539.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11501","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11501"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11501\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11502,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11501\/revisions\/11502"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11503"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11501"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11501"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11501"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}