{"id":6544,"date":"2019-12-18T07:39:41","date_gmt":"2019-12-18T11:39:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/?p=6544"},"modified":"2019-12-18T07:39:41","modified_gmt":"2019-12-18T11:39:41","slug":"mas-de-un-tercio-de-los-paises-de-ingresos-bajos-y-medianos-se-enfrentan-a-los-dos-extremos-de-la-malnutricion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/mas-de-un-tercio-de-los-paises-de-ingresos-bajos-y-medianos-se-enfrentan-a-los-dos-extremos-de-la-malnutricion\/","title":{"rendered":"M\u00c1S DE UN TERCIO DE LOS PA\u00cdSES DE INGRESOS BAJOS Y MEDIANOS SE ENFRENTAN A LOS DOS EXTREMOS DE LA MALNUTRICI\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Se necesitan un nuevo planteamiento para contribuir a reducir simult\u00e1neamente la desnutrici\u00f3n y la obesidad, ya que ambos problemas est\u00e1n cada vez m\u00e1s conectados entre s\u00ed debido a los cambios vertiginosos registrados en los sistemas alimentarios de los pa\u00edses.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ello es especialmente importante en los pa\u00edses de ingresos bajos y medianos, seg\u00fan se desprende de un nuevo informe, integrado por cuatro art\u00edculos, publicado en\u00a0<em>The Lancet.<\/em>\u00a0M\u00e1s de una tercera parte de esos pa\u00edses presentaban formas superpuestas de malnutrici\u00f3n (45 de 123 pa\u00edses en la d\u00e9cada de 1990 y 48 de 126 pa\u00edses en la d\u00e9cada de 2010), especialmente en \u00c1frica subsahariana, Asia meridional y oriental y el Pac\u00edfico.\u00a0<em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La desnutrici\u00f3n y la obesidad pueden dar lugar a efectos que se transmiten entre generaciones, puesto que tanto la desnutrici\u00f3n como la obesidad en la madre est\u00e1n asociadas con una salud deficiente en la descendencia. Ahora bien, debido a la rapidez de los cambios que se producen en los sistemas alimentarios, cada vez m\u00e1s personas est\u00e1n expuestas a ambos tipos de malnutrici\u00f3n en diferentes etapas de su vida, lo cual agrava los efectos perjudiciales en la salud.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNos enfrentamos a una nueva realidad nutricional\u00bb, ha declarado el Dr. Francesco Branca, Director del Departamento de Nutrici\u00f3n para la Salud y el Desarrollo de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud y autor principal del informe. \u00abYa no podemos clasificar a los pa\u00edses en dos categor\u00edas: pa\u00edses de ingresos bajos y con problemas de subalimentaci\u00f3n, y pa\u00edses de ingresos altos y afectados solamente por la obesidad. Todas las formas de malnutrici\u00f3n tienen un denominador com\u00fan: sistemas alimentarios que no pueden ofrecer a todas las personas una alimentaci\u00f3n saludable, inocua, asequible y sostenible. Para cambiar esto se requieren medidas en todas las etapas de los sistemas alimentarios: desde la producci\u00f3n y el procesado, pasando por el comercio y la distribuci\u00f3n, la fijaci\u00f3n de precios, la comercializaci\u00f3n y el etiquetado, hasta el consumo y los desechos de alimentos. Todas las inversiones y pol\u00edticas pertinentes deben reexaminarse radicalmente\u00bb.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el editorial que acompa\u00f1a al informe, el Dr. Richard Horton, redactor jefe de\u00a0<em>The Lancet<\/em>, se\u00f1ala: \u00abLa publicaci\u00f3n hoy de la serie de la OMS sobre la doble carga de malnutrici\u00f3n llega despu\u00e9s de 12 meses de art\u00edculos en <em>The Lancet<\/em> en los que se analizaba exhaustivamente la nutrici\u00f3n en todas sus formas (\u2026). En estos y otros art\u00edculos de <em>The Lancet<\/em> publicados a lo largo de 2019, ha quedado patente que la nutrici\u00f3n y la malnutrici\u00f3n deben abordarse desde m\u00faltiples perspectivas, y que, si bien las conclusiones han coincidido en ocasiones, a\u00fan queda trabajo pendiente para entender las m\u00faltiples manifestaciones de la malnutrici\u00f3n (\u2026). Cuando todav\u00eda quedan seis a\u00f1os para que concluya el Decenio de las Naciones Unidas de Acci\u00f3n sobre la Nutrici\u00f3n (2016-2025), esta serie y los comentarios conexos definen la orientaci\u00f3n futura requerida para alcanzar el objetivo mundial de erradicar el hambre y prevenir la malnutrici\u00f3n en todas sus formas\u00bb.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00e1mbito mundial, las estimaciones apuntan a que casi 2.300 millones de ni\u00f1os y adultos tienen sobrepeso y m\u00e1s de 150 millones de ni\u00f1os tienen retraso del crecimiento. Ahora bien, en los pa\u00edses de ingresos bajos y medianos, esos problemas emergentes se solapan en una misma persona, en las familias, las comunidades y los pa\u00edses. En el nuevo informe se analizan las tendencias ocultas tras esa intersecci\u00f3n \u2012conocida como la doble carga de malnutrici\u00f3n\u2012 as\u00ed como los cambios ocurridos en la sociedad y en los sistemas alimentarios que pueden haberla provocado, su explicaci\u00f3n biol\u00f3gica y efectos, y las medidas normativas que pueden contribuir a abordar la malnutrici\u00f3n en todas sus formas.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los autores han utilizado datos derivados de encuestas realizadas en los pa\u00edses de ingresos bajos y medianos en las d\u00e9cadas de 1990 y de 2010 para estimar los pa\u00edses que registraban una doble carga de malnutrici\u00f3n (es decir, m\u00e1s del 15% de la poblaci\u00f3n con emaciaci\u00f3n, m\u00e1s del 30% con retraso del crecimiento, m\u00e1s del 20% de las mujeres con delgadez y m\u00e1s del 20% de los habitantes con sobrepeso).\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la d\u00e9cada de 2010, en comparaci\u00f3n con la de 1990, 14 nuevos pa\u00edses con algunos de los ingresos m\u00e1s bajos del mundo se hab\u00edan incorporado a los pa\u00edses afectados por la doble carga de malnutrici\u00f3n. En cambio, el problema afectaba a menos pa\u00edses de ingresos bajos y medianos situados en los niveles superiores de esos grupos, en relaci\u00f3n con la d\u00e9cada de 1990. Los autores afirman que ello refleja la creciente prevalencia del sobrepeso en los pa\u00edses m\u00e1s pobres, donde las poblaciones siguen padeciendo retraso en el crecimiento, emaciaci\u00f3n y delgadez.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una alimentaci\u00f3n de calidad reduce el riesgo de malnutrici\u00f3n en todas sus formas dado que favorece el crecimiento saludable, el desarrollo y la inmunidad, y previene la obesidad y las enfermedades no transmisibles (ENT) a lo largo de la vida. Los componentes de una alimentaci\u00f3n sana son: pr\u00e1cticas \u00f3ptimas de lactancia materna en los dos primeros a\u00f1os; diversidad y abundancia de frutas y hortalizas, cereales integrales, fibra, frutos secos y semillas; cantidades modestas de alimentos de origen animal; cantidades m\u00ednimas de carnes procesadas y de alimentos y bebidas de alto contenido cal\u00f3rico, as\u00ed como de alimentos en los que se haya a\u00f1adido az\u00facar, grasa saturada, grasa\u00a0<em>trans<\/em>\u00a0y sal.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos problemas de malnutrici\u00f3n emergentes son un indicador inequ\u00edvoco de que las personas no est\u00e1n protegidas contra los factores que fomentan la mala alimentaci\u00f3n. Los pa\u00edses de ingresos bajos y medianos m\u00e1s pobres asisten a una transformaci\u00f3n r\u00e1pida en la forma de comer, beber y moverse en el trabajo, el hogar, el transporte y durante el tiempo libre\u00bb, se\u00f1ala uno de los autores del informe, el profesor Barry Popkin, de la Universidad de Carolina del Norte (EEUU). \u00abLa nueva realidad nutricional se debe a los cambios registrados en el sistema alimentario, que han incrementado la disponibilidad de alimentos ultraprocesados. Estos alimentos est\u00e1n vinculados a un mayor aumento de peso y adem\u00e1s afectan negativamente a la alimentaci\u00f3n de los lactantes y los ni\u00f1os en edad preescolar. Entre esos cambios cabe citar: la desaparici\u00f3n de los mercados de alimentos frescos, el mayor n\u00famero de supermercados y el control que ejercen sobre la cadena alimentaria de muchos pa\u00edses los supermercados y las compa\u00f1\u00edas agr\u00edcolas, alimentarias y de preparaci\u00f3n de comidas de \u00e1mbito internacional\u00bb.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La exposici\u00f3n a la desnutrici\u00f3n en los primeros a\u00f1os de vida, seguida por el sobrepeso a partir de la ni\u00f1ez, incrementa el riesgo de padecer diferentes enfermedades no transmisibles, lo que provoca que la doble carga de malnutrici\u00f3n sea un importante factor que propicia la aparici\u00f3n de epidemias mundiales de diabetes de tipo 2, hipertensi\u00f3n, accidentes cerebrovasculares y enfermedades cardiovasculares.\u00a0 Los efectos negativos pueden adem\u00e1s transmitirse de una generaci\u00f3n a otra: por ejemplo, el efecto de la obesidad materna en la probabilidad de que el ni\u00f1o sea obeso puede exacerbarse si la madre estuvo subalimentada en las primeras etapas de su vida.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a los v\u00ednculos fisiol\u00f3gicos, en las medidas para abordar todas las formas de malnutrici\u00f3n no se han tenido en cuenta por lo general estos ni otros factores importantes, como la nutrici\u00f3n en la primera infancia, la calidad de la alimentaci\u00f3n, los factores socioecon\u00f3micos y los entornos alimentarios.\u00a0 Adem\u00e1s, se dispone de algunas pruebas de que los programas contra la desnutrici\u00f3n han incrementado involuntariamente los riesgos de obesidad y de ENT relacionadas con la alimentaci\u00f3n en los pa\u00edses de ingresos bajos y medianos, en los que los entornos alimentarios cambian r\u00e1pidamente.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien es fundamental mantener esos programas contra la desnutrici\u00f3n, deben redise\u00f1arse para que no causen da\u00f1o. Los programas actuales contra la desnutrici\u00f3n prestados actualmente a trav\u00e9s de los servicios de salud, las redes de seguridad social, los entornos educativos y los sistemas agr\u00edcolas y alimentarios ofrecen oportunidades para abordar la obesidad y las ENT relacionadas con la alimentaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el informe se presenta un conjunto de \u00abmedidas de doble finalidad\u00bb que previenen o reducen a la vez el riesgo de deficiencias nutricionales que desembocan en insuficiencia ponderal, emaciaci\u00f3n, retraso del crecimiento o deficiencias de micronutrientes, y el riesgo de obesidad o ENT, utilizando la misma intervenci\u00f3n, programa o pol\u00edtica. Entre esas medidas se incluyen desde mejores pr\u00e1cticas de atenci\u00f3n prenatal y de lactancia materna o pol\u00edticas de bienestar social, hasta nuevas pol\u00edticas para la agricultura y los sistemas alimentarios cuyo objetivo principal es una alimentaci\u00f3n saludable.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn la nueva realidad nutricional, aplicar las mismas medidas de siempre no funciona. La buena noticia es que existen oportunidades excelentes de utilizar las mismas plataformas para abordar formas diferentes de malnutrici\u00f3n. Ahora es el momento de aprovechar las oportunidades de aplicar \u2018medidas de doble finalidad\u2019 para obtener resultados\u00bb, declar\u00f3 la profesora Corinna Hawkes, del Centro de Pol\u00edtica Alimentaria de <em>City University<\/em>, Universidad de Londres (Reino Unido).\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el fin de gestar los cambios sist\u00e9micos necesarios para poner fin a la malnutrici\u00f3n en todas sus formas, los autores hacen un llamamiento a los gobiernos, las Naciones Unidas, la sociedad civil, el sector acad\u00e9mico, los medios de comunicaci\u00f3n, los donantes, el sector privado y las plataformas econ\u00f3micas para que luchen contra la doble carga de malnutrici\u00f3n y den cabida a nuevos agentes, como las organizaciones de base, los agricultores y sus sindicatos, los l\u00edderes religiosos, los defensores de la salud del planeta, los innovadores e inversores que financian compa\u00f1\u00edas justas y ecol\u00f3gicas, los alcaldes y las asociaciones de consumidores.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDada la econom\u00eda pol\u00edtica de los alimentos, la mercantilizaci\u00f3n de los sistemas alimentarios, y las pautas crecientes de desigualdad en todo el mundo, la nueva realidad nutricional requiere una mayor comunidad de agentes que trabajen a escala mundial de forma interconectada y se refuercen mutuamente\u00bb, se\u00f1ala el Dr. Branca. \u00abSin una transformaci\u00f3n profunda de los sistemas alimentarios, los costos econ\u00f3micos, sociales y medioambientales de la inacci\u00f3n entorpecer\u00e1 el crecimiento y el desarrollo de las personas y las sociedades durante d\u00e9cadas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> https:\/\/www.who.int (16-12-19)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencia:<\/strong> Branca F, Demaio A, Udomkesmalee E,\u00a0et al. \u00a0A new nutrition manifesto for a new nutrition reality. The Lancet, December 15, 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se necesitan un nuevo planteamiento para contribuir a reducir simult\u00e1neamente la desnutrici\u00f3n y la obesidad, ya que ambos problemas est\u00e1n cada vez m\u00e1s conectados entre s\u00ed debido a los cambios vertiginosos registrados en los sistemas alimentarios de los pa\u00edses. 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