{"id":2994,"date":"2016-06-20T12:23:41","date_gmt":"2016-06-20T16:23:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sochob.cl\/web1\/?p=2994"},"modified":"2016-06-20T12:23:41","modified_gmt":"2016-06-20T16:23:41","slug":"el-interruptor-cerebral-que-desactiva-el-control-del-apetito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/el-interruptor-cerebral-que-desactiva-el-control-del-apetito\/","title":{"rendered":"EL INTERRUPTOR CEREBRAL QUE DESACTIVA EL CONTROL DEL APETITO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Desde los a\u00f1os 40 se sabe que el hipot\u00e1lamo es una regi\u00f3n del sistema nervioso clave en la obesidad; una enfermedad, por otro lado, compleja y causada por m\u00faltiples factores. Un nuevo estudio que esta semana publica la revista Science apunta a una nueva enzima en esa regi\u00f3n cerebral como un nuevo agente implicado en los trastornos del peso.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/ratas.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-2995 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/ratas.jpg\" alt=\"ratas\" width=\"567\" height=\"175\" srcset=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/ratas.jpg 567w, https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/ratas-300x93.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hipot\u00e1lamo, como explica a EL MUNDO el investigador Miguel L\u00f3pez, de la Universidad de Santiago de Compostela, es una \u00abzona muy primitiva del cerebro\u00bb, muy blindada a lo largo de la evoluci\u00f3n porque es la encargada de regular mecanismos b\u00e1sicos de supervivencia, como la regulaci\u00f3n del balance de energ\u00eda: El equilibrio entre las calor\u00edas que consumimos y las que quemamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde que en 1994 se descubri\u00f3 la leptina (una hormona que inhibe la ingesta de alimentos), muchas investigaciones han buscado en el hipot\u00e1lamo mecanismos sobre los que poder actuar para influir en nuestro apetito y poder modificar el riesgo de obesidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta ocasi\u00f3n, una de esas piezas de este complejo puzle ha sido hallada por investigadores de la Universidad Johns Hopkins (EEUU), gracias a los experimentos con ratones realizados por el equipo de Richard Huganir y Olof Lagerl\u00f6f.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de una nueva funci\u00f3n de la enzima OGT que, al ser bloqueada en una peque\u00f1a zona del hipot\u00e1lamo de los roedores, les provoc\u00f3 un llamativo aumento de peso en apenas tres semanas. De hecho, sin la actuaci\u00f3n de OGT para controlar sus niveles de apetito y su sensaci\u00f3n de saciedad, en s\u00f3lo 20 d\u00edas, los animales triplicaron sus niveles de grasa corporal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque recib\u00edan alimentos las mismas veces al d\u00eda que los otros roedores, los animales sin esta enzima cerebral permanec\u00edan m\u00e1s tiempo comiendo e inger\u00edan m\u00e1s calor\u00edas en cada ocasi\u00f3n. Por otro lado, si se restring\u00eda su acceso a los alimentos, los animales no engordaban, lo que los autores interpretan como una incapacidad para sentirse saciados en ausencia de OGT.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De alguna manera, explican en <em>Science<\/em>, OGT actuar\u00eda como una especie de freno neuronal, un sensor capaz de lanzar mensajes de aviso al organismo indicando que ya ha ingerido suficiente alimento, lo que podr\u00eda tener interesantes aplicaciones en la lucha contra la obesidad en humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo, como apunta el doctor L\u00f3pez con cautela, hace un par de a\u00f1os otro estudio de la Universidad de Yale en la revista <em>Cell <\/em>obtuvo resultados contrarios manipulando esta misma enzima en otra zona del hipot\u00e1lamo. Es decir, los ratones a los que se inactiv\u00f3 OGT en aquella ocasi\u00f3n no ganaron peso a pesar de que hab\u00edan sido sometidos a una dieta muy cal\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, como recuerda el investigador del Centro de Investigaci\u00f3n Biom\u00e9dica en Red sobre Obesidad (Ciber-Obn), hay que ser cautos con los resultados que ahora publica la revista <em>Science<\/em>. \u00abEs un trabajo muy interesante, y parece que OGT es una nueva diana a nivel hipotal\u00e1mico implicada de alguna manera en la g\u00e9nesis de la obesidad. Pero es a\u00fan muy preliminar poder extraer conclusiones. S\u00ed parece que OGT es una enzima importante, pero todav\u00eda no sabemos c\u00f3mo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un comentario que publica en la misma revista Gary Schwartz, de la Universidad de Oxford (Reino Unido), explica la importancia de seguir estudiando este tipo de &#8216;sensores neuronales&#8217; implicados en el control del apetito. \u00abLa creciente epidemia de obesidad ha provocado un gran inter\u00e9s en las investigaciones dedicadas a entender los mecanismos biol\u00f3gicos que controlan el balance de energ\u00eda\u00bb, apunta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> http:\/\/www.elmundo.es<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencia:<\/strong> Lagerl\u00f6f O, Slocomb JE, Hong I, et al.The nutrient sensor OGT in PVN neurons regulates feeding. Science. 2016 Mar 18;351:1293-6.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde los a\u00f1os 40 se sabe que el hipot\u00e1lamo es una regi\u00f3n del sistema nervioso clave en la obesidad; una enfermedad, por otro lado, compleja y causada por m\u00faltiples factores. 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