{"id":5270,"date":"2019-08-27T16:44:36","date_gmt":"2019-08-27T20:44:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sochob.cl\/web1\/?p=5270"},"modified":"2019-10-04T08:37:59","modified_gmt":"2019-10-04T12:37:59","slug":"por-que-a-veces-no-podemos-parar-de-comer-nuevo-estudio-cientifico-tiene-la-respuesta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/por-que-a-veces-no-podemos-parar-de-comer-nuevo-estudio-cientifico-tiene-la-respuesta\/","title":{"rendered":"ESTAS BACTERIAS INTESTINALES EVITAN QUE LOS RATONES SE VUELVAN OBESOS: \u00bfQU\u00c9 PODR\u00cdA SIGNIFICAR ESO PARA NOSOTROS?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Investigadores de la Universidad de Utah Health han identificado una clase espec\u00edfica de bacterias en el intestino que evita que los ratones se vuelvan obesos, lo que sugiere que estos mismos microbios pueden controlar de manera similar el peso en las personas.\u00a0Las bacterias beneficiosas, llamadas Clostridia, son parte del microbioma, colectivamente billones de bacterias y otros microorganismos que habitan en el intestino.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/MICROBIOTA-FOTO.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-5334 alignleft\" src=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/MICROBIOTA-FOTO-300x191.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"191\" srcset=\"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/MICROBIOTA-FOTO-300x191.jpg 300w, https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/MICROBIOTA-FOTO.jpg 472w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Publicado en l\u00ednea en la revista\u00a0<em>Science<\/em>\u00a0el 25 de julio, el estudio muestra que los ratones sanos tienen muchos Clostridia, una clase de 20 a 30 bacterias, pero aquellos con un sistema inmune deteriorado pierden estos microbios de sus intestinos a medida que envejecen.\u00a0Incluso cuando se alimenta con una dieta saludable, los ratones inevitablemente se vuelven obesos.\u00a0Devolver esta clase de microbios a estos animales les permiti\u00f3 mantenerse delgados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">June Round, Ph.D., profesor asociado de patolog\u00eda en U of U Health, es el coautor principal del estudio junto con el profesor asistente de investigaci\u00f3n de U of U Health W. Zac Stephens, Ph.D.\u00a0Charisse Petersen, Ph.D., un estudiante graduado en ese momento, dirigi\u00f3 la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAhora que hemos encontrado las bacterias m\u00ednimas responsables de este efecto adelgazante, tenemos el potencial de comprender realmente qu\u00e9 est\u00e1n haciendo los organismos y si tienen valor terap\u00e9utico\u00bb, dice Round.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los resultados de este estudio ya apuntan en esa direcci\u00f3n.\u00a0Petersen y sus colegas descubrieron que Clostridia previene el aumento de peso al bloquear la capacidad del intestino para absorber la grasa.\u00a0Los ratones tratados experimentalmente para que los Clostridios fueran las \u00fanicas bacterias que viv\u00edan en sus intestinos eran m\u00e1s delgados con menos grasa que los ratones que no ten\u00edan microbioma en absoluto.\u00a0Tambi\u00e9n ten\u00edan niveles m\u00e1s bajos de un gen, CD36, que regula la absorci\u00f3n de \u00e1cidos grasos por parte del cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas ideas podr\u00edan conducir a un enfoque terap\u00e9utico, dice Round, con ventajas sobre los trasplantes fecales y los probi\u00f3ticos que ahora se est\u00e1n investigando ampliamente como formas de restaurar una microbiota saludable.\u00a0Las terapias como estas, que se basan en la transferencia del microbioma vivo al intestino, no funcionar\u00e1n para todos debido a las diferencias en la dieta y otros factores que influyen en las bacterias que pueden sobrevivir y prosperar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estudio actual encontr\u00f3 que una o m\u00e1s mol\u00e9culas producidas por Clostridia evitan que el intestino absorba grasa.\u00a0El siguiente paso es aislar estas mol\u00e9culas y caracterizar a\u00fan m\u00e1s c\u00f3mo funcionan para determinar si podr\u00edan inspirar tratamientos enfocados para la obesidad, la diabetes tipo 2 y otros trastornos metab\u00f3licos relacionados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEstas bacterias han evolucionado para vivir con nosotros y beneficiarnos\u00bb, dice Petersen.\u00a0\u00abTenemos mucho que aprender de ellos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una buena defensa es la mejor ofensa. Descubrir que los ratones con un sistema inmunitario comprometido no pod\u00edan evitar volverse obesos fue un descubrimiento que casi no sucedi\u00f3. La casualidad llev\u00f3 a Petersen al laboratorio en el momento adecuado para ver que los ratones gen\u00e9ticamente modificados para carecer de myd88, un gen central de la respuesta inmune, eran \u00abtan gordos como los panqueques\u00bb. Hab\u00eda dejado que los roedores envejecieran m\u00e1s de lo habitual, revelando un v\u00ednculo poco apreciado entre la inmunidad y la obesidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan as\u00ed, la observaci\u00f3n no respondi\u00f3 a la pregunta de por qu\u00e9 los animales ten\u00edan sobrepeso. Seg\u00fan investigaciones previas que hab\u00eda llevado a cabo en el laboratorio Round, sospechaba que el microbioma estaba involucrado.\u00a0Ella hab\u00eda ayudado a demostrar que una funci\u00f3n del sistema inmune es mantener el equilibrio entre la gran variedad de bacterias en el intestino.\u00a0Da\u00f1ar las defensas del cuerpo puede causar que ciertas especies bacterianas dominen sobre otras.\u00a0A veces, el cambio afecta negativamente a la salud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo una l\u00f3gica similar, Petersen y sus colegas determinaron que la obesidad observada en ratones inmunocomprometidos proven\u00eda de la falla del sistema de defensa del cuerpo para reconocer adecuadamente las bacterias.\u00a0Estos ratones produjeron menos anticuerpos que normalmente se adhieren al microbioma como los misiles de b\u00fasqueda de objetivos.\u00a0Este cambio hizo que el intestino fuera menos hospitalario para Clostridia, lo que condujo a una mayor absorci\u00f3n de grasa y un aumento de peso excesivo.\u00a0Con el tiempo, los ratones tambi\u00e9n desarrollaron signos de diabetes tipo 2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Round se\u00f1ala que la investigaci\u00f3n realizada por otros ha demostrado que las personas obesas carecen de Clostridia de manera similar, lo que refleja la situaci\u00f3n en estos ratones.\u00a0Tambi\u00e9n hay algunos indicios de que las personas obesas o con diabetes tipo 2 pueden tener una respuesta inmune sub\u00f3ptima.\u00a0La esperanza es que comprender estas conexiones proporcionar\u00e1 nuevos conocimientos sobre la prevenci\u00f3n y el tratamiento de estas condiciones de salud generalizadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNos hemos topado con un aspecto relativamente inexplorado de la diabetes tipo 2 y la obesidad\u00bb, dice Round.\u00a0\u00abEste trabajo abrir\u00e1 nuevas investigaciones sobre c\u00f3mo la respuesta inmune regula el microbioma y la enfermedad metab\u00f3lica\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> https:\/\/www.sciencedaily.com<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencia:<\/strong> Petersen C, Bell R, Klag KA, Lee SH, et al. T cell mediated regulation of the microbiota protects against obesity. Science. 2019 Jul 26;365(6451).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Investigadores de la Universidad de Utah Health han identificado una clase espec\u00edfica de bacterias en el intestino que evita que los ratones se vuelvan obesos, lo que sugiere que estos mismos microbios pueden controlar de manera similar el peso en las personas.\u00a0Las bacterias beneficiosas, llamadas Clostridia, son parte del microbioma, colectivamente billones de bacterias y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5334,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1,9],"tags":[],"class_list":["post-5270","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","category-noticias-actuales"],"acf":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/MICROBIOTA-FOTO.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5270","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5270"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5270\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5335,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5270\/revisions\/5335"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5334"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5270"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5270"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5270"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}