{"id":14853,"date":"2021-12-18T16:59:43","date_gmt":"2021-12-18T20:59:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/?p=14853"},"modified":"2021-12-18T17:00:20","modified_gmt":"2021-12-18T21:00:20","slug":"un-potencial-protector-contra-las-secuelas-de-un-infarto-leve-en-el-metabolismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/un-potencial-protector-contra-las-secuelas-de-un-infarto-leve-en-el-metabolismo\/","title":{"rendered":"Un potencial protector contra las secuelas de un infarto leve en el metabolismo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Un nuevo estudio en ratones muestra que la grasa parda trasplantada puede reducir los factores de riesgo para diabetes tipo 2 despu\u00e9s de un ataque card\u00edaco, un hallazgo alentador para los cient\u00edficos que esperan aplicar las propiedades beneficiosas de las llamadas grasas \u00abbuenas\u00bb a los medicamentos que pueden ayudar a prevenir problemas de salud.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el estudio, el trasplante de tejido graso pardo en el abdomen de ratones obesos protegi\u00f3 a los animales de desarrollar intolerancia a la glucosa, una caracter\u00edstica de la diabetes tipo 2, despu\u00e9s de un ataque card\u00edaco leve. La activaci\u00f3n gen\u00e9tica relacionada con los efectos negativos despu\u00e9s del ataque card\u00edaco se redujo en los ratones trasplantados, lo que sugiere que la grasa parda (o tejido adiposo) \u00abhabla\u00bb con otros tejidos del cuerpo de maneras que afectan una variedad de procesos relacionados con el metabolismo. El equipo de investigaci\u00f3n contin\u00faa desentra\u00f1ando las sustancias y los mecanismos detr\u00e1s de esa conversaci\u00f3n cruzada y c\u00f3mo afecta la fisiolog\u00eda de todo el cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn este estudio, los ratones trasplantados con tejido adiposo pardo segu\u00edan siendo obesos pero m\u00e1s saludables metab\u00f3licamente. La intolerancia a la glucosa inducida por el ataque card\u00edaco fue anulada por el tejido adiposo pardo. Los hallazgos son una declaraci\u00f3n bastante poderosa\u00bb, dijo la autora principal del estudio, Kristin Stanford, profesora asociada de fisiolog\u00eda y biolog\u00eda celular en la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Ohio. \u00abCreemos que la grasa parda est\u00e1 secretando algo, y si podemos identificar qu\u00e9 se est\u00e1 liberando, podemos apuntar a eso como un tratamiento\u00bb. La investigaci\u00f3n se publica en l\u00ednea en el International <em>Journal of Obesity.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La investigaci\u00f3n cl\u00ednica ha demostrado que despu\u00e9s de un ataque card\u00edaco leve, las personas tienen m\u00e1s probabilidades de desarrollar resistencia a la insulina e intolerancia a la glucosa y, en consecuencia, son m\u00e1s susceptibles a sufrir un segundo ataque card\u00edaco. Stanford dijo que lo que no est\u00e1 claro es la causa de esos mayores riesgos: \u00bfel primer evento card\u00edaco en s\u00ed hace que las personas sean m\u00e1s resistentes a la insulina o la afecci\u00f3n se desarrolla porque las personas tienden a ser m\u00e1s sedentarias despu\u00e9s de un ataque card\u00edaco?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNuestro proceso de pensamiento principal fue, si pudi\u00e9ramos mejorar el metabolismo de la glucosa y reducir la resistencia a la insulina, \u00bftendr\u00eda eso un efecto protector m\u00e1s adelante?\u00bb dijo Stanford, cuyo laboratorio tiene su sede en el <em>Davis Heart<\/em> a<em>nd Lung Research Institute<\/em> del estado de Ohio. Todos los ratones del estudio fueron alimentados con una dieta alta en grasas durante ocho semanas antes de dividirse en grupos experimentales o de control. Los investigadores trasplantaron grasa parda de ratones donantes al abdomen del grupo experimental. Diecis\u00e9is semanas despu\u00e9s, la mitad de todos los ratones se sometieron a una cirug\u00eda en la que se obstruy\u00f3 una arteria coronaria, lo que provoc\u00f3 un ataque card\u00edaco leve.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ratones, todos machos, se mantuvieron con una dieta alta en grasas y se controlaron durante 24 semanas despu\u00e9s del ataque card\u00edaco. En este punto, los ratones que sufrieron un ataque card\u00edaco pero que no recibieron trasplantes de tejido adiposo pardo hab\u00edan desarrollado diabetes tipo 2. Los ratones que hab\u00edan recibido trasplantes de tejido adiposo pardo, aunque todav\u00eda eran obesos, mantuvieron una tolerancia normal a la glucosa. \u00abEstos resultados mostraron que el tejido adiposo pardo proteg\u00eda contra la intolerancia a la glucosa incluso durante la duraci\u00f3n del ataque card\u00edaco y la dieta alta en grasas que siguieron estos ratones durante aproximadamente 40 semanas\u00bb, dijo Stanford. El tejido trasplantado tuvo efectos protectores adicionales a largo plazo contra los problemas observados en otros ratones despu\u00e9s del ataque card\u00edaco, evitando un aumento en el tama\u00f1o de la c\u00e1mara ventricular izquierda del coraz\u00f3n, un signo de cicatrizaci\u00f3n que puede provocar insuficiencia card\u00edaca, y previniendo una ca\u00edda. en tolerancia al ejercicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La grasa parda es conocida por sus propiedades generadoras de calor, por ejemplo, ayuda a mantener calientes a los beb\u00e9s, pero es dif\u00edcil de conseguir en el cuerpo humano adulto, con peque\u00f1as cantidades intercaladas entre los om\u00f3platos. El laboratorio de Stanford hab\u00eda demostrado anteriormente que el ejercicio puede aumentar un l\u00edpido beneficioso que proviene de la grasa parda, un hallazgo que ayud\u00f3 a explicar c\u00f3mo el ejercicio aumenta el metabolismo a nivel celular. \u00abNo sab\u00edamos si el tejido adiposo pardo aumentar\u00eda la duraci\u00f3n del ejercicio, y lo hizo, lo que sugiere que mejora la salud de todo el cuerpo, que es un marcador importante\u00bb, dijo. \u00abTodav\u00eda tenemos que averiguar si la protecci\u00f3n proviene de algo secretado de la grasa parda o simplemente de aumentar su masa\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9todo de trasplante podr\u00eda ayudar a los investigadores en su b\u00fasqueda de la teor\u00eda de la intercomunicaci\u00f3n de tejidos. El tejido graso pardo estaba alojado en el abdomen de los animales entre los pliegues de tejido adiposo blanco visceral, el tipo de grasa mucho m\u00e1s abundante en los cuerpos de los mam\u00edferos. El equipo analiz\u00f3 los cambios posteriores al ataque card\u00edaco en la expresi\u00f3n de casi 100 genes relacionados con la inflamaci\u00f3n, la cicatrizaci\u00f3n, la se\u00f1alizaci\u00f3n de la insulina, el metabolismo de la glucosa y funciones celulares espec\u00edficas en la grasa parda y blanca, el h\u00edgado, el coraz\u00f3n y los m\u00fasculos de todos los ratones. La mayor presencia de grasa parda anul\u00f3 una serie de activaciones de genes da\u00f1inos despu\u00e9s de un ataque card\u00edaco, lo que llev\u00f3 a los investigadores a sugerir que la grasa parda podr\u00eda ser la clave para prevenir cambios metab\u00f3licos que da\u00f1an la salud de los pacientes obesos con enfermedades cardiovasculares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNuestra esperanza es que eventualmente podamos traducir eso para ver c\u00f3mo el aumento del tejido adiposo pardo podr\u00eda ser un potencial terap\u00e9utico en humanos para protegerlos contra la resistencia a la insulina o ataques card\u00edacos posteriores\u00bb, dijo Stanford. \u00abNuestros datos muestran que la grasa parda est\u00e1 afectando a otros tejidos, pero no estamos exactamente seguros de c\u00f3mo. Podr\u00eda haber varios cambios sutiles trabajando juntos en contraposici\u00f3n a la modificaci\u00f3n de un tejido directo\u00bb, dijo. \u00abLa grasa pardo es un tejido tan peque\u00f1o, pero es muy activo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> https:\/\/medicalxpress.com<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencia:<\/strong> Peres Valgas da Silva C, Shettigar VK, Baer LA, et al. <a href=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Brown-adipose-tissue-prevents-glucose-intolerance-and-cardiac-remodeling-in-high-fat-fed-mice-after-a-mild-myocardial-infarction.pdf\">Brown adipose tissue prevents glucose intolerance and cardiac remodeling in high-fat-fed mice after a mild myocardial infarction.<\/a> Int J Obes (Lond). 2021 Oct 29.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un nuevo estudio en ratones muestra que la grasa parda trasplantada puede reducir los factores de riesgo para diabetes tipo 2 despu\u00e9s de un ataque card\u00edaco, un hallazgo alentador para los cient\u00edficos que esperan aplicar las propiedades beneficiosas de las llamadas grasas \u00abbuenas\u00bb a los medicamentos que pueden ayudar a prevenir problemas de salud. 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