{"id":22958,"date":"2024-12-10T17:09:47","date_gmt":"2024-12-10T21:09:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/?p=22958"},"modified":"2024-12-10T17:09:47","modified_gmt":"2024-12-10T21:09:47","slug":"una-investigacion-revela-como-la-fructosa-en-la-dieta-favorece-el-crecimiento-de-tumores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/una-investigacion-revela-como-la-fructosa-en-la-dieta-favorece-el-crecimiento-de-tumores\/","title":{"rendered":"Una investigaci\u00f3n revela c\u00f3mo la fructosa en la dieta favorece el crecimiento de tumores"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El consumo de fructosa ha aumentado considerablemente en las \u00faltimas cinco d\u00e9cadas, en gran medida debido al uso generalizado de jarabe de ma\u00edz con alto contenido de fructosa como edulcorante en bebidas y alimentos ultraprocesados. Una nueva investigaci\u00f3n de la Universidad de Washington en St. Louis muestra que la fructosa diet\u00e9tica promueve el crecimiento de tumores en modelos animales de melanoma, c\u00e1ncer de mama y c\u00e1ncer de cuello uterino. Sin embargo, la fructosa no alimenta directamente los tumores, seg\u00fan el estudio publicado el 4 de diciembre en la revista Nature.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cambio, los cient\u00edficos de <em>WashU<\/em> descubrieron que el h\u00edgado convierte la fructosa en nutrientes utilizables para las c\u00e9lulas cancerosas, un hallazgo convincente que podr\u00eda abrir nuevas v\u00edas para el cuidado y tratamiento de muchos tipos diferentes de c\u00e1ncer. \u00abLa idea de que se puede combatir el c\u00e1ncer con la dieta es fascinante\u00bb, dijo Gary Patti , profesor Michael y Tana Powell de Qu\u00edmica en Artes y Ciencias y profesor de gen\u00e9tica y medicina en la Facultad de Medicina, todos en WashU. \u201cCuando pensamos en los tumores, solemos centrarnos en los componentes diet\u00e9ticos que consumen directamente. Si ingerimos algo, imaginamos que el tumor lo absorbe\u201d, afirma Patti. \u201cPero los seres humanos somos complejos. Lo que ingerimos puede ser consumido por el tejido sano y luego convertido en otra cosa que los tumores utilizan\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNuestra expectativa inicial era que las c\u00e9lulas tumorales metabolizaran la fructosa igual que la glucosa, utilizando directamente sus \u00e1tomos para construir nuevos componentes celulares como el ADN. Nos sorprendi\u00f3 que la fructosa apenas se metabolizara en los tipos de tumores que analizamos\u201d, dijo el primer autor del estudio, Ronald Fowle-Grider, un investigador postdoctoral en el laboratorio de Patti. \u201cR\u00e1pidamente aprendimos que las c\u00e9lulas tumorales por s\u00ed solas no cuentan toda la historia. Igualmente importante es el h\u00edgado, que transforma la fructosa en nutrientes que los tumores pueden utilizar\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mediante el uso de la metabol\u00f3mica (un m\u00e9todo para analizar el perfil de las mol\u00e9culas peque\u00f1as a medida que se desplazan por las c\u00e9lulas y los diferentes tejidos del cuerpo), los investigadores concluyeron que una de las formas en que el consumo elevado de fructosa promueve el crecimiento de los tumores es aumentando la disponibilidad de l\u00edpidos circulantes en la sangre. Estos l\u00edpidos son los componentes b\u00e1sicos de la membrana celular y las c\u00e9lulas cancerosas los necesitan para crecer. \u201cObservamos numerosos tipos diferentes de c\u00e1ncer en distintos tejidos del cuerpo y todos segu\u00edan el mismo mecanismo\u201d, afirm\u00f3 Patti.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La era del jarabe de ma\u00edz<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cient\u00edficos reconocen desde hace mucho tiempo que las c\u00e9lulas cancerosas tienen una fuerte afinidad por la glucosa, un az\u00facar simple que es la fuente de energ\u00eda basada en carbohidratos preferida del cuerpo. En t\u00e9rminos de su estructura qu\u00edmica, la fructosa es similar a la glucosa. Ambos son tipos comunes de az\u00facar, con la misma f\u00f3rmula qu\u00edmica, pero difieren en la forma en que el cuerpo los metaboliza. La glucosa se procesa en todo el cuerpo, mientras que la fructosa se metaboliza casi en su totalidad en el intestino delgado y el h\u00edgado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ambos az\u00facares se encuentran de forma natural en frutas, verduras, productos l\u00e1cteos y cereales. Tambi\u00e9n se a\u00f1aden como edulcorantes en muchos alimentos procesados. La fructosa, en particular, ha penetrado en la dieta estadounidense durante las \u00faltimas d\u00e9cadas. La industria alimentaria la prefiere porque es m\u00e1s dulce que la glucosa. Antes de los a\u00f1os 60, la gente consum\u00eda relativamente poca fructosa en comparaci\u00f3n con las cifras actuales. Hace un siglo, una persona promedio consum\u00eda s\u00f3lo entre 2,5 y 4,5 kilos de fructosa al a\u00f1o. Para decirlo en t\u00e9rminos familiares, eso equivale aproximadamente al peso de un gal\u00f3n de leche. En el siglo XXI, esa cifra ha aumentado hasta llegar al equivalente a 60 litros de leche. \u201cSi revisa su despensa y busca los productos que contienen jarabe de ma\u00edz con alto contenido de fructosa, que es la forma m\u00e1s com\u00fan de fructosa, es bastante sorprendente\u201d, dijo Patti, quien tambi\u00e9n es miembro investigador del Siteman Cancer Center, con sede en <em>Barnes-Jewish Hospital <\/em>y <em>WashU Medicine,<\/em> y del Centro de Nutrici\u00f3n Humana en <em>WashU Medicine. <\/em>\u201cCasi todo lo contiene. No se trata solo de dulces y pasteles, sino tambi\u00e9n de alimentos como la salsa para pasta, el aderezo para ensaladas y el k\u00e9tchup\u201d, dijo. \u201cA menos que intentes evitarlo activamente, probablemente sea parte de tu dieta\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El apetito del c\u00e1ncer por la fructosa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado el r\u00e1pido aumento del consumo de fructosa en la dieta durante las \u00faltimas d\u00e9cadas, los investigadores de <em>WashU<\/em> quer\u00edan saber m\u00e1s sobre c\u00f3mo la fructosa afecta el crecimiento de los tumores. Patti y Fowle-Grider comenzaron su investigaci\u00f3n alimentando a animales con tumores con una dieta rica en fructosa y luego midieron la velocidad de crecimiento de los mismos. Los investigadores descubrieron que la fructosa a\u00f1adida promov\u00eda el crecimiento de los tumores sin modificar el peso corporal ni los niveles de glucosa o insulina en ayunas. \u201cNos sorprendi\u00f3 ver que tuvo un impacto bastante dr\u00e1stico. En algunos casos, la tasa de crecimiento de los tumores se duplic\u00f3 o incluso m\u00e1s\u201d, dijo Patti. \u201cComer mucha fructosa fue claramente muy malo para la progresi\u00f3n de estos tumores\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el siguiente paso en sus experimentos los dej\u00f3 perplejos. Cuando Fowle-Grider intent\u00f3 repetir una versi\u00f3n de esta prueba suministrando fructosa a c\u00e9lulas cancerosas aisladas en una placa, las c\u00e9lulas no respondieron. \u201cEn la mayor\u00eda de los casos crecieron casi tan lentamente como si no les di\u00e9ramos az\u00facar en absoluto\u201d, dijo Patti. Por lo tanto, Patti y Fowle-Grider volvieron a observar los cambios en las peque\u00f1as mol\u00e9culas de la sangre de los animales alimentados con dietas ricas en fructosa. Mediante la metabol\u00f3mica, identificaron niveles elevados de una variedad de especies de l\u00edpidos, incluidas las lisofosfatidilcolinas (LPC). Pruebas adicionales en placa mostraron que las c\u00e9lulas hep\u00e1ticas que fueron alimentadas con fructosa liberan LPC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCuriosamente, las c\u00e9lulas cancerosas no pudieron utilizar f\u00e1cilmente la fructosa como nutriente porque no expresan la maquinaria bioqu\u00edmica adecuada\u201d, dijo Patti. \u201cLas c\u00e9lulas hep\u00e1ticas s\u00ed la expresan. Esto les permite convertir la fructosa en LPC, que pueden secretar para alimentar a los tumores\u201d. Una caracter\u00edstica definitoria del c\u00e1ncer es la proliferaci\u00f3n descontrolada de c\u00e9lulas malignas. Cada vez que una c\u00e9lula se divide, debe replicar su contenido, incluidas las membranas. Esto requiere una cantidad sustancial de l\u00edpidos. Si bien los l\u00edpidos se pueden sintetizar desde cero, es mucho m\u00e1s f\u00e1cil para las c\u00e9lulas cancerosas simplemente absorber l\u00edpidos de su entorno circundante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn los \u00faltimos a\u00f1os, ha quedado claro que muchas c\u00e9lulas cancerosas prefieren absorber l\u00edpidos en lugar de fabricarlos\u201d, se\u00f1al\u00f3 Patti. \u201cLa complicaci\u00f3n es que la mayor\u00eda de los l\u00edpidos son insolubles en la sangre y requieren mecanismos de transporte bastante complejos. Las c\u00e9lulas LPC son \u00fanicas. Podr\u00edan proporcionar la forma m\u00e1s eficaz y eficiente de apoyar el crecimiento del tumor\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Evitar la fructosa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curiosamente, durante el mismo per\u00edodo en el que el consumo humano de fructosa ha aumentado, varios tipos de c\u00e1ncer se han vuelto cada vez m\u00e1s frecuentes entre las personas menores de 50 a\u00f1os. Esto plantea la pregunta de si las tendencias est\u00e1n relacionadas. Con un apoyo de 25 millones de d\u00f3lares de <em>Cancer Grand Challenges,<\/em> Patti se asoci\u00f3 recientemente con Yin Cao, profesora adjunta de cirug\u00eda en <em>WashU Medicine<\/em>, y otros investigadores de todo el mundo, ninguno de los cuales particip\u00f3 en este estudio, para investigar posibles conexiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cSer\u00e1 interesante comprender mejor c\u00f3mo la fructosa en la dieta influye en la incidencia del c\u00e1ncer. Pero una de las ense\u00f1anzas que podemos sacar de este estudio es que, si tenemos la mala suerte de tener c\u00e1ncer, probablemente debamos plantearnos evitar la fructosa. Lamentablemente, es m\u00e1s f\u00e1cil decirlo que hacerlo\u201d, afirm\u00f3 Patti. Adem\u00e1s de la intervenci\u00f3n diet\u00e9tica, los autores del estudio dijeron que esta investigaci\u00f3n podr\u00eda ayudarnos a desarrollar una forma de evitar que la fructosa impulse el crecimiento de tumores de forma terap\u00e9utica, mediante el uso de medicamentos. \u201cEstos hallazgos implican que no tenemos que limitarnos a terapias que solo se dirijan a las c\u00e9lulas enfermas\u201d, dijo Patti. \u201cEn cambio, podemos pensar en dirigirnos al metabolismo de las c\u00e9lulas sanas para tratar el c\u00e1ncer. Esto ha funcionado con ratones en nuestro estudio, pero nos gustar\u00eda aprovechar nuestras observaciones e intentar mejorar la vida de los pacientes\u201d. Los autores del estudio est\u00e1n trabajando con socios cl\u00ednicos de <em>WashU Medicine<\/em> para explorar un ensayo cl\u00ednico relacionado con la fructosa en la dieta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> https:\/\/source.washu.edu<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencia:<\/strong> Fowle-Grider R, Rowles JL 3rd, Shen I, et al. Dietary fructose enhances tumour growth indirectly via interorgan lipid transfer. Nature. 2024 Dec 4.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El consumo de fructosa ha aumentado considerablemente en las \u00faltimas cinco d\u00e9cadas, en gran medida debido al uso generalizado de jarabe de ma\u00edz con alto contenido de fructosa como edulcorante en bebidas y alimentos ultraprocesados. 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