{"id":15944,"date":"2022-05-15T08:55:10","date_gmt":"2022-05-15T12:55:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/?p=15944"},"modified":"2022-05-15T08:55:10","modified_gmt":"2022-05-15T12:55:10","slug":"primeras-directrices-sobre-higado-graso-por-endocrinologia-para-atencion-primaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/primeras-directrices-sobre-higado-graso-por-endocrinologia-para-atencion-primaria\/","title":{"rendered":"Primeras directrices sobre h\u00edgado graso por endocrinolog\u00eda para atenci\u00f3n primaria"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Las nuevas gu\u00edas de pr\u00e1ctica cl\u00ednica para el diagn\u00f3stico y tratamiento de la enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico (NAFLD, por sus siglas en ingl\u00e9s) son las primeras dirigidas espec\u00edficamente a entornos cl\u00ednicos de atenci\u00f3n primaria y endocrinolog\u00eda. Incluyen 34 recomendaciones de pr\u00e1ctica cl\u00ednica basadas en la evidencia para la detecci\u00f3n, el diagn\u00f3stico, el manejo y la derivaci\u00f3n, presentadas en una tabla y un diagrama de flujo de algoritmos, as\u00ed como en un texto detallado.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las nuevas pautas son de la Asociaci\u00f3n Estadounidense de Endocrinolog\u00eda Cl\u00ednica (AACE) y est\u00e1n copatrocinadas por la Asociaci\u00f3n Estadounidense para el Estudio de Enfermedades Hep\u00e1ticas. Fueron presentados el 12 de mayo en la Reuni\u00f3n Anual de AACE 2022 y publicados simult\u00e1neamente en <em>Endocrine Practice<\/em>. Estos son \u00ablos primeros de este tipo para este campo de la medicina. La gran mayor\u00eda de los pacientes con NAFLD est\u00e1n siendo atendidos en los entornos de atenci\u00f3n primaria y endocrinolog\u00eda. Solo cuando llegan a la enfermedad m\u00e1s avanzada son derivados a los especialistas en h\u00edgado\u00bb. Por lo tanto, debemos ser los que diagnostiquen y manejen a estos pacientes porque simplemente no hay suficientes especialistas en h\u00edgado para hacerlo\u00bb, dijo a Medscape Noticias M\u00e9dicas Scott Isaacs, MD, copresidente del panel de redacci\u00f3n de las directrices.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>80 millones de estadounidenses tienen NAFLD, pero muy pocos son conscientes<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El espectro de NAFLD var\u00eda desde la esteatosis no progresiva hasta las condiciones progresivas de esteatohepatitis no alcoh\u00f3lica (NASH), NASH fibr\u00f3tica y cirrosis NASH en etapa terminal. Y NASH, a su vez, es una de las principales causas de c\u00e1ncer de h\u00edgado. NAFLD tambi\u00e9n est\u00e1 fuertemente asociado con la resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2, la aterog\u00e9nesis y la disfunci\u00f3n mioc\u00e1rdica. La prevalencia mundial de NAFLD es de alrededor del 25% y NASH, de alrededor del 12% al 14%. Sin embargo, un estudio reciente encontr\u00f3 que entre los pacientes en cl\u00ednicas de atenci\u00f3n primaria y endocrina, m\u00e1s del 70% de los pacientes con diabetes tipo 2 y m\u00e1s del 90% con diabetes tipo 2 ten\u00edan un \u00edndice de masa corporal (IMC) superior a 35 kg\/m<sup>2<\/sup> tambi\u00e9n ten\u00edan NAFLD, y m\u00e1s del 20% de esos pacientes ten\u00edan fibrosis hep\u00e1tica significativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Problem\u00e1ticamente, muy pocas personas son conscientes de que tienen cualquiera de los dos. \u00abEs muy com\u00fan. Al menos 80 millones de estadounidenses tienen esto, pero solo alrededor del 6% saben que lo tienen. Hablamos mucho de eso, pero no se habla lo suficiente\u00bb, dijo Isaacs, un endocrin\u00f3logo que ejerce en Atlanta, Georgia. De hecho, la mayor\u00eda de los casos de NAFLD se diagnostican de manera incidental cuando las personas se someten a una ecograf\u00eda o una tomograf\u00eda computarizada por otro motivo. Y, en alrededor del 70% de los casos, las enzimas hep\u00e1ticas son normales, y esos pacientes rara vez se someten a ex\u00e1menes del h\u00edgado, anot\u00f3 Isaacs.\u00a0 \u00a0En un editorial acompa\u00f1ante, Suthat Liangpunsakul, MD, escribe: \u00abEn mi perspectiva, como hepat\u00f3logo, esta gu\u00eda de la AACE es muy pr\u00e1ctica y f\u00e1cil de incorporar a la pr\u00e1ctica habitual en entornos de atenci\u00f3n primaria y endocrinolog\u00eda. Identificaci\u00f3n temprana y estratificaci\u00f3n del riesgo de los pacientes con NAFLD, especialmente el grado de fibrosis hep\u00e1tica, son necesarios para reducir los costos de atenci\u00f3n m\u00e9dica posteriores y las derivaciones de atenci\u00f3n especializada no justificadas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y \u00abuna estrategia de detecci\u00f3n eficaz tambi\u00e9n puede identificar a aquellos en entornos de atenci\u00f3n primaria y endocrinolog\u00eda que pueden beneficiarse de una derivaci\u00f3n adecuada a hepat\u00f3logos antes del desarrollo de complicaciones de hipertensi\u00f3n portal, enfermedad hep\u00e1tica descompensada y carcinoma hepatocelular\u201d, agreg\u00f3 Liangpunsakul, profesor de medicina en el Divisi\u00f3n de Gastroenterolog\u00eda y Hepatolog\u00eda de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, Indian\u00e1polis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Se recomienda el uso de la nueva prueba FIB-4<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gu\u00eda exige la detecci\u00f3n de todos los pacientes con alto riesgo de NAFLD, incluidos aquellos con prediabetes, diabetes tipo 2, obesidad y\/o dos o m\u00e1s factores de riesgo cardiometab\u00f3licos, o aquellos con esteatosis hep\u00e1tica encontrada en im\u00e1genes y\/o aminotransferasa plasm\u00e1tica persistentemente elevada. (es decir, durante m\u00e1s de 6 meses). La prueba de detecci\u00f3n recomendada es el \u00edndice de fibrosis-4 (FIB-4), calculado a partir de la edad del paciente, el nivel de AST, el recuento de plaquetas (PLT) y el nivel de ALT: puntaje FIB-4 = edad (a\u00f1os) x AST (U\/L )\/[PLT (10 9 \/L) x ALT \u00bd (U\/L).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aprobado recientemente por la Administraci\u00f3n de Drogas y Alimentos de los EE. UU. (FDA), se ha demostrado que el FIB-4 ayuda a identificar enfermedades hep\u00e1ticas en entornos de atenci\u00f3n primaria. \u00abRealmente queremos alentar a los m\u00e9dicos a que realicen la prueba de detecci\u00f3n. El primer paso es la prueba FIB-4. Es un c\u00e1lculo matem\u00e1tico que usa an\u00e1lisis de sangre que hacemos de todos modos\u00bb, dijo Isaacs a Medscape Noticias M\u00e9dicas. El FIB-4 estratifica a los pacientes en riesgo bajo, intermedio o alto de fibrosis hep\u00e1tica. Aquellos con bajo riesgo pueden ser manejados en entornos de atenci\u00f3n primaria o endocrinolog\u00eda con un enfoque en el manejo de la obesidad y la prevenci\u00f3n de enfermedades cardiovasculares. \u00abAquellos con bajo riesgo en FIB-4 todav\u00eda tienen un alto riesgo de enfermedad cardiovascular. Todav\u00eda necesitan ser controlados\u00bb, observ\u00f3 Isaacs.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para aquellos con riesgo intermedio, se recomienda una segunda prueba no invasiva, ya sea una medici\u00f3n de la rigidez hep\u00e1tica mediante elastograf\u00eda o una prueba mejorada de fibrosis hep\u00e1tica (ELF). Si se determina que el paciente tiene un alto riesgo o a\u00fan es indeterminado despu\u00e9s de dos pruebas no invasivas, se recomienda derivarlo a un especialista en h\u00edgado para realizar m\u00e1s pruebas, incluida una posible biopsia. Aquellos que se encuentren en alto riesgo con FIB-4 tambi\u00e9n deben ser derivados a hepatolog\u00eda. En los grupos de riesgo intermedio y alto, el manejo debe ser multidisciplinario, incluido un hepat\u00f3logo, un endocrin\u00f3logo y otros profesionales para prevenir tanto la enfermedad cardiovascular como la progresi\u00f3n a la cirrosis, dicen las pautas. \u00abEl diagn\u00f3stico no se trata de diagnosticar grasa en el h\u00edgado. Se trata de diagnosticar fibrosis, o el riesgo de fibrosis cl\u00ednicamente significativa. Ah\u00ed es donde radica realmente el desaf\u00edo\u00bb, coment\u00f3 Isaacs.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tratamiento de NAFLD en Endocrinolog\u00eda y Atenci\u00f3n Primaria: Prevenci\u00f3n de ECV<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la presentaci\u00f3n en la reuni\u00f3n de AACE, el copresidente del panel de directrices, Kenneth Cusi, MD, jefe de endocrinolog\u00eda, diabetes y metabolismo de la Universidad de Florida, Gainesville, resumi\u00f3 los tratamientos actuales y futuros para NAFLD. Se recomienda la intervenci\u00f3n en el estilo de vida, la reducci\u00f3n del riesgo cardiovascular y la p\u00e9rdida de peso para quienes tienen sobrepeso u obesidad para todos los pacientes con NAFLD, incluidos programas estructurados de p\u00e9rdida de peso, medicamentos contra la obesidad y cirug\u00eda bari\u00e1trica si est\u00e1 indicada. Actualmente no existen medicamentos aprobados por la FDA espec\u00edficamente para la EHNA, pero se ha demostrado que la pioglitazona, aprobada para la diabetes tipo 2, y los agonistas del p\u00e9ptido 1 similar al glucag\u00f3n (GLP-1), aprobados para la diabetes tipo 2 y la p\u00e9rdida de peso, son efectivos en el tratamiento de la afecci\u00f3n y la prevenci\u00f3n de la progresi\u00f3n. Se est\u00e1n desarrollando otros tratamientos, dijo Cusi.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gu\u00eda tambi\u00e9n incluye una secci\u00f3n sobre diagn\u00f3stico y manejo de NAFLD en ni\u00f1os y adolescentes. Aqu\u00ed, el FIB-4 no se recomienda porque no es preciso debido a la parte de edad de la ecuaci\u00f3n, por lo que las pruebas de enzimas hep\u00e1ticas se usan en pacientes pedi\u00e1tricos considerados de alto riesgo debido a factores cl\u00ednicos. El manejo es similar al de los adultos, excepto que no todos los medicamentos utilizados en adultos est\u00e1n aprobados para su uso en ni\u00f1os. En el editorial, Liangpunsakul advierte que \u00abel nivel de aceptaci\u00f3n y uso de la directriz puede ser un obst\u00e1culo\u00bb. Para remediar eso, advierte que \u00abel pr\u00f3ximo esfuerzo debe orientarse hacia la distribuci\u00f3n de esta gu\u00eda a los proveedores objetivo y el desarrollo de &#8216;plataformas de retroalimentaci\u00f3n&#8217; sobre su ejecuci\u00f3n en el mundo real. La implementaci\u00f3n exitosa de esta gu\u00eda AACE por parte de la atenci\u00f3n primaria los proveedores y los endocrin\u00f3logos, con suerte, reducir\u00e1n la carga futura de morbilidad y mortalidad relacionadas con NAFLD\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> https:\/\/www.medscape.com<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias:<\/strong> Cusi K, Isaacs S, Barb D, et al. <a href=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/American-Association-of-Clinical-Endocrinology-Clinical-Practice-Guideline-for-the-Diagnosis-and-Management-of-Nonalcoholic-Fatty-Liver-Disease.pdf\">American Association of Clinical Endocrinology clinical practice guideline for the diagnosis and management of nonalcoholic fatty liver disease in primary care and endocrinology clinical settings<\/a>. Endocrine Practice 28 (2022) 528e562.<\/p>\n<p>Liangpunsakul S. <a href=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/A-Path-Toward-Improving-Nonalcoholic-Fatty-Liver-Disease-Care-Among-Non-hepatologists.pdf\">A path toward improving nonalcoholic fatty liver disease care among non-hepatologists.<\/a> Endocrine Practice 28 (2022) 456e457.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las nuevas gu\u00edas de pr\u00e1ctica cl\u00ednica para el diagn\u00f3stico y tratamiento de la enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico (NAFLD, por sus siglas en ingl\u00e9s) son las primeras dirigidas espec\u00edficamente a entornos cl\u00ednicos de atenci\u00f3n primaria y endocrinolog\u00eda. 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