{"id":27893,"date":"2026-08-09T11:07:13","date_gmt":"2026-08-09T15:07:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/?p=27893"},"modified":"2026-08-09T11:07:13","modified_gmt":"2026-08-09T15:07:13","slug":"vitamina-d-nueva-fortificacion-en-chile","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/vitamina-d-nueva-fortificacion-en-chile\/","title":{"rendered":"Vitamina D: nueva fortificaci\u00f3n en Chile"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Desde el 19 de junio de 2026, Chile cuenta con una nueva pol\u00edtica sanitaria que obliga a fortificar con vitamina D<\/em><\/strong><strong><em>\u2083 la leche l<\/em><\/strong><strong><em>\u00edquida, la leche en polvo para consumo directo y la harina de trigo. La medida, incorporada al Reglamento Sanitario de los Alimentos mediante el Decreto Supremo N.<\/em><\/strong><strong><em>\u00ba 29, busca aumentar de manera sostenida la ingesta de este micronutriente sin depender exclusivamente de suplementos, controles m<\/em><\/strong><strong><em>\u00e9dicos o cambios voluntarios en la alimentaci<\/em><\/strong><strong><em>\u00f3n.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La decisi\u00f3n no surgi\u00f3 de una preocupaci\u00f3n te\u00f3rica. La Encuesta Nacional de Salud 2016\u20132017 mostr\u00f3 que los niveles bajos de vitamina D constitu\u00edan un problema extendido en grupos especialmente vulnerables. El 52,9% de las mujeres en edad f\u00e9rtil y el 59,5% de las personas mayores presentaban concentraciones inferiores a las consideradas normales. Adem\u00e1s, aproximadamente el 16% de las mujeres entre 15 y 49 a\u00f1os y el 21,5% de las personas mayores ten\u00edan deficiencia severa, definida en estos an\u00e1lisis por concentraciones de 25-hidroxivitamina D inferiores a 12 ng\/mL. El problema tambi\u00e9n se ha documentado en la poblaci\u00f3n pedi\u00e1trica. Estudios nacionales realizados en Santiago, Concepci\u00f3n y Antofagasta encontraron niveles bajos de vitamina D en m\u00e1s del 78% de los ni\u00f1os de 4 a 14 a\u00f1os estudiados. En localidades australes, donde la disponibilidad de radiaci\u00f3n ultravioleta B es menor durante una parte importante del a\u00f1o, las cifras han sido todav\u00eda m\u00e1s preocupantes: investigaciones efectuadas en Coyhaique y Punta Arenas han descrito prevalencias muy elevadas de insuficiencia o deficiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una carencia determinada por la geograf\u00eda y el estilo de vida<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vitamina D posee una particularidad que la diferencia de otros micronutrientes: una proporci\u00f3n importante se produce en la piel despu\u00e9s de la exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n ultravioleta B. La extensa geograf\u00eda de Chile y la disminuci\u00f3n progresiva de la radiaci\u00f3n solar hacia el sur generan grandes diferencias estacionales y territoriales en su s\u00edntesis. A ello se agregan la permanencia en espacios cerrados, la baja actividad f\u00edsica al aire libre, el envejecimiento, el escaso consumo de pescados grasos y la elevada prevalencia de obesidad. En las personas con obesidad, las concentraciones circulantes de vitamina D suelen ser menores, en parte porque se trata de una vitamina liposoluble que puede quedar distribuida o retenida en una mayor masa de tejido adiposo. Esto no significa que la obesidad sea la \u00fanica causa del d\u00e9ficit, pero s\u00ed que puede reducir la disponibilidad del micronutriente y hacer m\u00e1s dif\u00edcil corregirlo mediante peque\u00f1as modificaciones diet\u00e9ticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La funci\u00f3n mejor establecida de la vitamina D se relaciona con la absorci\u00f3n intestinal de calcio y f\u00f3sforo y con la mineralizaci\u00f3n del esqueleto. Su carencia grave puede provocar raquitismo en la infancia y osteomalacia en el adulto, adem\u00e1s de contribuir al deterioro de la salud \u00f3sea. Tambi\u00e9n existen receptores de vitamina D en numerosos tejidos y se investiga su participaci\u00f3n en la funci\u00f3n muscular, inmunitaria y metab\u00f3lica. Sin embargo, muchas de las asociaciones observadas con c\u00e1ncer, enfermedades cardiovasculares, salud mental o trastornos autoinmunes no demuestran necesariamente que la suplementaci\u00f3n prevenga esas enfermedades; por ello, la justificaci\u00f3n m\u00e1s s\u00f3lida de la fortificaci\u00f3n sigue siendo corregir una carencia nutricional comprobada y proteger principalmente la salud \u00f3sea y muscular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 alimentos deben fortificarse?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La normativa establece tres veh\u00edculos alimentarios principales. La leche l\u00edquida para consumo directo debe contener una dosis de vitamina D\u2083 de 1 \u00b5g por cada 100 mL, con una tolerancia m\u00e1xima de 40%, es decir, hasta 1,4 \u00b5g\/100 mL. Un vaso de 200 mL aportar\u00e1, por lo tanto, al menos 2 \u00b5g de vitamina D, equivalentes a 80 unidades internacionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La leche en polvo para consumo directo debe incorporar 10 \u00b5g de vitamina D\u2083 por cada 100 g, pudiendo alcanzar hasta 14 \u00b5g\/100 g por la tolerancia reglamentaria. Los productos importados pueden venir fortificados desde su pa\u00eds de origen o recibir la adici\u00f3n de vitamina D antes de su comercializaci\u00f3n en Chile. La harina de trigo debe contener como m\u00ednimo 2,25 \u00b5g de colecalciferol por cada 100 g, con un l\u00edmite permitido de hasta 3,15 \u00b5g\/100 g. Esta decisi\u00f3n convierte indirectamente al pan y a numerosos alimentos elaborados con harina en fuentes adicionales de vitamina D, aunque el control reglamentario se realiza en los molinos y no individualmente en cada producto final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La regulaci\u00f3n tambi\u00e9n exige que la lista de ingredientes informe si la vitamina D\u2083 empleada es de origen animal o de origen no animal. Esta disposici\u00f3n permite que las personas que siguen una alimentaci\u00f3n vegetariana estricta o vegana identifiquen el origen del fortificante utilizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 se eligieron la leche y la harina?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fortificaci\u00f3n poblacional requiere alimentos que sean consumidos regularmente, que lleguen a distintos grupos sociales y que puedan incorporar el micronutriente de forma estable y segura. La leche ofrece la ventaja adicional de aportar calcio, mientras que la harina de trigo posee una amplia penetraci\u00f3n en la dieta chilena y ya cuenta con sistemas industriales de fortificaci\u00f3n con hierro, tiamina, riboflavina, niacina y \u00e1cido f\u00f3lico. Chile posee una larga experiencia en este tipo de intervenciones. La harina se fortifica obligatoriamente con vitaminas del complejo B y hierro desde mediados del siglo XX, y desde el a\u00f1o 2000 tambi\u00e9n con \u00e1cido f\u00f3lico. La introducci\u00f3n de \u00e1cido f\u00f3lico se asoci\u00f3 posteriormente con una reducci\u00f3n cercana al 50% de los defectos del tubo neural en reci\u00e9n nacidos, ejemplo que demuestra el potencial de una pol\u00edtica nutricional estructural cuando existe una deficiencia definida y un veh\u00edculo alimentario apropiado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud considera la fortificaci\u00f3n masiva una intervenci\u00f3n basada en evidencia para prevenir, reducir y controlar carencias de micronutrientes. Una de sus principales ventajas es que no exige que cada persona recuerde tomar diariamente un medicamento y puede disminuir desigualdades de acceso, aunque necesita control de calidad, vigilancia epidemiol\u00f3gica y evaluaci\u00f3n peri\u00f3dica de seguridad y efectividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfCu\u00e1nto podr\u00eda aumentar la ingesta?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El equipo acad\u00e9mico que particip\u00f3 en el desarrollo del modelo chileno proyect\u00f3 que la combinaci\u00f3n de leche y harina fortificadas podr\u00eda incrementar la ingesta promedio en aproximadamente 10 \u00b5g diarios, equivalentes a 400 unidades internacionales, y mantener a m\u00e1s del 90% de la poblaci\u00f3n alejada de la deficiencia severa. Esta cifra corresponde a una proyecci\u00f3n del modelo, no a un resultado sanitario ya demostrado despu\u00e9s de la entrada en vigencia de la normativa. Como referencia internacional, la ingesta recomendada de vitamina D es de aproximadamente 15 \u00b5g diarios \u2014600 unidades internacionales\u2014 entre los 1 y 70 a\u00f1os, y de 20 \u00b5g \u2014800 unidades internacionales\u2014 desde los 71 a\u00f1os. El aporte de la fortificaci\u00f3n, por lo tanto, puede cubrir una proporci\u00f3n relevante de los requerimientos, pero depender\u00e1 de la cantidad de leche, pan y otros productos elaborados con harina que consuma cada persona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una medida importante, pero no suficiente por s\u00ed sola<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fortificaci\u00f3n est\u00e1 dise\u00f1ada para elevar el aporte basal de toda la poblaci\u00f3n y reducir la frecuencia de carencias graves. No representa un tratamiento individual para quienes ya presentan deficiencia importante, osteoporosis, malabsorci\u00f3n intestinal, enfermedad renal o hep\u00e1tica, obesidad grave, uso de ciertos medicamentos o escasa exposici\u00f3n solar. En esos grupos puede seguir siendo necesaria la medici\u00f3n de 25-hidroxivitamina D y una suplementaci\u00f3n indicada seg\u00fan la situaci\u00f3n cl\u00ednica. Tampoco debe interpretarse como una invitaci\u00f3n a aumentar indiscriminadamente el consumo de pan o de leche. La pol\u00edtica modifica la calidad nutricional de alimentos que ya forman parte de la dieta, pero debe integrarse dentro de una alimentaci\u00f3n equilibrada, con actividad f\u00edsica, control del peso corporal y consumo regular de fuentes naturales de vitamina D, especialmente pescados grasos como jurel, salm\u00f3n, sardina y at\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desaf\u00edo que comienza ahora es comprobar el impacto real de la medida. El cumplimiento debe verificarse en las plantas elaboradoras o reenvasadoras de leche y en los molinos, mientras que la evaluaci\u00f3n sanitaria requerir\u00e1 nuevas mediciones de vitamina D en ni\u00f1os, adultos, mujeres en edad f\u00e9rtil y personas mayores. La estrategia nacional contempla seguimiento de estos indicadores y de variables como la densidad mineral \u00f3sea, con metas de mejor\u00eda respecto de los valores basales en un horizonte de cinco a diez a\u00f1os. La nueva fortificaci\u00f3n representa, en consecuencia, una de las intervenciones nutricionales m\u00e1s relevantes implementadas recientemente en Chile. Su mayor fortaleza es transformar alimentos cotidianos en veh\u00edculos de prevenci\u00f3n, aumentando silenciosamente el aporte de vitamina D sin exigir una conducta sanitaria adicional a cada individuo. Su \u00e9xito, sin embargo, depender\u00e1 de tres condiciones: cumplimiento efectivo de la industria, fiscalizaci\u00f3n constante y vigilancia poblacional capaz de demostrar que la medida mejora los niveles de vitamina D sin generar aportes excesivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> SOCHOB<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencia:<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/MODIFICA-DECRETO-SUPREMO-N\u00b0-977-DE-1996-DEL-MINISTERIO-DE-SALUD-REGLAMENTO-1.pdf\">Modifica decreto supremo n\u00b0 977, de 1996, del Ministerio de Salud, reglamento sanitario de los alimentos<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde el 19 de junio de 2026, Chile cuenta con una nueva pol\u00edtica sanitaria que obliga a fortificar con vitamina D\u2083 la leche l\u00edquida, la leche en polvo para consumo directo y la harina de trigo. La medida, incorporada al Reglamento Sanitario de los Alimentos mediante el Decreto Supremo N.\u00ba 29, busca aumentar de manera [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":27896,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-27893","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-actuales"],"acf":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/vITAMINA-D-mia-ia-4-e1786287972578.png","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27893","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27893"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27893\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27897,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27893\/revisions\/27897"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27896"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27893"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27893"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27893"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}