AR GLP-1: LA NUEVA FRONTERA EN ADICCIONES
- Sáb 24 de Ene 2026
- Sochob
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Esta revisión sistemática profundiza en una de las fronteras más fascinantes de la medicina actual: el uso de los agonistas del receptor GLP-1 (AR GLP-1) como una herramienta para reprogramar el sistema de recompensa del cerebro. Tradicionalmente confinados al tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad, fármacos como la semaglutida y la liraglutida están demostrando que la regulación del hambre y el control de los impulsos adictivos comparten una raíz biológica común.
El análisis, que abarca más de una década de investigación clínica y preclínica, sostiene que estos compuestos no solo actúan en el páncreas o el estómago, sino que penetran en el sistema nervioso central para interactuar directamente con el circuito mesolímbico, el centro del placer y la motivación.
A nivel mecanístico, la revisión detalla cómo la activación de los receptores GLP-1 en regiones críticas como el área tegmental ventral (VTA) y el núcleo accumbens (NAc) logra algo extraordinario: «silenciar» el ruido neuroquímico que genera el deseo compulsivo. En condiciones de adicción, el cerebro experimenta picos masivos de dopamina ante la presencia de la sustancia; los AR GLP-1 parecen amortiguar esta respuesta, haciendo que el consumo de alcohol, nicotina o incluso opioides sea menos gratificante. En modelos animales, esta modulación se traduce en una reducción drástica de la autoadministración y, lo que es más importante, en una disminución de las recaídas inducidas por señales del entorno o situaciones de estrés.
En el plano clínico, los resultados son especialmente alentadores en el trastorno por consumo de alcohol. Los ensayos en humanos han revelado que la administración de estos fármacos no solo reduce la cantidad de alcohol ingerido, sino que también disminuye la actividad cerebral en las áreas que se iluminan ante la tentación. Un hallazgo clave de la revisión es la relevancia del perfil metabólico del paciente: aquellos con un índice de masa corporal (IMC) elevado parecen beneficiarse de forma más pronunciada, lo que sugiere que los AR GLP-1 podrían ser especialmente eficaces en el tratamiento de la adicción cuando coexiste con desregulaciones metabólicas. Por otro lado, en el caso de la nicotina, el tratamiento no solo ayuda a reducir el consumo de tabaco, sino que mitiga la ganancia de peso que suele sabotear los intentos de los fumadores por dejar el hábito.
Sin embargo, la narrativa que surge de este estudio también invita a la prudencia. Aunque la evidencia preclínica es abrumadora y consistente para diversas sustancias —incluyendo la cocaína y los opioides—, la transición a la práctica clínica humana todavía enfrenta retos. Muchos de los estudios en humanos son pequeños o de corta duración, y los resultados para sustancias como la cocaína han sido más heterogéneos, lo que indica que cada adicción podría requerir un enfoque de dosificación o una combinación terapéutica específica.
Finalmente, esta revisión sistemática propone que estamos ante un cambio de paradigma médico. Al conectar los dominios metabólico y neuropsiquiátrico, los AR GLP-1 ofrecen la posibilidad de tratar la adicción no solo como un problema de voluntad o conducta, sino como una disfunción biológica de los circuitos de recompensa que puede ser equilibrada farmacológicamente. El futuro de la medicina de las adicciones podría residir en estos «mensajeros metabólicos» que, además de cuidar el corazón y el peso, parecen tener la llave para restaurar el equilibrio en un cerebro cautivo por las sustancias.
Referencia: Völker KM, Prechtl BLH, Bormann NL, et al. The potential role of GLP-1 receptor agonists in substance use disorders – a systematic review. Front Pharmacol. 2026 Jan 2;16:1702448.