{"id":27865,"date":"2026-08-07T08:18:06","date_gmt":"2026-08-07T12:18:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/?p=27865"},"modified":"2026-08-07T08:18:06","modified_gmt":"2026-08-07T12:18:06","slug":"ejercicio-aerobico-versus-entrenamiento-de-resistencia-en-personas-con-diabesidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/ejercicio-aerobico-versus-entrenamiento-de-resistencia-en-personas-con-diabesidad\/","title":{"rendered":"Ejercicio aer\u00f3bico versus entrenamiento de resistencia en personas con diabesidad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>La coexistencia de obesidad y diabetes mellitus tipo 2, frecuentemente denominada diabesidad, configura un fenotipo de elevado riesgo cardiometab\u00f3lico, caracterizado por insulinorresistencia, hiperglicemia, adiposidad visceral y ect\u00f3pica, inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica y deterioro progresivo de la capacidad funcional. Aunque las gu\u00edas recomiendan tanto ejercicio aer\u00f3bico como entrenamiento de resistencia, persiste la interrogante cl\u00ednica acerca de cu\u00e1l modalidad debe priorizarse en estos pacientes.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al-Mhanna y colaboradores realizaron una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y metaan\u00e1lisis de ensayos cl\u00ednicos aleatorizados que compararon directamente ambas modalidades de ejercicio en adultos con diabetes tipo 2 y obesidad. Se incluyeron 23 estudios y 1.184 participantes, con un IMC promedio de 32,1 kg\/m\u00b2; 582 pacientes realizaron ejercicio aer\u00f3bico y 602 entrenamiento de resistencia. Los estudios evaluaron resultados relacionados con el control glic\u00e9mico, composici\u00f3n corporal, antropometr\u00eda, perfil lip\u00eddico, presi\u00f3n arterial y capacidad cardiorrespiratoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Principales resultados<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ejercicio aer\u00f3bico mostr\u00f3 una ventaja sobre el entrenamiento de resistencia en la reducci\u00f3n de la glicemia en ayunas. La diferencia media fue de \u22120,89 mmol\/L, equivalente aproximadamente a \u221216 mg\/dL, sin heterogeneidad estad\u00edstica relevante. Sin embargo, esta superioridad no se extendi\u00f3 al control glic\u00e9mico cr\u00f3nico: no se observaron diferencias significativas entre ambas modalidades en la hemoglobina glicada, insulina en ayunas o HOMA-IR, aunque la evidencia para estos \u00faltimos resultados fue menos s\u00f3lida. La otra ventaja consistente del ejercicio aer\u00f3bico fue el aumento de la capacidad cardiorrespiratoria, con una diferencia media de 1,78 mL\/kg\/min respecto del entrenamiento de resistencia. Este hallazgo es cl\u00ednicamente relevante, ya que una mayor aptitud cardiorrespiratoria se relaciona con una mejor capacidad funcional y un menor riesgo cardiovascular, aunque en este resultado existi\u00f3 heterogeneidad moderada a alta entre los estudios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, el entrenamiento de resistencia present\u00f3 resultados m\u00e1s favorables sobre la composici\u00f3n corporal. En comparaci\u00f3n con esta modalidad, el ejercicio aer\u00f3bico se asoci\u00f3 con 0,34 puntos porcentuales m\u00e1s de grasa corporal y con 0,86 kg menos de masa libre de grasa al finalizar las intervenciones. Estos datos respaldan el papel del ejercicio de fuerza en la conservaci\u00f3n de la masa muscular, aspecto especialmente importante en personas con obesidad y diabetes tipo 2, quienes presentan mayor riesgo de sarcopenia, fragilidad y deterioro funcional. Para la mayor\u00eda de los dem\u00e1s indicadores cardiometab\u00f3licos, las modalidades mostraron una eficacia comparable. No se encontraron diferencias significativas en peso corporal, IMC, circunferencia de cintura, colesterol total, LDL, triglic\u00e9ridos, presi\u00f3n arterial sist\u00f3lica o diast\u00f3lica y frecuencia cardiaca de reposo. Tampoco se demostr\u00f3 una diferencia global en HDL, aunque algunos an\u00e1lisis exploratorios sugirieron una posible ventaja aer\u00f3bica en intervenciones de hasta 12 semanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Implicaciones para la pr\u00e1ctica cl\u00ednica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los resultados no respaldan la existencia de una modalidad universalmente superior. M\u00e1s bien, muestran beneficios espec\u00edficos y complementarios: Cuando el objetivo predominante es mejorar la glicemia en ayunas o la capacidad cardiorrespiratoria, el ejercicio aer\u00f3bico puede recibir mayor \u00e9nfasis. Cuando la prioridad es preservar la masa muscular, mejorar la fuerza o proteger la composici\u00f3n corporal, el entrenamiento de resistencia adquiere especial relevancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la mayor\u00eda de los pacientes, una prescripci\u00f3n que integre ambas modalidades probablemente permita abordar simult\u00e1neamente el control metab\u00f3lico, la aptitud cardiovascular y la salud musculoesquel\u00e9tica. Los protocolos m\u00e1s frecuentes consistieron en ejercicio aer\u00f3bico \u2014principalmente caminata o bicicleta\u2014 tres veces por semana, aproximadamente 60 minutos por sesi\u00f3n, y entrenamiento de resistencia de cuerpo completo tres veces por semana, con series de 8 a 12 repeticiones al 60\u201370% de una repetici\u00f3n m\u00e1xima. No obstante, existi\u00f3 una variabilidad considerable en la intensidad, duraci\u00f3n y supervisi\u00f3n de los programas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Limitaciones y conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La interpretaci\u00f3n debe considerar que los estudios fueron heterog\u00e9neos en duraci\u00f3n, dosis de ejercicio, caracter\u00edsticas de los participantes y comorbilidades. Adem\u00e1s, varios ensayos presentaron muestras peque\u00f1as, informaci\u00f3n incompleta sobre aleatorizaci\u00f3n y escaso control de cambios farmacol\u00f3gicos o dietarios. La mayor\u00eda de los estudios fue publicada entre 2005 y 2014, antes de la incorporaci\u00f3n de los tratamientos modernos para la diabetes y la obesidad. Por estas razones, la certeza de la evidencia fue principalmente moderada o baja para varios resultados. En conclusi\u00f3n, el ejercicio aer\u00f3bico parece ofrecer mayores beneficios sobre la glicemia en ayunas y la capacidad cardiorrespiratoria, mientras que el entrenamiento de resistencia resulta m\u00e1s favorable para preservar la masa libre de grasa y optimizar la composici\u00f3n corporal. El mensaje cl\u00ednico central es abandonar el enfoque de una \u00fanica modalidad para todos y adoptar una prescripci\u00f3n individualizada, orientada por objetivos y preferentemente complementaria, considerando el estado funcional, el riesgo sarcop\u00e9nico, las comorbilidades, las preferencias y la capacidad de adherencia de cada paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> SOCHOB<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencia:<\/strong> Al-Mhanna SB, Franklin BA, Papadakis Z, et al. <a href=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Comparative-Effectiveness-of-Aerobic-Exercise-versus-Resistance-Training-on-Cardiometabolic-Health-in-Patients-with-Diabesity.pdf\">Comparative effectiveness of aerobic exercise versus resistance training on cardiometabolic health in patients with diabesity: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials.<\/a> J Sports Sci Med. 2026;25:637-655.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La coexistencia de obesidad y diabetes mellitus tipo 2, frecuentemente denominada diabesidad, configura un fenotipo de elevado riesgo cardiometab\u00f3lico, caracterizado por insulinorresistencia, hiperglicemia, adiposidad visceral y ect\u00f3pica, inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica y deterioro progresivo de la capacidad funcional. 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