AGONISTAS GLP-1 Y EVENTOS BILIARES EN ADOLESCENTES Y ADULTOS JÓVENES
- Sáb 5 de Sep 2026
- Sochob
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El uso creciente de agonistas del receptor GLP-1 para tratar el sobrepeso y la obesidad en adolescentes y adultos jóvenes ha generado la necesidad de conocer mejor su seguridad biliar. Aunque estas complicaciones ya se habían descrito en adultos, la evidencia en población juvenil era limitada. En este contexto, se evaluó la posible asociación entre estos medicamentos y la aparición de colecistitis, cólico biliar y necesidad de colecistectomía en personas de 12 a 21 años.
Se realizó un estudio retrospectivo de cohortes utilizando información de la red TriNetX. Se incluyeron pacientes diagnosticados con sobrepeso u obesidad entre enero de 2022 y mayo de 2026. Mediante emparejamiento 1:1 por puntaje de propensión, se compararon 18.759 usuarios de agonistas GLP-1 con igual número de controles, equilibrando características como edad, sexo, raza o etnia, categoría de índice de masa corporal, dislipidemia y diabetes tipo 2. En el grupo tratado, la edad promedio fue de 17,4 años, el 63% eran mujeres y la mediana de seguimiento alcanzó los 364 días. El tratamiento con agonistas GLP-1 se asoció con un riesgo acumulado significativamente mayor de cólico biliar, con un riesgo relativo de 1,62, y de colecistectomía, con un riesgo relativo de 1,39. En este análisis inicial no se observó un aumento estadísticamente significativo de colecistitis. Sin embargo, los análisis que consideraron el tiempo transcurrido hasta la aparición del evento mostraron asociaciones más marcadas: el riesgo instantáneo fue 2,22 veces mayor para colecistitis, 2,92 veces mayor para cólico biliar y 2,39 veces mayor para colecistectomía.
Los eventos biliares fueron poco frecuentes en términos absolutos. La colecistitis se presentó en el 0,33% de los pacientes tratados y en el 0,27% de los controles; el cólico biliar, en el 1,0% y el 0,60%, respectivamente; y la colecistectomía, en el 0,60% de los usuarios de agonistas GLP-1 frente al 0,40% de los controles. Por lo tanto, aunque el incremento relativo del riesgo fue relevante, la diferencia absoluta entre ambos grupos fue pequeña.
Los resultados se mantuvieron al excluir los eventos ocurridos poco después del inicio del tratamiento y al limitar administrativamente el seguimiento de todos los participantes a 12 meses. Estos análisis complementarios disminuyen la influencia de diagnósticos biliares preexistentes y de las diferencias en la duración del seguimiento entre los grupos, aportando mayor consistencia a la asociación observada. En los jóvenes con obesidad de clase I o II, correspondiente a un índice de masa corporal de 30 a 39,9 kg/m², las asociaciones fueron especialmente pronunciadas. En este subgrupo, el riesgo instantáneo fue 3,36 veces mayor para colecistitis, 2,78 veces mayor para cólico biliar y 2,93 veces mayor para colecistectomía. No fue posible realizar análisis confiables en los pacientes con sobrepeso o con obesidad clase III debido al reducido número de eventos.
La semaglutida fue el medicamento utilizado con mayor frecuencia, representando el 76,7% de las exposiciones, seguida de liraglutida con 14,5%, dulaglutida con 8,6%, tirzepatida con 3,4% y exenatida con 0,6%. Los investigadores plantearon que el aumento de las complicaciones biliares podría explicarse por la combinación de una pérdida rápida de peso, que favorece la formación de cálculos, y una posible alteración de la motilidad y del vaciamiento de la vesícula biliar inducida por estos medicamentos. Los hallazgos no permiten establecer una relación causal, debido al diseño retrospectivo y al uso de códigos diagnósticos administrativos. Tampoco se contó con información detallada sobre las dosis empleadas, la duración del tratamiento, la magnitud o velocidad de la pérdida de peso, los resultados de estudios de imagen de la vesícula ni la relación temporal con el aumento progresivo de las dosis. Además, no puede descartarse la presencia de factores de confusión residuales.
En conclusión, los resultados identifican una señal de seguridad biliar en adolescentes y adultos jóvenes con sobrepeso u obesidad tratados con agonistas GLP-1, principalmente en relación con el cólico biliar y la colecistectomía. Aunque el riesgo absoluto fue bajo, se recomienda mantener vigilancia clínica ante síntomas como dolor en el hipocondrio derecho o epigastrio, náuseas y vómitos, especialmente cuando existe una pérdida rápida de peso. Se requieren estudios prospectivos para reconocer a los pacientes de mayor riesgo y determinar si medidas preventivas o protocolos específicos de monitorización pueden reducir estas complicaciones.
Fuente: SOCHOB
Referencia: Rodrigues de Oliveira Filho J, Papadakis L, Collins RA, et al. Biliary events and GLP-1 receptor agonist therapy in adolescents and young adults. JAMA Pediatr. 2026 Aug 31,