EL REGRESO DE LA LECHE ENTERA A LAS ESCUELAS DE EEUU

El presidente Donald Trump ha promulgado la «Ley de Leche Entera para Niños Saludables», una medida que revierte las restricciones vigentes desde la administración Obama (2010) y permite que unos 30 millones de estudiantes vuelvan a acceder a leche entera (3,25%) y al 2% en los comedores escolares.

Cambio Legislativo y Administrativo

  • Fin de la restricción: Se elimina la obligatoriedad de servir únicamente opciones descremadas o bajas en grasa, permitiendo una oferta diversa que incluye leche orgánica, sin lactosa y al 2%.
  • Flexibilidad en alternativas: La ley facilita el acceso a bebidas no lácteas (como la leche de soja fortificada), permitiendo que una nota de los padres sea suficiente para solicitarlas, eliminando el requisito previo de una prescripción médica.
  • Ajuste de estándares: La grasa de la leche queda excluida del límite federal que exige que las grasas saturadas representen menos del 10% de las calorías totales en las comidas escolares.

Fundamentos de Salud Pública y Evidencia Clínica

La nueva legislación se alinea con las Guías Alimentarias para los Estadounidenses 2025-2030 y se apoya en tres pilares científicos y prácticos:

La Paradoja de la Obesidad: Los defensores de la ley citan evidencia (como una revisión de 28 estudios de 2020) que asocia el consumo de leche entera con un riesgo 40% menor de obesidad en niños. Expertos como el Dr. Dariush Mozaffarian (Universidad Tufts) sostienen que no hay beneficios significativos en preferir lácteos bajos en grasa, ya que las grasas saturadas lácteas no se han vinculado con efectos adversos para la salud.

Palatabilidad y Desperdicio: Se argumenta que las normas anteriores (enfocadas solo en reducir calorías) provocaron que los niños dejaran de beber leche por su sabor, resultando en un desperdicio masivo de alimentos y una pérdida neta de nutrientes esenciales (calcio, vitamina D).

Corrección de Políticas: El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., y la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, consideran esta medida una «corrección necesaria» ante lo que calificaron como una campaña «miope» contra la leche entera.

Consideraciones Futuras

A pesar de la apertura, el debate continúa sobre las leches saborizadas (chocolate y fresa). Dado que las nuevas directrices recomiendan lácteos sin azúcares añadidos, las autoridades aún deben determinar si estas versiones —aunque sean enteras— cumplirán con los estándares finales de nutrición escolar.

Conclusión

El cambio representa un giro desde el enfoque en la reducción calórica aislada hacia uno basado en la densidad nutricional y la saciedad. La medida busca mejorar la ingesta de micronutrientes y combatir la obesidad pediátrica mediante un alimento que, según la evidencia citada, favorece un mejor control metabólico en comparación con las opciones procesadas bajas en grasa.

Fuente: Sochob (18/01/25)