{"id":2919,"date":"2015-08-13T14:57:31","date_gmt":"2015-08-13T18:57:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sochob.cl\/web1\/?p=2919"},"modified":"2016-06-20T12:12:01","modified_gmt":"2016-06-20T16:12:01","slug":"nuestra-flora-intestinal-depende-de-como-nacemos-y-de-lo-que-comemos-de-bebes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/nuestra-flora-intestinal-depende-de-como-nacemos-y-de-lo-que-comemos-de-bebes\/","title":{"rendered":"NUESTRA FLORA INTESTINAL DEPENDE DE C\u00d3MO NACEMOS Y DE LO QUE COMEMOS DE BEB\u00c9S"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Los ni\u00f1os nacidos por ces\u00e1reas presentan bacterias muy diferentes a las de sus madres, justo lo contrario que los nacidos por v\u00eda vaginal. La lactancia materna tambi\u00e9n es determinante<\/em><\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/intestino.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-2920\" src=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/intestino.png\" alt=\"intestino\" width=\"176\" height=\"176\" \/><\/a>La forma en la que nacemos o c\u00f3mo nos alimentamos durante los primeros a\u00f1os de vida va a determinar nuestro microbioma, es decir, las bacterias que van a convivir con nosotros. Lo acaba de comprobar una investigaci\u00f3n que se publica en <em>\u00abCell Host &amp; Microbe&#8217;s\u00bb<\/em> tras un an\u00e1lisis de las muestras de heces de 98 beb\u00e9s suecos durante su primer a\u00f1o de vida. Por ejemplo, los ni\u00f1os nacidos por ces\u00e1rea ten\u00edan bacterias intestinales menos parecidas a las de sus madres que aquellos nacidos por v\u00eda vaginal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El trabajo tambi\u00e9n ha visto que las decisiones en la alimentaci\u00f3n, pecho o biber\u00f3n, son claves en el microbioma intestinal infantil. \u00abNuestros resultados muestran que el cese de la lactancia materna, en lugar de la introducci\u00f3n de alimentos s\u00f3lidos, es el factor principal en el desarrollo de una microbiota similar a la de un adulto\u00bb, se\u00f1ala Fredrik B\u00e4ckhed de la Universidad de Gotemburgo (Suecia). \u00abSin embargo, el efecto de su alteraci\u00f3n precoz sobre la salud y la enfermedad en la adolescencia y la edad adulta est\u00e1 por demostrar\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Se sabe que las bacterias intestinales son una fuente de nutrientes y vitaminas para un ni\u00f1o durante su crecimiento. Nuestros \u2018inquilinos intestinales\u2019 son capaces de interactuar con los procesos celulares normales. Por ello, los investigadores trabajan en comprender el papel de los microbios intestinales en el metabolismo, la inmunidad e incluso en el comportamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Colonizadores intestinales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Este nuevo estudio, dirigido por B\u00e4ckhed y Jovanna Dahlgren en la Universidad de Gotemburgo y Wang Jun, del Instituto de Gen\u00f3mica de Beijing-Shenzhen (China), apoya observaciones anteriores que aseguran que los colonizadores bacterianos m\u00e1s iniciales se derivan de la madre. Los investigadores han visto ahora que aunque los beb\u00e9s nacidos mediante ces\u00e1rea reciben menos microbios de su madre, todav\u00eda son capaces transmitirlos a trav\u00e9s de la piel y la boca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s han comprobado que una vez que la bacteria se afianza en el intestino de un beb\u00e9, sus poblaciones cambian dependiendo de lo que \u00e9ste come. Por este motivo los investigadores creen que el cese de la lactancia materna es un momento clave en el desarrollo del microbioma ya que ciertos tipos de bacterias prosperan en los nutrientes que la leche materna proporciona. Una vez que ya no est\u00e1n disponibles, emergen otras bacterias, que son m\u00e1s comunes en los adultos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos resultados subrayan el papel de la lactancia materna en la formaci\u00f3n y la sucesi\u00f3n de las comunidades microbianas del intestino durante el primer a\u00f1o de vida\u00bb, escriben. \u00abLa microbiota intestinal de los ni\u00f1os que ya no eran amamantados se enriqueci\u00f3 en especies pertenecientes a clostridios, frecuentes en los adultos. Por el contrario, bacterias como Bifidobacterium y Lactobacillus todav\u00eda dominaban la microbiota intestinal de los lactantes alimentados con leche materna\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Antibi\u00f3ticos, el principal el enemigo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Los antibi\u00f3ticos son el principal enemigo de nuestras bacterias; sin embargo, representan una cuarta parte de todos los medicamentos que se administran a los ni\u00f1os, a pesar de que un tercio de las recetas sean innecesarias. Debido a que alteran el microbioma intestinal algunos trabajos sugieren que pueden tener consecuencias a largo plazo, como obesidad, alergias y enfermedades autoinmunes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Dan Knights, de la Universidad de Minnesota (EE.UU.), ha analizado, tras revisar m\u00faltiples estudios, c\u00f3mo los antibi\u00f3ticos pueden estar actuando en el intestino. As\u00ed, se\u00f1ala, en el caso de las alergias, por ejemplo, el uso de antibi\u00f3ticos puede erradicar las bacterias intestinales clave que ayudan a las c\u00e9lulas inmunes a madurar. Estas c\u00e9lulas habr\u00edan sido esenciales para mantener el sistema inmunol\u00f3gico a raya cuando se enfrentan a los al\u00e9rgenos. Incluso si estas bacterias vuelven, el sistema inmune sigue estando alterada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Los investigadores tambi\u00e9n han ideado una prueba de diagn\u00f3stico que puede calcular la edad de desarrollo del microbioma del intestino de un beb\u00e9 en relaci\u00f3n con los beb\u00e9s sanos. A su juicio, los pediatras podr\u00edan emplear una prueba similar para identificar y potencialmente tratar a los beb\u00e9s m\u00e1s de un mes despu\u00e9s del desarrollo normal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> http:\/\/www.abc.es<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencia:<\/strong> B\u00e4ckhed et al Din\u00e1mica y Estabilizaci\u00f3n del microbioma intestinal humana durante el primer a\u00f1o de vida . Cell Host &amp; Microbe , mayo 2015 DOI: 10.1016 \/ j.chom.2015.04.004<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los ni\u00f1os nacidos por ces\u00e1reas presentan bacterias muy diferentes a las de sus madres, justo lo contrario que los nacidos por v\u00eda vaginal. 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