{"id":27780,"date":"2026-07-29T12:46:48","date_gmt":"2026-07-29T16:46:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/?p=27780"},"modified":"2026-07-29T12:46:48","modified_gmt":"2026-07-29T16:46:48","slug":"el-nervio-vago-conecta-comida-y-memoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/el-nervio-vago-conecta-comida-y-memoria\/","title":{"rendered":"El nervio vago conecta comida y memoria"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Cuando el escritor franc\u00e9s Marcel Proust record\u00f3 su infancia a trav\u00e9s del sabor de una magdalena, es posible que su est\u00f3mago haya contribuido a ello. Generalmente asociamos nuestros recuerdos casi exclusivamente con el cerebro, que imaginamos que los forma y almacena. Sin embargo, una nueva investigaci\u00f3n dirigida por Scott Kanoski, profesor de ciencias biol\u00f3gicas en la Facultad de Letras, Artes y Ciencias Dornsife de la USC, ha descubierto que nuestro intestino tambi\u00e9n puede desempe\u00f1ar un papel importante a la hora de recordar experiencias, especialmente aquellas relacionadas con la comida.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estudio, publicado en <em>Nature Communications<\/em>, se centr\u00f3 en el nervio vago, una importante v\u00eda de comunicaci\u00f3n que conecta el sistema digestivo con el cerebro. Los cient\u00edficos saben desde hace tiempo que el nervio vago ayuda a regular la digesti\u00f3n, el hambre y la sensaci\u00f3n de saciedad. Ahora, los investigadores han descubierto evidencia de que las se\u00f1ales que viajan desde el intestino a trav\u00e9s del nervio vago tambi\u00e9n pueden contribuir a la formaci\u00f3n de recuerdos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bocadillos memorables<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los investigadores descubrieron que cuando las ratas consum\u00edan alimentos nutritivos, las neuronas que se comunican con el hipocampo, una parte del cerebro fundamental para el aprendizaje y la memoria, liberaban mayores niveles de una sustancia qu\u00edmica llamada acetilcolina. Este neurotransmisor favorece la formaci\u00f3n de la memoria y ayuda al cerebro a codificar nuevas experiencias. La respuesta depende de las se\u00f1ales que viajan desde el intestino a trav\u00e9s del nervio vago. Cuando los investigadores interrumpieron la comunicaci\u00f3n del nervio vago, el aumento de acetilcolina desapareci\u00f3. Estas ratas tambi\u00e9n obtuvieron peores resultados en las pruebas de memoria que requer\u00edan que recordaran d\u00f3nde hab\u00edan encontrado comida recientemente. Los cient\u00edficos tambi\u00e9n descubrieron que el sistema de memoria del cerebro parece responder principalmente a los nutrientes de los alimentos, no solo a su sabor agradable. Las ratas que consumieron az\u00facar o grasa mostraron una intensa actividad cerebral relacionada con la memoria. Aquellas que ingirieron l\u00edquidos dulces pero bajos en calor\u00edas o sin calor\u00edas no mostraron la misma respuesta. Esto sugiere que el cerebro reacciona al valor nutricional real de los alimentos, y no solo a su sabor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCreemos que este mecanismo probablemente evolucion\u00f3 para ayudar a los animales a recordar informaci\u00f3n vital sobre las fuentes de alimento\u00bb, afirma Logan Lauer, primer autor del estudio y estudiante de doctorado en el laboratorio de Kanoski. Recordar d\u00f3nde brotan ciertas plantas primero en primavera puede ayudar a los animales hambrientos a encontrar nutrientes importantes. Las se\u00f1ales del intestino le indican al cerebro: \u00abEsta comida proporcion\u00f3 nutrientes valiosos, as\u00ed que recuerda d\u00f3nde y c\u00f3mo la conseguiste\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Investigaci\u00f3n para potenciar el cerebro<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien los alimentos ricos en grasas y az\u00facares provocaron fuertes respuestas de memoria, el estudio tambi\u00e9n descubri\u00f3 que la exposici\u00f3n cr\u00f3nica a estos alimentos empeoraba la formaci\u00f3n de la memoria con el tiempo. Las ratas que consumieron este tipo de dieta en sus primeros a\u00f1os de vida mostraron una comunicaci\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil entre el intestino y el hipocampo posteriormente. Incluso despu\u00e9s de volver a una dieta m\u00e1s saludable, estos animales presentaron respuestas cerebrales reducidas relacionadas con la memoria y un rendimiento inferior en tareas de memoria de ubicaci\u00f3n de alimentos. Los hallazgos podr\u00edan tener importantes implicaciones para la salud humana. Los cient\u00edficos ya saben que la obesidad, la mala alimentaci\u00f3n y los trastornos metab\u00f3licos como la diabetes est\u00e1n asociados con el deterioro cognitivo. Esta nueva investigaci\u00f3n sugiere una posible raz\u00f3n: la exposici\u00f3n constante a la comida basura podr\u00eda alterar la conexi\u00f3n entre el intestino y el cerebro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este trabajo tambi\u00e9n podr\u00eda arrojar nueva luz sobre las enfermedades neurodegenerativas. \u00abLa alteraci\u00f3n de la se\u00f1alizaci\u00f3n de la acetilcolina en el hipocampo es uno de los primeros cambios neuroqu\u00edmicos en la enfermedad de Alzheimer\u00bb, afirma Kanoski. \u00abAl revelar que este sistema se ve potenciado por la se\u00f1alizaci\u00f3n intestinal proveniente del nervio vago, se podr\u00edan aprovechar nuevas dianas terap\u00e9uticas para explorar enfoques basados \u200b\u200ben el nervio vago, como la estimulaci\u00f3n de este nervio\u00bb. Este descubrimiento tambi\u00e9n plantea la posibilidad de nuevos tratamientos para fortalecer la comunicaci\u00f3n entre el intestino y el cerebro. Las terapias que estimulan el nervio vago o mejoran la salud intestinal podr\u00edan ayudar a proteger la memoria y la funci\u00f3n cognitiva. Si bien se necesita mucha m\u00e1s investigaci\u00f3n para determinar si los mismos mecanismos operan en los seres humanos, los hallazgos se suman a un creciente conjunto de pruebas que demuestran que el intestino y el cerebro est\u00e1n profundamente conectados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> University of Southern California<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencia:<\/strong> Tierno Lauer L, Hayes AMR, Suarez AN, et al. <a href=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/The-vagus-nerve-promotes-memory-in-rats-via-nutrient-induced-septo-hippocampal-acetylcholine-signaling.pdf\">The vagus nerve promotes memory in rats via nutrient-induced septo-hippocampal acetylcholine signaling.<\/a> Nat Commun. 2026 Jun 4;17(1):7154.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando el escritor franc\u00e9s Marcel Proust record\u00f3 su infancia a trav\u00e9s del sabor de una magdalena, es posible que su est\u00f3mago haya contribuido a ello. 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