{"id":17192,"date":"2022-12-01T08:05:54","date_gmt":"2022-12-01T12:05:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/?p=17192"},"modified":"2022-12-01T08:05:54","modified_gmt":"2022-12-01T12:05:54","slug":"los-microbios-intestinales-influyen-en-los-atracones-de-dulces-en-ratones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/los-microbios-intestinales-influyen-en-los-atracones-de-dulces-en-ratones\/","title":{"rendered":"Los microbios intestinales influyen en los atracones de dulces en ratones"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Solo ten\u00edas la intenci\u00f3n de comer una sola Oreo como refrigerio, pero luego te encuentras regresando por otra, y otra, y antes de que te des cuenta, has terminado todo el paquete a pesar de que no ten\u00edas tanta hambre para empezar. Pero antes de que empieces a sentirte demasiado culpable por tu glotoner\u00eda, considera esto: puede que no sea del todo culpa tuya.\u00a0Ahora, una nueva investigaci\u00f3n en ratones muestra que\u00a0bacterias intestinales espec\u00edficas\u00a0pueden suprimir el comportamiento de atracones.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las galletas Oreo y otros postres son ejemplos de los llamados \u00abalimentos sabrosos\u00bb, alimentos que se consumen por placer hedonista, no simplemente por hambre o necesidad nutricional.\u00a0Los humanos no son los \u00fanicos que disfrutan de este tipo de hedonismo: a los ratones tambi\u00e9n les gusta comer postre.\u00a0Incluso cuando acaban de comer, seguir\u00e1n consumiendo bocadillos azucarados si est\u00e1n disponibles. El nuevo estudio de Caltech muestra que la ausencia de ciertas bacterias intestinales hace que los ratones coman en exceso alimentos sabrosos: los ratones con microbiotas interrumpidas por antibi\u00f3ticos orales consumieron un 50% m\u00e1s de gr\u00e1nulos de az\u00facar durante dos horas que los ratones con bacterias intestinales.\u00a0Cuando sus microbiotas se restauraron a trav\u00e9s de trasplantes fecales, los ratones volvieron a su comportamiento de alimentaci\u00f3n normal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, no todas las bacterias en el intestino pueden suprimir la alimentaci\u00f3n hed\u00f3nica, sino que especies espec\u00edficas parecen alterar el comportamiento.\u00a0Los atracones solo se aplican a los alimentos sabrosos;\u00a0los ratones con o sin\u00a0microbiota intestinal a\u00fan comen la misma cantidad de su dieta regular.\u00a0Los hallazgos muestran que la microbiota intestinal tiene influencias importantes en el comportamiento y que estos efectos pueden modularse cuando se manipula la microbiota. El estudio fue dirigido por el estudiante graduado James Ousey en el laboratorio de Sarkis Mazmanian, Luis B. y Nelly Soux Profesor de Microbiolog\u00eda. El art\u00edculo que describe la investigaci\u00f3n aparece en la revista <em>Current Biology<\/em>\u00a0el 29 de noviembre. \u00abSe ha demostrado que\u00a0el microbioma intestinal\u00a0influye en muchos comportamientos y estados de enfermedad en modelos de ratones, desde la sociabilidad y el estr\u00e9s hasta la enfermedad de Parkinson\u00bb, dice Mazmanian.\u00a0\u00abLa apreciaci\u00f3n reciente de que las conductas alimentarias, impulsadas por la motivaci\u00f3n, est\u00e1n sujetas a la composici\u00f3n del microbioma intestinal tiene implicaciones no solo para la obesidad, la diabetes y otras afecciones metab\u00f3licas, sino quiz\u00e1s para el uso excesivo de alcohol, nicotina o sustancias il\u00edcitas que brindan placer.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para examinar c\u00f3mo la microbiota intestinal influ\u00eda en los comportamientos de alimentaci\u00f3n, Ousey administr\u00f3 antibi\u00f3ticos a un grupo de ratones durante cuatro semanas, eliminando las\u00a0bacterias intestinales\u00a0de los animales.\u00a0Luego compar\u00f3 su comportamiento de alimentaci\u00f3n con ratones normales con una microbiota intestinal sana.\u00a0Los dos grupos comieron aproximadamente la misma cantidad de su dieta est\u00e1ndar para ratones (llamada chow). Pero la verdadera diferencia estaba en la cantidad de comida apetecible, o similar a un postre, que consum\u00edan los ratones.\u00a0Cuando se les presentaron gr\u00e1nulos con alto contenido de sacarosa, los ratones tratados con antibi\u00f3ticos comieron un 50% m\u00e1s de gr\u00e1nulos durante dos horas y comieron en r\u00e1fagas m\u00e1s largas que los ratones sanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, Ousey se propuso determinar cu\u00e1nto esfuerzo estaban dispuestos a gastar los ratones para obtener refrigerios azucarados.\u00a0En otro conjunto de experimentos, en lugar de simplemente colocar golosinas en sus jaulas, los ratones necesitaban presionar un bot\u00f3n para recibir una bolita.\u00a0Cada pastilla posterior requer\u00eda que los ratones presionaran el bot\u00f3n m\u00e1s y m\u00e1s veces.\u00a0Los ratones no tratados, en alg\u00fan momento, perder\u00edan inter\u00e9s en presionar el bot\u00f3n y se alejar\u00edan.\u00a0Sin embargo, los ratones que recibieron antibi\u00f3ticos orales se esforzaron mucho m\u00e1s para obtener m\u00e1s y m\u00e1s az\u00facar, presionando el bot\u00f3n repetidamente como si ansiaran desesperadamente un refrigerio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante destacar que este comportamiento de atracones es en realidad reversible: los investigadores podr\u00edan devolver a los ratones a un comportamiento de alimentaci\u00f3n normal simplemente restaurando la microbiota del rat\u00f3n a trav\u00e9s de un trasplante fecal. Los ratones restaurados todav\u00eda consum\u00edan az\u00facar cuando estaba disponible, pero no mostraban el mismo comportamiento de comer en exceso. La microbiota intestinal contiene cientos de especies bacterianas, y el equipo sospech\u00f3 que algunas eran m\u00e1s influyentes que otras en la conducci\u00f3n del comportamiento de atracones. \u00abPara descubrir qu\u00e9 microbios espec\u00edficos podr\u00edan estar involucrados, administr\u00e9 diferentes antibi\u00f3ticos individualmente a diferentes cohortes de ratones\u00bb, explica Ousey.\u00a0\u00abLos diferentes antibi\u00f3ticos se dirigen a diferentes bacterias. Lo que observ\u00e9 fue que los ratones que recibieron ampicilina o vancomicina, pero no neomicina o metronidazol, consumen en exceso estos gr\u00e1nulos con alto contenido de sacarosa en comparaci\u00f3n con los controles. Eso sugerir\u00eda que hay alg\u00fan microbio, o alguna colecci\u00f3n de microbios, que es susceptible a la ampicilina o a la vancomicina, que es responsable de controlar la respuesta normal a los alimentos altamente sabrosos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, el equipo identific\u00f3 que los niveles elevados de bacterias de la familia S24-7 (un tipo de bacteria espec\u00edfico de los ratones de laboratorio) y del g\u00e9nero Lactobacillus estaban asociados con un consumo excesivo reducido.\u00a0Cuando estas\u00a0especies bacterianas\u00a0se administraron a los ratones tratados con antibi\u00f3ticos, pero no a otras bacterias, se suprimi\u00f3 la alimentaci\u00f3n hed\u00f3nica. Aunque el estudio solo saca conclusiones sobre la microbiota del rat\u00f3n, abre nuevas direcciones de estudio para comprender c\u00f3mo y por qu\u00e9 podemos vernos impulsados \u200b\u200ba consumir en exceso bocadillos azucarados.\u00a0\u00abCreo que ser\u00eda muy intrigante ver si las personas que reciben\u00a0antibi\u00f3ticos orales\u00a0muestran diferencias en sus patrones de alimentaci\u00f3n y elecciones diet\u00e9ticas, y si estas cosas pueden estar asociadas con la microbiota intestinal\u00bb, dice Ousey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSabemos que los humanos con trastornos alimentarios como el trastorno por atrac\u00f3n y la anorexia nerviosa tienen diferencias en su microbiota intestinal en comparaci\u00f3n con los humanos que no han sido diagnosticados con estas afecciones. Obviamente, tal vez el trastorno alimentario afecta a la\u00a0microbiota\u00a0porque comen alimentos diferentes; tal vez es bidireccional, pero las investigaciones sobre c\u00f3mo los antibi\u00f3ticos podr\u00edan afectar las respuestas a los alimentos sabrosos en humanos definitivamente son factibles\u00bb. \u00abNo entendemos la neurobiolog\u00eda que subyace a la observaci\u00f3n de que el microbioma afecta el consumo excesivo de alimentos sabrosos en\u00a0ratones\u00bb, dice Mazmanian.\u00a0\u00abEstudios futuros en nuestro laboratorio y otros explorar\u00e1n el eje intestino-cerebro en la modulaci\u00f3n de los circuitos de recompensa en el cerebro, as\u00ed como posiblemente en el dise\u00f1o de probi\u00f3ticos para intervenir en los trastornos alimentarios\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> https:\/\/medicalxpress.com<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencia:<\/strong> Ousey J, Boktor JC, Mazmanian SK. <a href=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Gut-microbiota-suppress-feeding-induced-by-palatable-foods.pdf\">Gut microbiota suppress feeding induced by palatable foods.<\/a> Curr Biol. 2022 Nov 11:S0960-9822(22)01750-X.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Solo ten\u00edas la intenci\u00f3n de comer una sola Oreo como refrigerio, pero luego te encuentras regresando por otra, y otra, y antes de que te des cuenta, has terminado todo el paquete a pesar de que no ten\u00edas tanta hambre para empezar. 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