{"id":22338,"date":"2024-08-30T18:04:31","date_gmt":"2024-08-30T22:04:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/?p=22338"},"modified":"2024-08-30T18:56:00","modified_gmt":"2024-08-30T22:56:00","slug":"dos-tercios-de-las-muertes-relacionadas-con-un-imc-elevado-se-deben-a-enfermedades-cardiovasculares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/dos-tercios-de-las-muertes-relacionadas-con-un-imc-elevado-se-deben-a-enfermedades-cardiovasculares\/","title":{"rendered":"Dos tercios de las muertes relacionadas con un IMC elevado se deben a enfermedades cardiovasculares"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Declaraci\u00f3n de consenso cl\u00ednico de la Sociedad Europea de Cardiolog\u00eda sobre obesidad y enfermedades cardiovasculares<\/em>. <\/strong><strong><em>La obesidad es ahora una pandemia y se ha duplicado desde 1990: casi 1 de cada 4 adultos europeos (23%) vive con obesidad.\u00a0 El 7% del total de los presupuestos nacionales de la UE se gasta en enfermedades no transmisibles asociadas con la obesidad, y una gran proporci\u00f3n de esta cantidad est\u00e1 relacionada con enfermedades cardiovasculares (ECV). \u00a0Las personas que viven con obesidad tienen un riesgo entre un 50% y un 100% mayor de morir por todas las causas en comparaci\u00f3n con las personas con peso normal, y la mayor parte de este riesgo aumentado (67,5%) se debe a la ECV. Los gobiernos y los sistemas de salud no han logrado frenar eficazmente la pandemia de obesidad, lo que ha provocado un aumento significativo de muertes evitables por ECV. <\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obesidad es muy frecuente entre los pacientes con ECV y afecta significativamente tanto la evoluci\u00f3n como el pron\u00f3stico de la enfermedad. Es esencial que los cardi\u00f3logos participen activamente en el tratamiento de la obesidad como parte integral de la atenci\u00f3n integral del paciente. \u00a0Si bien las medidas no farmacol\u00f3gicas siguen siendo la primera opci\u00f3n, recientemente han aparecido nuevos medicamentos que pueden reducir significativamente el peso corporal; se ha demostrado que algunos de estos medicamentos mejoran el pron\u00f3stico cardiovascular, pero el costo y la disponibilidad son un problema en todos los pa\u00edses. M\u00e1s all\u00e1 de su reconocimiento como una condici\u00f3n de alto riesgo que est\u00e1 vinculada causalmente a m\u00faltiples enfermedades cr\u00f3nicas, muchas sociedades m\u00e9dicas y profesionales de la salud consideran la obesidad como una enfermedad en s\u00ed misma, que resulta en una calidad de vida deteriorada y una menor expectativa de vida.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Declaraci\u00f3n de consenso cl\u00ednico de la ESC sobre obesidad y enfermedad cardiovascular, presentada en el Congreso de la ESC de este a\u00f1o (Londres, Reino Unido, del 30 de agosto al 2 de septiembre) resume la evidencia actual sobre la epidemiolog\u00eda y etiolog\u00eda de la obesidad; la interacci\u00f3n entre la obesidad, los factores de riesgo cardiovascular y las afecciones card\u00edacas; el tratamiento cl\u00ednico de los pacientes con enfermedad card\u00edaca y obesidad; y las estrategias de p\u00e9rdida de peso que incluyen cambios en el estilo de vida, procedimientos intervencionistas y medicamentos contra la obesidad, con especial atenci\u00f3n a su impacto en el riesgo cardiometab\u00f3lico y los resultados card\u00edacos. La Declaraci\u00f3n de consenso se public\u00f3 conjuntamente en el <em>European Heart Journal (EHJ) <\/em>y el <em>European Journal of Preventive Cardiology (EJPC) <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La prevalencia mundial de la obesidad se ha m\u00e1s que duplicado en las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas y actualmente afecta a m\u00e1s de mil millones de personas. M\u00e1s all\u00e1 de su reconocimiento como una condici\u00f3n de alto riesgo que est\u00e1 vinculada causalmente a muchas enfermedades cr\u00f3nicas, la obesidad ha sido declarada una enfermedad en s\u00ed misma, que da lugar a una calidad de vida deteriorada y a una reducci\u00f3n de la esperanza de vida.\u00a0 \u201cCabe destacar que el 67,5% de las muertes relacionadas con un \u00edndice de masa corporal (IMC) elevado son atribuibles a enfermedades cardiovasculares (ECV). A pesar de la relaci\u00f3n cada vez m\u00e1s reconocida entre la obesidad y una amplia gama de manifestaciones de ECV, como la enfermedad ateroscler\u00f3tica, la insuficiencia card\u00edaca, la enfermedad tromboemb\u00f3lica, las arritmias y la muerte card\u00edaca s\u00fabita, la obesidad ha sido poco reconocida y abordada de forma sub\u00f3ptima en comparaci\u00f3n con otros factores de riesgo cardiovascular modificables\u201d, afirma la profesora Emeline Van Craenenbroeck, copresidenta de la Declaraci\u00f3n de consenso del Hospital Universitario de Amberes (B\u00e9lgica).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEsta Declaraci\u00f3n de Consenso tiene como objetivo crear conciencia sobre la obesidad como un factor de riesgo importante y proporcionar orientaci\u00f3n para implementar pr\u00e1cticas basadas en evidencia para su prevenci\u00f3n y manejo \u00f3ptimo dentro del contexto de la prevenci\u00f3n primaria y secundaria de la ECV\u201d, agrega la profesora Eva Prescott, autora correspondiente del Hospital Bispebjerg Frederiksberg, Universidad de Copenhague, Dinamarca. Si bien la obesidad afecta negativamente a diferentes \u00f3rganos y es un factor de riesgo para varias enfermedades cr\u00f3nicas, la Declaraci\u00f3n de Consenso destaca c\u00f3mo la obesidad no solo contribuye a factores de riesgo cardiovascular (CV) bien establecidos (diabetes tipo 2 [DM2], dislipidemia, presi\u00f3n arterial elevada e hipertensi\u00f3n arterial), sino que tambi\u00e9n tiene efectos adversos directos sobre la estructura y la funci\u00f3n card\u00edacas y conduce al desarrollo de ECV, tanto ateroscler\u00f3tica como no ateroscler\u00f3tica, independientemente de otros factores de riesgo CV.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Declaraci\u00f3n de Consenso destaca que tanto los factores gen\u00e9ticos como los biol\u00f3gicos influyen en el desarrollo individual de la obesidad, pero la epidemia mundial de obesidad est\u00e1 impulsada en gran medida por factores ambientales y sociales. Tambi\u00e9n se\u00f1ala que las personas con un IMC similar pueden tener un riesgo cardiometab\u00f3lico diferente. Otras m\u00e9tricas de la adiposidad abdominal, como la circunferencia de la cintura, la relaci\u00f3n cintura-altura y la relaci\u00f3n cintura-cadera, son \u00fatiles para refinar la estratificaci\u00f3n del riesgo cardiometab\u00f3lico m\u00e1s all\u00e1 del IMC. La obesidad y la diabetes de tipo 2 est\u00e1n estrechamente relacionadas. Entre el 80 y el 85% de las personas con diabetes de tipo 2 tienen sobrepeso o son obesas. Por el contrario, las personas obesas tienen casi tres veces m\u00e1s probabilidades de desarrollar diabetes de tipo 2 que las personas con peso normal (20% frente a 7,3%, respectivamente). En pacientes con diabetes de tipo 2 establecida, las intervenciones para perder peso han demostrado tener efectos positivos en el control de la glucemia, incluida la remisi\u00f3n a un estado no diab\u00e9tico. En cuanto a la hipertensi\u00f3n, se cree que un IMC elevado es responsable del 78% del riesgo de hipertensi\u00f3n en los hombres y del 65% del riesgo en las mujeres de 20 a 49 a\u00f1os.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Declaraci\u00f3n de Consenso se analiza la relaci\u00f3n entre la obesidad y diversos tipos de ECV, entre ellos la fibrilaci\u00f3n auricular, la ECV ateroscler\u00f3tica, la insuficiencia card\u00edaca, las arritmias, la tromboembolia venosa y la enfermedad valvular.\u00a0\u00a0 La obesidad es prevenible y tratable. El tratamiento integral de la obesidad se basa en enfoques multidisciplinarios que incluyen intervenciones conductuales, nutrici\u00f3n, actividad f\u00edsica, terapia farmacol\u00f3gica y procedimientos endosc\u00f3picos\/cirug\u00eda bari\u00e1trica seg\u00fan corresponda. \u201cA pesar de la amplia gama de opciones de tratamiento disponibles, el manejo de la obesidad ha recibido considerablemente menos atenci\u00f3n en comparaci\u00f3n con otros factores de riesgo cardiovascular modificables durante las \u00faltimas d\u00e9cadas, en particular entre los cardi\u00f3logos. Recientemente han surgido nuevos medicamentos contra la obesidad como opciones adicionales para una marcada p\u00e9rdida de peso con un efecto demostrado en los resultados cardiovasculares, lo que alimenta el inter\u00e9s en la obesidad como objetivo terap\u00e9utico\u201d, dice el profesor Konstantinos Koskinas, copresidente de la Declaraci\u00f3n de Consenso de la Universidad de Berna, Suiza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una parte importante de la Declaraci\u00f3n de Consenso est\u00e1 dedicada al tratamiento farmacol\u00f3gico y no farmacol\u00f3gico de la obesidad. Entre los puntos clave de las intervenciones diet\u00e9ticas se encuentra que, en general, apuntan a un d\u00e9ficit energ\u00e9tico de 500 a 750 kcal\/d\u00eda, aunque se necesitan ajustes en el peso corporal y la actividad de cada individuo. Y, si bien se puede lograr una reducci\u00f3n de peso del orden del 5 al 10% con diversos enfoques nutricionales y multidisciplinarios, el mantenimiento de los efectos es una cuesti\u00f3n clave. Las intervenciones de actividad f\u00edsica suelen tener efectos modestos en la p\u00e9rdida de peso, pero son importantes para el mantenimiento de la p\u00e9rdida de peso y la reducci\u00f3n del riesgo cardiovascular general. En cuanto a los f\u00e1rmacos para tratar la obesidad, la declaraci\u00f3n destaca que el orlistat y el bupropi\u00f3n\/naltrexona deben utilizarse con precauci\u00f3n como medicamentos para bajar de peso, en particular en pacientes con ECV conocida, en vista de sus efectos modestos sobre el peso corporal, la escasa evidencia sobre la seguridad cardiovascular y las preocupaciones sobre el posible riesgo cardiovascular a largo plazo. Sin embargo, destaca que los agonistas del p\u00e9ptido similar al glucag\u00f3n-1 (GLP-1) son eficaces para la p\u00e9rdida de peso y la mejora de los factores de riesgo cardiovascular.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLos AR GLP-1 son eficaces para la p\u00e9rdida de peso y la mejora de los factores de riesgo cardiovascular; actualmente, el \u00fanico r\u00e9gimen farmacol\u00f3gico con efecto demostrado en los pacientes con ECV establecida sin DMT2 es semaglutida 2,4 mg\/semana\u201d, afirma el profesor Van Craenenbroeck. \u201cLos efectos del tratamiento se limitan a la duraci\u00f3n del mismo. Los efectos a largo plazo y el mantenimiento de la eficacia de los medicamentos para la p\u00e9rdida de peso requieren m\u00e1s investigaci\u00f3n\u201d.\u00a0 Los autores concluyen: \u201cEs poco probable que el problema mundial de la obesidad se resuelva con intervenciones m\u00e9dicas, de estilo de vida o de otro tipo dirigidas \u00fanicamente a los individuos. La epidemia de sobrepeso y obesidad, que afecta actualmente a m\u00e1s del 60% de la poblaci\u00f3n de Europa, es resultado de cambios sociales y de estilo de vida y se puede corregir mediante pol\u00edticas de salud p\u00fablica eficaces. La pasividad de los gobiernos mientras la epidemia de obesidad ha evolucionado a lo largo de d\u00e9cadas es notable. Vivimos en un entorno obes\u00f3geno en el que las circunstancias, m\u00e1s all\u00e1 del control individual, impulsan la crisis de la obesidad. \u201cEl tratamiento individual de la obesidad en pacientes con ECV puede ser rentable para algunos, pero actualmente sigue estando fuera del alcance de la mayor\u00eda de los pacientes debido a los costos tanto individuales como sociales. \u201cLos m\u00e9dicos en ejercicio, incluidos los cardi\u00f3logos, pueden contribuir a la lucha contra la obesidad de m\u00faltiples maneras y en diferentes niveles, al volverse proactivos en la prevenci\u00f3n y el tratamiento de la obesidad, como lo han sido durante d\u00e9cadas con otros factores de riesgo cardiovascular. Deben comunicar de manera constante el riesgo cardiovascular asociado con la obesidad y enfatizar la importancia de adoptar estilos de vida saludables durante toda la vida para mantener un peso corporal saludable a lo largo de la vida.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn el caso de los pacientes que presentan obesidad, los cardi\u00f3logos y los profesionales de la salud relacionados deben valorar el cambio de paradigma hacia estrategias combinadas para el manejo de la obesidad como una enfermedad cr\u00f3nica. Sin embargo, se debe tener en cuenta que las intervenciones en el estilo de vida siguen siendo el tratamiento de primera l\u00ednea para la reducci\u00f3n de peso, y que los efectos de las intervenciones farmacol\u00f3gicas y en el estilo de vida sobre la p\u00e9rdida de peso y los factores cardiometab\u00f3licos son aditivos. Por lo tanto, el tratamiento farmacol\u00f3gico, si corresponde y se apoya localmente, debe utilizarse como una opci\u00f3n de tratamiento complementario en lugar de sustitutivo; en este caso, la adherencia a largo plazo a un estilo de vida saludable sigue siendo fundamental para potenciar y mantener los efectos favorables de los medicamentos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> https:\/\/www.escardio.org<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencia:<\/strong> Koskinas KC, Van Craenenbroeck EM, Antoniades C, et al. <a href=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Obesity-and-cardiovascular-disease-an-ESC-clinical-consensus-statement.pdf\">Obesity and cardiovascular disease: an ESC clinical consensus statement.<\/a> European Heart Journal, ehae508, Published: 30 August 2024.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Declaraci\u00f3n de consenso cl\u00ednico de la Sociedad Europea de Cardiolog\u00eda sobre obesidad y enfermedades cardiovasculares. 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