{"id":14483,"date":"2021-10-24T00:42:04","date_gmt":"2021-10-24T04:42:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/?p=14483"},"modified":"2021-10-23T21:47:39","modified_gmt":"2021-10-24T01:47:39","slug":"lo-que-los-cientificos-estan-aprendiendo-sobre-el-estrogeno-y-el-ejercicio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/lo-que-los-cientificos-estan-aprendiendo-sobre-el-estrogeno-y-el-ejercicio\/","title":{"rendered":"Lo que los cient\u00edficos est\u00e1n aprendiendo sobre el estr\u00f3geno y el ejercicio"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Un estudio en ratones plantea preguntas intrigantes sobre las formas en que las hormonas influyen en el cerebro y motivan al cuerpo a moverse. El estr\u00f3geno puede cambiar la actividad cerebral de formas que podr\u00edan afectar nuestra actividad f\u00edsica, seg\u00fan un nuevo estudio notable en ratones que analiz\u00f3 el ADN, las hormonas y las c\u00e9lulas cerebrales.\u00a0\u00a0 <\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Utilizando tecnolog\u00eda avanzada para identificar y reprogramar genes y neuronas espec\u00edficos en animales vivos, el estudio encontr\u00f3 que las oleadas de estr\u00f3genos iniciaron procesos en el cerebro del rat\u00f3n que llevaron a los animales, incluso a los machos, a volverse m\u00e1s activos. El estudio, que se public\u00f3 recientemente en <em>Nature<\/em>, e involucr\u00f3 a ratones. Si bien los humanos comparten muchas de las mismas hormonas, genes y neuronas relevantes, no somos ratones y a\u00fan no podemos decir si nuestros cerebros y sistemas fisiol\u00f3gicos funcionan de la misma manera. Pero los hallazgos pueden abrir intrigantes v\u00edas de investigaci\u00f3n sobre por qu\u00e9 las mujeres a menudo se vuelven inactivas despu\u00e9s de la menopausia, cuando el estr\u00f3geno se desvanece. Los resultados tambi\u00e9n subrayan c\u00f3mo el cerebro y los procesos biol\u00f3gicos internos trabajan juntos para desempe\u00f1ar un papel inesperado y sustancial en si el cuerpo se levanta y se mueve o permanece casi quieto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Moverse y aparearse<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante casi un siglo, desde un famoso estudio de 1924 con ratas, los cient\u00edficos han sabido que las hembras de mam\u00edferos tienden a ser m\u00e1s activas f\u00edsicamente justo antes de ovular, cuando tambi\u00e9n son m\u00e1s receptivas sexualmente. Este comportamiento tiene sentido evolutivo, ya que presumiblemente las hembras necesitan estar a la caza y luego a una pareja. En las d\u00e9cadas intermedias, los investigadores comenzaron a especular que el estr\u00f3geno debe desempe\u00f1ar un papel determinante en este comportamiento, y estudios posteriores indicaron que los desplazamientos diarios de las hembras de laboratorio generalmente aumentaban y disminu\u00edan junto con sus niveles de estr\u00f3geno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda el estr\u00f3geno, que controla principalmente la ovulaci\u00f3n y otros aspectos de la reproducci\u00f3n, influir en la actividad f\u00edsica? Ese acertijo fisiol\u00f3gico llam\u00f3 recientemente la atenci\u00f3n de Holly Ingraham, profesora de fisiolog\u00eda de la Universidad de California en San Francisco, becada Herzstein, que tiene un inter\u00e9s en la investigaci\u00f3n desde hace mucho tiempo en la fisiolog\u00eda y el metabolismo de las mujeres. Ella y sus colaboradores se preguntaron si el estr\u00f3geno podr\u00eda de alguna manera moldear la actividad gen\u00e9tica en el cerebro, que luego activar\u00eda las c\u00e9lulas cerebrales de maneras que podr\u00edan poner en movimiento, bueno, el movimiento mismo. Para investigar esa posibilidad, los cient\u00edficos primero reunieron una multitud de ratones hembras adultas sanas y bloquearon qu\u00edmicamente la captaci\u00f3n de estr\u00f3geno en algunos de ellos, mientras rastreaban cu\u00e1nto se mov\u00edan todos los animales. Casi de inmediato, los animales sin estr\u00f3geno se volvieron notablemente m\u00e1s sedentarios que las otras hembras, lo que confirma que el estr\u00f3geno afecta de alguna manera la actividad f\u00edsica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Encontrar las c\u00e9lulas de movimiento<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, los investigadores examinaron la actividad de varios genes en el cerebro de los animales, notando que uno, en particular, bombeaba con entusiasmo prote\u00ednas adicionales cuando los cerebros de los animales estaban ba\u00f1ados en estr\u00f3geno, pero se volv\u00eda casi silencioso cuando el estr\u00f3geno estaba ausente. Este gen, de la melanocortina-4 o Mc4r, se hab\u00eda relacionado anteriormente en personas con la ingesta de alimentos y la regulaci\u00f3n del peso corporal. Pero los cient\u00edficos ahora adivinaron que tambi\u00e9n podr\u00eda ser el puente entre el estr\u00f3geno y el impulso de estar f\u00edsicamente activo, una idea que confirmaron mediante el uso de t\u00e9cnicas de mapeo gen\u00e9tico de alta tecnolog\u00eda refinadas por una de las autoras del estudio, Jessica Tollkuhn, profesora asistente en <em>Cold Spring Harbor Laboratory School of Biological Sciences<\/em> en <em>Cold Spring Harbor<\/em>, Nueva York<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas t\u00e9cnicas mostraron, en tiempo real, la uni\u00f3n de estr\u00f3genos a los genes Mc4r en ciertas neuronas, especialmente aquellas en una parte del cerebro del rat\u00f3n involucrada en el gasto de energ\u00eda. Estas c\u00e9lulas cerebrales tambi\u00e9n comparten conexiones con otras neuronas en otras partes del cerebro que controlan la velocidad a la que se mueven los animales. En conjunto, este experimento mostr\u00f3 que el estr\u00f3geno activa un gen particular que activa ciertas c\u00e9lulas cerebrales que luego deber\u00edan empujar a un animal a moverse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero los cient\u00edficos a\u00fan no hab\u00edan visto estos genes y neuronas en acci\u00f3n, por lo que, como resultado final del estudio, utilizaron una t\u00e9cnica sofisticada conocida como quimiogen\u00e9tica para galvanizar directamente las neuronas relevantes en ratones hembra que hab\u00edan sido criados para no producir estr\u00f3geno. Una vez f\u00edsicamente lentos, estos ratones ahora exploraban, se paraban, jugaban y corr\u00edan mucho m\u00e1s que antes. De manera similar, cuando los cient\u00edficos utilizaron una forma de tecnolog\u00eda de edici\u00f3n de genes CRISPR para aumentar la actividad del gen Mc4r en los cerebros de las hembras, los ratones se volvieron casi dos veces m\u00e1s activos que antes, un aumento f\u00edsico que persisti\u00f3 durante semanas. Incluso los ratones machos se movieron m\u00e1s cuando CRISPR marc\u00f3 la actividad del gen Mc4r, aunque no tanto como las hembras itinerantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos resultados resaltan la \u00abcomplejidad del comportamiento de la actividad f\u00edsica\u00bb, dijo la Dra. Ingraham, y c\u00f3mo la voluntad de moverse espont\u00e1neamente, o no, de cualquier animal probablemente implica una intrincada interacci\u00f3n entre la gen\u00e9tica, la endocrinolog\u00eda y la neurolog\u00eda, junto con la deliberaci\u00f3n consciente. El estudio tambi\u00e9n plantea la intrigante posibilidad de que \u00abel momento del ejercicio, para tener su impacto m\u00e1s beneficioso para las mujeres, podr\u00eda ajustarse al considerar el entorno hormonal cambiante\u00bb, incluidos los cambios hormonales de la menopausia, dijo el Dr. Tamas Horvath, un profesor de neurociencia y obstetricia, ginecolog\u00eda y ciencias reproductivas en la Escuela de Medicina de Yale y presidente del departamento de medicina comparada de la escuela. \u00abPor supuesto, todas estas observaciones en ratones deben ser confirmadas para operar en nosotros, los humanos\u00bb, dijo el Dr. Horvath, que no particip\u00f3 en la investigaci\u00f3n actual. \u00abSin embargo, el hecho de que este mecanismo se encuentre en una parte antigua del cerebro sugiere que ser\u00e1 aplicable a la mayor\u00eda de los mam\u00edferos, incluidos los humanos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>&#8216;El conocimiento es poder&#8217;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Dra. Ingraham estuvo de acuerdo. \u00abSuponemos que este circuito tambi\u00e9n est\u00e1 funcionando en humanos\u00bb, dijo y, de ser as\u00ed, el nuevo estudio y cualquier investigaci\u00f3n posterior relacionada podr\u00edan ayudar a explicar, en parte, por qu\u00e9 la inactividad es tan com\u00fan en las mujeres despu\u00e9s de la menopausia y tambi\u00e9n ofrecer algo estrategias potenciales para superar el impulso hacia la lasitud. El aumento de los niveles de estr\u00f3geno en las mujeres mayores, por ejemplo, podr\u00eda, en teor\u00eda, estimular m\u00e1s movimiento, aunque la terapia de reemplazo de estr\u00f3geno sigue siendo un tema complicado debido a los mayores riesgos de c\u00e1ncer y otros problemas de salud. Sin embargo, el estudio insin\u00faa que, eventualmente, podr\u00eda ser posible evitar el estr\u00f3geno y recrear sus efectos con nuevas terapias que apuntar\u00edan directamente al gen Mc4r o las neuronas relevantes en el cerebro de las personas e imitar\u00edan los efectos del estr\u00f3geno sin la hormona en s\u00ed. Cualquiera de estos avances m\u00e9dicos son a\u00f1os en el futuro, dijo el Dr. Ingraham.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, al profundizar en \u00abla interrelaci\u00f3n entre las hormonas y la actividad f\u00edsica en las mujeres, este estudio tiene implicaciones significativas para la investigaci\u00f3n humana que estudia el ciclo menstrual y los anticonceptivos hormonales y tambi\u00e9n la menopausia\u00bb, dijo Paul Ansdel, profesor de fisiolog\u00eda del ejercicio en la Universidad de Northumbria. en Inglaterra, que no particip\u00f3 en el estudio pero que ha estudiado ampliamente la menstruaci\u00f3n y el rendimiento f\u00edsico. \u00abSabemos la importancia de hacer ejercicio en la vida posterior para promover y mantener la salud\u00bb, continu\u00f3, \u00abpor lo que el desaf\u00edo para nosotros ahora es comprender las mejores formas de permanecer activa durante la transici\u00f3n hormonal importante que es la menopausia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl conocimiento es poder\u201d, concluy\u00f3 el Dra. Ingraham. Se\u00f1al\u00f3 que debido a que muchos de nosotros vivimos m\u00e1s ahora, una mejor comprensi\u00f3n de por qu\u00e9, y si decidimos movernos, puede ayudar a que esos a\u00f1os sean m\u00e1s saludables. Por ejemplo, sabiendo que la biolog\u00eda podr\u00eda inclinarnos hacia el sof\u00e1 si somos mujeres y estamos envejeciendo, podr\u00edamos usar rastreadores de actividad f\u00edsica o diarios de entrenamiento para ayudarnos a comparar nuestras actividades de un a\u00f1o a otro. O simplemente eval\u00fae honestamente si somos tan activos ahora como nos gustar\u00eda, sea cual sea nuestra edad (o g\u00e9nero). El cerebro es un \u00f3rgano complejo y nuestras motivaciones para el ejercicio son variadas y profundas, pero siempre tenemos la opci\u00f3n de \u201cdecidirnos a estar activos\u201d, dijo la Dra. Ingraham, de tomar la decisi\u00f3n de levantarnos y movernos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> https:\/\/www.nytimes.com<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencia:<\/strong> Krause WC, Rodriguez R, Gegenhuber B, et al. Oestrogen engages brain MC4R signalling to drive physical activity in female mice. Nature. 2021 Oct 13.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un estudio en ratones plantea preguntas intrigantes sobre las formas en que las hormonas influyen en el cerebro y motivan al cuerpo a moverse. El estr\u00f3geno puede cambiar la actividad cerebral de formas que podr\u00edan afectar nuestra actividad f\u00edsica, seg\u00fan un nuevo estudio notable en ratones que analiz\u00f3 el ADN, las hormonas y las c\u00e9lulas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":14484,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-14483","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-actuales"],"acf":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/mujer-menopausica-e1635040016820.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14483","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14483"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14483\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14485,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14483\/revisions\/14485"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14484"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14483"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14483"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14483"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}