{"id":7727,"date":"2020-01-04T05:30:57","date_gmt":"2020-01-04T09:30:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/?p=7727"},"modified":"2020-01-04T05:30:57","modified_gmt":"2020-01-04T09:30:57","slug":"aprendiendo-de-los-osos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/aprendiendo-de-los-osos\/","title":{"rendered":"Aprendiendo de los osos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Los osos grizzly pasan muchos meses en hibernaci\u00f3n, pero sus m\u00fasculos no sufren la falta de movimiento.\u00a0En la revista \u00abScientific Reports\u00bb, un equipo dirigido por Michael Gotthardt informa sobre c\u00f3mo logran hacer esto.\u00a0La estrategia de los osos pardos tambi\u00e9n podr\u00eda ayudar a prevenir la atrofia muscular en humanos.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un oso pardo solo conoce tres estaciones durante el a\u00f1o.\u00a0Su tiempo de actividad comienza entre marzo y mayo.\u00a0Alrededor de septiembre, el oso comienza a comer grandes cantidades de comida.\u00a0Y en alg\u00fan momento entre noviembre y enero, cae en hibernaci\u00f3n.\u00a0Desde un punto de vista fisiol\u00f3gico, este es el momento m\u00e1s extra\u00f1o de todos.\u00a0El metabolismo y la frecuencia card\u00edaca del oso disminuyen r\u00e1pidamente.\u00a0No excreta orina ni heces.\u00a0La cantidad de nitr\u00f3geno en la sangre aumenta dr\u00e1sticamente y el oso se vuelve resistente a la hormona insulina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una persona dif\u00edcilmente podr\u00eda sobrevivir a esta fase de cuatro meses en un estado saludable.\u00a0Luego, \u00e9l o ella probablemente tendr\u00edan que lidiar con trombosis o cambios psicol\u00f3gicos.\u00a0Sobre todo, los m\u00fasculos sufrir\u00edan este prolongado per\u00edodo de desuso.\u00a0Cualquiera que haya tenido un yeso en un brazo o una pierna durante algunas semanas o que haya tenido que permanecer acostado en la cama durante mucho tiempo debido a una enfermedad probablemente haya experimentado esto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Un poco lento, pero por lo dem\u00e1s bien<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No as\u00ed el oso pardo.\u00a0En la primavera, el oso se despierta de la hibernaci\u00f3n, tal vez todav\u00eda un poco lento al principio, pero por lo dem\u00e1s bien.\u00a0Muchos cient\u00edficos llevan mucho tiempo interesados \u200b\u200ben las estrategias del oso para adaptarse a sus tres estaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00fasculos de los osos pardos logran sobrevivir a la hibernaci\u00f3n pr\u00e1cticamente ilesos.\u00a0Los investigadores est\u00e1n tratando de comprender los mecanismos detr\u00e1s de esta capacidad para ayudar a los pacientes encamados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un equipo dirigido por el profesor Michael Gotthardt, jefe del grupo de Biolog\u00eda Celular Neuromuscular y Cardiovascular en el Centro Max Delbr\u00fcck de Medicina Molecular (MDC) en Berl\u00edn, ha investigado c\u00f3mo los m\u00fasculos del oso logran sobrevivir a la hibernaci\u00f3n pr\u00e1cticamente ileso.\u00a0Los cient\u00edficos de Berl\u00edn, Greifswald y los Estados Unidos estaban particularmente interesados \u200b\u200ben la cuesti\u00f3n de qu\u00e9 genes en las c\u00e9lulas musculares del oso se transcriben y se convierten en prote\u00ednas, y qu\u00e9 efecto tiene esto en las c\u00e9lulas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Comprender y copiar los trucos de la naturaleza.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa atrofia muscular es un problema humano real que ocurre en muchas circunstancias.\u00a0Todav\u00eda no somos muy buenos para prevenirlo \u00ab, dice el autor principal del estudio, el Dr. Douaa Mugahid, una vez miembro del grupo de investigaci\u00f3n de Gotthardt y ahora investigador postdoctoral en el laboratorio del profesor Marc Kirschner del Departamento de Biolog\u00eda de Sistemas en Harvard Medical School en Boston.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPara m\u00ed, la belleza de nuestro trabajo fue aprender c\u00f3mo la naturaleza ha perfeccionado una forma de mantener las funciones musculares en las dif\u00edciles condiciones de hibernaci\u00f3n\u00bb, dice Mugahid.\u00a0\u00abSi podemos comprender mejor estas estrategias, podremos desarrollar m\u00e9todos novedosos y no intuitivos para prevenir y tratar mejor la atrofia muscular en los pacientes\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Secuenciaci\u00f3n g\u00e9nica y espectrometr\u00eda de masas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para comprender los trucos de los osos, el equipo dirigido por Mugahid y Gotthardt examin\u00f3 muestras de m\u00fasculos de osos pardos durante y entre los tiempos de hibernaci\u00f3n, que hab\u00edan recibido de la Universidad Estatal de Washington.\u00a0\u00abAl combinar t\u00e9cnicas de secuenciaci\u00f3n de vanguardia con espectrometr\u00eda de masas, quer\u00edamos determinar qu\u00e9 genes y prote\u00ednas se regulan al alza o se apagan tanto durante como entre los tiempos de hibernaci\u00f3n\u00bb, explica Gotthardt.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEsta tarea result\u00f3 ser dif\u00edcil, porque ni el genoma completo ni el proteoma, es decir, la totalidad de todas las prote\u00ednas del oso pardo, eran conocidos\u00bb, dice el cient\u00edfico del MDC.\u00a0En otro paso, \u00e9l y su equipo compararon los hallazgos con observaciones de humanos, ratones y gusanos nematodos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los amino\u00e1cidos no esenciales permitieron que las c\u00e9lulas musculares crecieran<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como informaron los investigadores en la revista \u00ab<em>Scientific Reports\u00bb<\/em>, encontraron en sus experimentos prote\u00ednas que influyen fuertemente en el metabolismo de los amino\u00e1cidos de un oso durante la hibernaci\u00f3n.\u00a0Como resultado, sus c\u00e9lulas musculares contienen mayores cantidades de ciertos amino\u00e1cidos no esenciales (NEAA).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn experimentos con c\u00e9lulas musculares aisladas de humanos y ratones que exhiben atrofia muscular, el crecimiento celular tambi\u00e9n podr\u00eda ser estimulado por NEAA\u00bb, dice Gotthardt, y agrega que \u00abse sabe, sin embargo, de estudios cl\u00ednicos anteriores que la administraci\u00f3n de amino\u00e1cidos en el la forma de p\u00edldoras o polvos no es suficiente para prevenir la atrofia muscular en personas mayores o en cama\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abObviamente, es importante que el m\u00fasculo produzca estos amino\u00e1cidos por s\u00ed mismo; de lo\u00a0contrario, los amino\u00e1cidos podr\u00edan no llegar a los lugares donde se necesitan\u00bb, especula el cient\u00edfico del MDC.\u00a0Un punto de partida terap\u00e9utico, dice, podr\u00eda ser el intento de inducir al m\u00fasculo humano a producir NEAA por s\u00ed mismo mediante la activaci\u00f3n de las rutas metab\u00f3licas correspondientes con agentes adecuados durante per\u00edodos de descanso m\u00e1s largos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Muestras de tejido de pacientes encamados<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para descubrir qu\u00e9 v\u00edas de se\u00f1alizaci\u00f3n deben activarse en el m\u00fasculo, Gotthardt y su equipo compararon la actividad de los genes en osos grizzly, humanos y ratones.\u00a0Los datos requeridos provienen de pacientes ancianos o postrados en cama y de ratones que sufren de atrofia muscular,\u00a0por ejemplo, como resultado de la reducci\u00f3n del movimiento despu\u00e9s de la aplicaci\u00f3n de un yeso.\u00a0\u00abQuer\u00edamos descubrir qu\u00e9 genes est\u00e1n regulados de manera diferente entre los animales que hibernan y los que no\u00bb, explica Gotthardt.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, los cient\u00edficos se encontraron con una serie completa de tales genes.\u00a0Para reducir los posibles candidatos que podr\u00edan ser un punto de partida para la terapia de atrofia muscular, el equipo llev\u00f3 a cabo experimentos con gusanos nematodos.\u00a0\u00abEn los gusanos, los genes individuales se pueden desactivar con relativa facilidad y uno puede ver r\u00e1pidamente qu\u00e9 efectos tiene esto en el crecimiento muscular\u00bb, explica Gotthardt.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Un gen para los ritmos circadianos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la ayuda de estos experimentos, su equipo ha encontrado un pu\u00f1ado de genes cuya influencia esperan investigar m\u00e1s en futuros experimentos con ratones.\u00a0Estos incluyen los genes Pdk4 y Serpinf1, que participan en el metabolismo de la glucosa y los amino\u00e1cidos, y el gen Rora, que contribuye al desarrollo de los ritmos circadianos.\u00a0\u00abAhora examinaremos los efectos de la desactivaci\u00f3n de estos genes\u00bb, dice Gotthardt.\u00a0\u00abDespu\u00e9s de todo, solo son adecuados como objetivos terap\u00e9uticos si hay efectos secundarios limitados o ninguno en absoluto\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> https:\/\/www.mdc-berlin.de<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencia:<\/strong> Mugahid DA, Sengul TG, You X, et al. Proteomic and transcriptomic changes in hibernating grizzly bears reveal metabolic and signaling pathways that protect against muscle atrophy.\u00a0Sci Rep. 2019 Dec 27;9(1):19976.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los osos grizzly pasan muchos meses en hibernaci\u00f3n, pero sus m\u00fasculos no sufren la falta de movimiento.\u00a0En la revista \u00abScientific Reports\u00bb, un equipo dirigido por Michael Gotthardt informa sobre c\u00f3mo logran hacer esto.\u00a0La estrategia de los osos pardos tambi\u00e9n podr\u00eda ayudar a prevenir la atrofia muscular en humanos. Un oso pardo solo conoce tres estaciones [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":7728,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-7727","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-actuales"],"acf":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Oso-Fig.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7727","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7727"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7727\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7729,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7727\/revisions\/7729"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7728"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7727"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7727"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sochob.cl\/web1\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7727"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}