{"id":28442,"date":"2026-10-02T12:00:28","date_gmt":"2026-10-02T16:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/?p=28442"},"modified":"2026-10-02T12:00:28","modified_gmt":"2026-10-02T16:00:28","slug":"nutricion-y-salud-cardiovascular-los-principales-mensajes-del-nuevo-scientific-statement-acc-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/nutricion-y-salud-cardiovascular-los-principales-mensajes-del-nuevo-scientific-statement-acc-2026\/","title":{"rendered":"Nutrici\u00f3n y salud cardiovascular: los principales mensajes del nuevo Scientific Statement ACC 2026"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El nuevo Scientific Statement 2026 del American College of Cardiology (ACC), Food and Health: Nutrition for Prevention and Management of Cardiovascular Disease, sit\u00faa a la alimentaci\u00f3n como uno de los pilares fundamentales de la prevenci\u00f3n y el tratamiento de la enfermedad cardiovascular y de todo el continuo cardiovascular-reno-metab\u00f3lico, que incluye obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedad renal cr\u00f3nica. El documento marca adem\u00e1s un cambio conceptual importante: m\u00e1s que concentrarse en nutrientes aislados o en porcentajes espec\u00edficos de carbohidratos, grasas y prote\u00ednas, propone valorar principalmente la calidad global de los alimentos, su fuente y su grado de procesamiento.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, la ACC considera que los patrones alimentarios con mayor respaldo cardiovascular son aquellos predominantemente vegetales y basados en alimentos m\u00ednimamente procesados. Los patrones Mediterr\u00e1neo, DASH y vegetariano, aunque difieren en algunos componentes, comparten una elevada presencia de verduras, frutas, legumbres, frutos secos, semillas y cereales integrales, junto con un predominio de grasas insaturadas y una menor ingesta de sodio, carnes rojas y procesadas, cereales refinados y bebidas azucaradas. Estos patrones se asocian con mejoras de la presi\u00f3n arterial, perfil lip\u00eddico, control glic\u00e9mico, inflamaci\u00f3n y peso corporal, adem\u00e1s de una menor incidencia de enfermedad cardiovascular y mortalidad.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La calidad importa m\u00e1s que la cantidad de macronutrientes<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los mensajes centrales es que no todos los carbohidratos, grasas o prote\u00ednas son equivalentes. El riesgo cardiovascular depende en gran medida de qu\u00e9 alimentos aportan esos macronutrientes. En el caso de las grasas, la recomendaci\u00f3n es reemplazar las grasas saturadas por grasas insaturadas procedentes principalmente de aceites vegetales l\u00edquidos, frutos secos, semillas y pescado. La sustituci\u00f3n de grasas saturadas por poliinsaturadas reduce el LDL-C y se asocia con una menor incidencia de enfermedad coronaria; por el contrario, reemplazar las grasas saturadas por carbohidratos refinados o az\u00facares agregados no proporciona el mismo beneficio.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para los carbohidratos, se enfatizan los cereales integrales y los alimentos ricos en fibra, mientras que deber\u00edan reducirse los az\u00facares agregados y los almidones refinados, especialmente las bebidas azucaradas. En cuanto a las prote\u00ednas, el documento favorece una mayor utilizaci\u00f3n de fuentes vegetales \u2014legumbres, frutos secos, semillas y cereales integrales\u2014 frente a las fuentes animales, especialmente carnes rojas y procesadas. En s\u00edntesis, la ACC considera que la fuente y la calidad de los macronutrientes son m\u00e1s relevantes que su proporci\u00f3n relativa dentro de la dieta.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Sodio, potasio y fibra<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sodio contin\u00faa ocupando un lugar destacado. El documento recomienda limitar su consumo a menos de 2.300 mg\/d\u00eda y, de manera ideal, a menos de 1.500 mg\/d\u00eda para la mayor\u00eda de los adultos. En ensayos controlados, las dietas bajas o muy bajas en sodio han producido reducciones promedio de aproximadamente 6\u20138 mmHg de presi\u00f3n arterial sist\u00f3lica frente a dietas con alto contenido de sodio. Simult\u00e1neamente, se recomienda aumentar el aporte de potasio mediante frutas, verduras y legumbres. Los sustitutos de sal enriquecidos con potasio pueden ser \u00fatiles para disminuir la presi\u00f3n arterial y los eventos cardiovasculares, aunque deben emplearse con precauci\u00f3n en personas con enfermedad renal avanzada o riesgo de hiperpotasemia.\u00a0 La fibra dietaria constituye otro componente clave. Las dietas ricas en frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos y semillas se asocian con reducciones de presi\u00f3n arterial, glicemia, colesterol total y LDL-C, adem\u00e1s de menor riesgo de enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular y mortalidad. El documento se\u00f1ala que gran parte de los beneficios se observa con consumos de al menos 25 g\/d\u00eda, aunque pueden existir ventajas adicionales con ingestas mayores.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pescado s\u00ed; suplementos de omega-3 no de forma rutinaria<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ACC considera que los \u00e1cidos grasos omega-3 de cadena larga deben obtenerse preferentemente mediante el consumo regular de pescado dentro de un patr\u00f3n alimentario saludable. No recomienda la suplementaci\u00f3n rutinaria con omega-3 para prevenci\u00f3n cardiovascular primaria. Reconoce, sin embargo, que dosis altas de EPA pueden beneficiar a determinados pacientes de alto riesgo con triglic\u00e9ridos elevados, aunque algunos ensayos han descrito un aumento de fibrilaci\u00f3n auricular con suplementos de omega-3.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Alimentos ultraprocesados: una visi\u00f3n m\u00e1s matizada<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La declaraci\u00f3n recomienda reducir los alimentos ultraprocesados, especialmente bebidas azucaradas, carnes procesadas y productos ricos en almidones refinados, az\u00facares agregados, sodio o grasas no saludables. Sin embargo, introduce una precisi\u00f3n importante: los ultraprocesados constituyen una categor\u00eda heterog\u00e9nea y no todos parecen tener el mismo riesgo. Algunos productos clasificados como ultraprocesados, como ciertos panes integrales, yogures o cereales, se han asociado incluso con menor riesgo de diabetes tipo 2 o enfermedad cardiovascular. Por ello, el grado de procesamiento debe evaluarse junto con la calidad nutricional y la matriz alimentaria.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Alcohol, caf\u00e9 y edulcorantes<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto del alcohol, el mensaje es claro: no debe recomendarse iniciar su consumo con fines cardiovasculares. Aunque estudios observacionales han asociado una ingesta baja o moderada con menor incidencia de enfermedad coronaria, la causalidad es incierta. Adem\u00e1s, el alcohol aumenta la presi\u00f3n arterial de manera dependiente de la dosis y puede incrementar el riesgo de fibrilaci\u00f3n auricular; tambi\u00e9n se relaciona con varios tipos de c\u00e1ncer.\u00a0 Por el contrario, el consumo moderado de caf\u00e9 filtrado o t\u00e9, aproximadamente 2\u20135 tazas diarias y hasta unos 400 mg de cafe\u00edna al d\u00eda, se considera seguro para la mayor\u00eda de los adultos y se ha asociado observacionalmente con menor riesgo cardiometab\u00f3lico. El documento advierte que el caf\u00e9 no filtrado puede elevar el LDL-C debido a su contenido de cafestol.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La postura frente a los edulcorantes no nutritivos es especialmente prudente. La ACC considera que la evidencia sobre sus consecuencias metab\u00f3licas y cardiovasculares a largo plazo sigue siendo inconclusa. Reconoce el problema de causalidad reversa y confusi\u00f3n residual de los estudios observacionales que los asocian con obesidad, diabetes y enfermedad cardiovascular, y se\u00f1ala que ensayos y an\u00e1lisis de sustituci\u00f3n sugieren que reemplazar bebidas azucaradas por bebidas con edulcorantes puede proporcionar beneficios modestos sobre el peso y el metabolismo. Sin embargo, para el consumo habitual recomienda preferir agua y otras bebidas sin endulzar.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Diabetes y dietas bajas en carbohidratos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En personas con diabetes tipo 2, las dietas bajas en carbohidratos constituyen una opci\u00f3n v\u00e1lida para mejorar el control glic\u00e9mico y pueden contribuir a la reducci\u00f3n del peso. El documento se\u00f1ala que disminuir el \u00edndice y la carga glic\u00e9mica tambi\u00e9n produce beneficios; en un metaan\u00e1lisis citado, las dietas de bajo \u00edndice\/carga glic\u00e9mica redujeron la HbA1c aproximadamente 0,31 puntos porcentuales frente a dietas de mayor \u00edndice glic\u00e9mico. Sin embargo, la ACC distingue el beneficio glic\u00e9mico de los posibles efectos cardiovasculares de dietas extremadamente restrictivas. Las dietas muy bajas en carbohidratos pueden provocar una p\u00e9rdida de peso r\u00e1pida inicialmente, pero sus ventajas sobre dietas equilibradas con restricci\u00f3n cal\u00f3rica tienden a disminuir a largo plazo, y algunas dietas cetog\u00e9nicas ricas en grasas saturadas pueden elevar el LDL-C.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ayuno intermitente<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ayuno intermitente se considera una estrategia potencialmente \u00fatil para reducir peso y mejorar algunos par\u00e1metros metab\u00f3licos a corto plazo en determinados pacientes. No obstante, la declaraci\u00f3n destaca que todav\u00eda existe evidencia insuficiente sobre sus beneficios cardiovasculares y metab\u00f3licos a largo plazo, por lo que no se presenta como un patr\u00f3n superior a las estrategias alimentarias convencionales.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Un punto particularmente novedoso: nutrici\u00f3n durante el tratamiento con agonistas GLP-1<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El documento incorpora expl\u00edcitamente a los agonistas del receptor GLP-1 dentro del nuevo escenario de tratamiento cardiometab\u00f3lico. Reconoce sus importantes beneficios en reducci\u00f3n del peso y del riesgo cardiovascular, pero enfatiza que el tratamiento farmacol\u00f3gico no reemplaza una alimentaci\u00f3n de alta calidad. En pacientes que reciben estos medicamentos debe prestarse especial atenci\u00f3n a una ingesta suficiente de prote\u00ednas, fibra, vitaminas y minerales, particularmente en contextos de reducci\u00f3n marcada de la ingesta energ\u00e9tica y p\u00e9rdida r\u00e1pida de peso. El documento tambi\u00e9n llama la atenci\u00f3n sobre el riesgo de p\u00e9rdida de masa magra, sarcopenia o malnutrici\u00f3n en pacientes susceptibles. Propone integrar alimentaci\u00f3n rica en nutrientes, aporte proteico suficiente, ejercicio de resistencia, adecuada hidrataci\u00f3n y seguimiento nutricional durante la terapia. En otras palabras, la nueva farmacoterapia para la obesidad debe ir acompa\u00f1ada de una estrategia nutricional destinada no solo a maximizar la p\u00e9rdida de grasa, sino tambi\u00e9n a preservar m\u00fasculo y calidad nutricional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cFood Is Medicine\u201d: llevar la nutrici\u00f3n a la pr\u00e1ctica cl\u00ednica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra \u00e1rea destacada es el concepto de <em>Food Is Medicine<\/em>, que utiliza la provisi\u00f3n de alimentos saludables como una intervenci\u00f3n sanitaria. Estos programas incluyen comidas adaptadas m\u00e9dicamente, alimentos prescritos seg\u00fan enfermedades espec\u00edficas o programas de prescripci\u00f3n de frutas y verduras. La ACC considera que existe evidencia creciente de que estas intervenciones mejoran la calidad de la dieta y potencialmente los resultados cl\u00ednicos, aunque todav\u00eda se necesita ampliar la evidencia y desarrollar modelos sostenibles de implementaci\u00f3n. El documento reconoce adem\u00e1s que las decisiones alimentarias no dependen \u00fanicamente de la voluntad individual. La disponibilidad, precio, accesibilidad, educaci\u00f3n nutricional y entorno social condicionan profundamente la calidad de la alimentaci\u00f3n. Por ello, la prevenci\u00f3n cardiovascular requiere combinar la consulta cl\u00ednica con estrategias poblacionales y pol\u00edticas alimentarias.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El mensaje final del ACC 2026<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La principal conclusi\u00f3n es relativamente simple pero cl\u00ednicamente relevante: una dieta cardioprotectora no se define por un \u00fanico nutriente ni por una distribuci\u00f3n r\u00edgida de macronutrientes. Se caracteriza por alimentos predominantemente vegetales, ricos en fibra y m\u00ednimamente procesados; cereales integrales, legumbres, frutas, verduras, frutos secos y semillas; grasas principalmente insaturadas y fuentes saludables de prote\u00ednas, junto con una reducci\u00f3n del sodio, bebidas azucaradas, carnes procesadas y ultraprocesados de baja calidad nutricional. En conjunto, el ACC Scientific Statement 2026 propone pasar de la cl\u00e1sica pregunta de \u201c\u00bfcu\u00e1nto carbohidrato, grasa o prote\u00edna?\u201d a una pregunta probablemente m\u00e1s relevante para la pr\u00e1ctica cl\u00ednica: \u201c\u00bfde qu\u00e9 alimentos provienen esos nutrientes y qu\u00e9 tan procesados est\u00e1n?\u201d. Esta perspectiva integra alimentaci\u00f3n, obesidad, diabetes, enfermedad renal y riesgo cardiovascular en un mismo continuo y, al mismo tiempo, incorpora al escenario moderno las terapias GLP-1, la nutrici\u00f3n personalizada y los programas <em>Food Is Medicine<\/em>.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente: <\/strong>SOCHOB<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencia<\/strong>: Hu FB, Beleslin B, Blaha MJ, et al. <a href=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Food-and-Health-Nutrition-for-Prevention-and-Management-of-Cardiovascular-Disease-2026-ACC-Scientific-Statement.pdf\">Food and health: nutrition for prevention and management of cardiovascular disease: 2026 ACC scientific statement: a report of the American College of Cardiology.<\/a> J Am Coll Cardiol. 2026.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El nuevo Scientific Statement 2026 del American College of Cardiology (ACC), Food and Health: Nutrition for Prevention and Management of Cardiovascular Disease, sit\u00faa a la alimentaci\u00f3n como uno de los pilares fundamentales de la prevenci\u00f3n y el tratamiento de la enfermedad cardiovascular y de todo el continuo cardiovascular-reno-metab\u00f3lico, que incluye obesidad, diabetes tipo 2 y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":28444,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-28442","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-actuales"],"acf":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/aLIMENTACION-Y-CORAZON-mia-ia-e1790956807178.png","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28442","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28442"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28442\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28445,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28442\/revisions\/28445"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28444"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28442"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28442"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28442"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}