DÍA MUNDIAL DE LA OBESIDAD: CIFRAS QUE LLAMAN A LA ACCIÓN
- Sáb 31 de Ene 2026
- Sochob
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Cada 4 de marzo, la comunidad internacional conmemora el Día Mundial de la Obesidad, una jornada dedicada a sensibilizar sobre esta enfermedad crónica, compleja y creciente que afecta a cientos de millones de personas en todo el mundo. Más que una fecha simbólica, es una invitación a comprender la magnitud de un problema que ha alcanzado proporciones epidémicas globales y que impacta tanto la salud como los sistemas sanitarios y el bienestar social.
Según datos recientes de la OMS, en 2022 alrededor de 2.500 millones de adultos de 18 años o más tenían sobrepeso, de los cuales más de 890 millones vivían con obesidad, lo que equivale a aproximadamente el 43% de los adultos con sobrepeso y un 16% con obesidad en todo el mundo. Estas cifras representan un incremento importante frente a 1990, cuando solo uno de cada cuatro adultos tenía sobrepeso.
La obesidad infantil también ha crecido de manera alarmante: en 2024 se estimó que 35 millones de niños menores de 5 años tenían sobrepeso, y más de 390 millones de niños y adolescentes de 5 a 19 años estaban afectados por sobrepeso u obesidad. La prevalencia de obesidad en este grupo ha aumentado de solo 2% en 1990 a alrededor del 8% en 2022. Estos números ponen en evidencia que la obesidad ha dejado de ser un problema exclusivo de países de altos ingresos: hoy afecta a todos los continentes, en distintos grados, y se entrelaza con tendencias de urbanización, dietas insalubres y estilos de vida sedentarios. Es más, la obesidad ya supera, en muchas regiones, a la desnutrición como problema de salud pública.
El mensaje del Día Mundial de la Obesidad va más allá de informar cifras. Se trata de reconocer la obesidad como enfermedad, eliminar el estigma social que enfrentan las personas afectadas y fomentar políticas públicas integrales y basadas en evidencia que promuevan entornos saludables, acceso equitativo a atención médica y educación nutricional desde edades tempranas.
En suma, entender que más de mil millones de personas viven con obesidad en el planeta no debe ser motivo de alarma fatalista, sino un llamado urgente a actuar en conjunto —gobiernos, profesionales de salud, comunidades y cada individuo— para construir sociedades que impulsen la salud y el bienestar de todas y todo