DISMINUYE MARCADAMENTE LA CIRUGÍA BARIÁTRICA ENTRE BENEFICIARIOS DE MEDICARE
- Sáb 12 de Sep 2026
- Sochob
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La utilización de la cirugía bariátrica ha experimentado una marcada disminución entre los beneficiarios de Medicare en Estados Unidos. Un estudio publicado el 9 de septiembre de 2026 en JAMA Surgery analizó esta evolución durante una década y mostró que el fenómeno comenzó antes de la pandemia de COVID-19, sufrió una brusca caída durante 2020 y se aceleró nuevamente después de 2022, coincidiendo temporalmente con la rápida expansión del uso de los agonistas del receptor de GLP-1.
Howard y colaboradores analizaron datos de beneficiarios del sistema Medicare fee-for-service entre 2014 y 2024, utilizando registros de los Centers for Medicare & Medicaid Services. Se incluyeron procedimientos bariátricos primarios abiertos, laparoscópicos y robóticos, y el resultado principal fue la tasa anual de cirugías bariátricas por cada 100.000 beneficiarios. Los investigadores realizaron un análisis de series temporales interrumpidas, estableciendo dos puntos de cambio previamente definidos: 2020, correspondiente a la suspensión nacional de cirugías electivas durante la pandemia, y 2022, año en que aumentó marcadamente la prescripción de agonistas GLP-1 y se aprobó tirzepatida para diabetes tipo 2, indicación cubierta por Medicare. Los resultados mostraron una reducción extraordinariamente importante. Entre 2014 y 2024, la tasa anual de cirugía bariátrica disminuyó 64,8%, pasando de 47,1 a solamente 16,6 procedimientos por cada 100.000 beneficiarios de Medicare.
Sin embargo, esta caída no ocurrió de manera uniforme. El análisis permitió identificar tres períodos claramente diferenciados. Durante el período previo a la pandemia, entre 2014 y 2019, ya existía una tendencia descendente: la utilización de cirugía bariátrica disminuía aproximadamente 3,2% cada año (IC 95%: 2,1–4,3%). Este hallazgo es particularmente importante porque demuestra que la reducción había comenzado varios años antes tanto de la pandemia como de la expansión masiva de los agonistas GLP-1. El segundo cambio ocurrió en 2020. Coincidiendo con las restricciones a las cirugías electivas durante la pandemia de COVID-19, se produjo una caída inmediata de 29,4% en la utilización de cirugía bariátrica (IC 95%: 25,5–33,2%). Después de esta brusca reducción, las tasas permanecieron relativamente estables hasta 2022, sin recuperar los niveles que se habrían esperado de acuerdo con la tendencia previa a la pandemia.
La tercera fase comenzó después de 2022 y es probablemente el hallazgo más llamativo del estudio. A partir de ese momento, la disminución se aceleró considerablemente, alcanzando una caída de 23,1% por año (IC 95%: 18,0–27,9%). Este período coincide temporalmente con el rápido crecimiento de la prescripción de agonistas del receptor de GLP-1. En términos acumulativos, el impacto fue considerable. Los investigadores calcularon que entre 2020 y 2024 se realizaron 21.671 cirugías bariátricas menos de las que se habrían esperado si hubiese continuado la tendencia observada antes de la pandemia. Esto representa un déficit acumulado de 33,0% respecto de la trayectoria proyectada.
Los autores interpretan estos resultados como la consecuencia probable de varios fenómenos superpuestos. La disminución previa a la pandemia, de aproximadamente 3,2% anual, sugiere que ya existían factores estructurales que estaban limitando el acceso a la cirugía. Entre ellos mencionan la baja frecuencia de derivación desde atención primaria, barreras socioeconómicas para acceder al tratamiento y una disminución de los reembolsos de Medicare por cirugía bariátrica. La pandemia introdujo posteriormente una segunda alteración. La suspensión de cirugías electivas produjo una brusca reducción de los procedimientos en 2020 y, a diferencia de lo observado en otras poblaciones, la actividad quirúrgica de Medicare no presentó posteriormente una recuperación importante. Los autores plantean que los beneficiarios de Medicare constituyen una población de mayor edad y con una carga superior de comorbilidades, que además ya mostraba una tendencia descendente antes de la pandemia. Como consecuencia, algunas cirugías inicialmente postergadas podrían haberse transformado en cancelaciones definitivas, sin generarse posteriormente una demanda acumulada suficiente para recuperar los volúmenes previos.
Finalmente, la marcada aceleración de la caída después de 2022 coincide con la creciente utilización de agonistas GLP-1. Sin embargo, los investigadores son cuidadosos al interpretar esta asociación. Durante gran parte del período estudiado, Medicare no cubría generalmente estos medicamentos específicamente para el tratamiento de la obesidad. Por ello, la coincidencia temporal no demuestra que los GLP-1 hayan sido responsables directos de la disminución de las operaciones. Los autores plantean que podría haber existido cierto grado de sustitución entre beneficiarios con diabetes tipo 2, para quienes estos medicamentos sí estaban cubiertos, pero también podrían haber contribuido cambios más amplios en las preferencias de los pacientes, en las conductas de prescripción de los médicos y en los patrones de derivación hacia los centros de cirugía bariátrica.
Por lo tanto, el estudio no demuestra que los agonistas GLP-1 estén reemplazando directamente a la cirugía bariátrica. Su diseño observacional y ecológico permite identificar asociaciones temporales, pero no establecer causalidad. Además, los autores reconocen que no pudieron evaluar factores individuales de los pacientes, como cambios en la prevalencia de obesidad, carga de comorbilidades, elegibilidad para cirugía o migración entre Medicare fee-for-service y Medicare Advantage. Otra limitación importante es que solamente existían tres observaciones anuales posteriores al punto de cambio de 2022, por lo que la magnitud de la tendencia más reciente debe interpretarse con cautela.
En conjunto, los resultados muestran una transformación profunda en la utilización de la cirugía bariátrica dentro de Medicare: 64,8% menos procedimientos en una década, una caída inmediata de 29,4% durante 2020 y, posteriormente, una reducción acelerada de 23,1% anual después de 2022. A ello se suma que entre 2020 y 2024 se realizaron aproximadamente 21.700 operaciones menos de las esperadas, equivalente a un déficit acumulado de 33%. Pese a esta disminución, los autores enfatizan que la cirugía bariátrica continúa siendo un tratamiento seguro, eficaz y duradero para la obesidad, particularmente en personas con obesidad grave o en aquellas que presentan contraindicación o mala tolerancia a los agonistas GLP-1. En este nuevo escenario terapéutico, consideran fundamental preservar el acceso a la cirugía y garantizar que su menor utilización represente una decisión terapéutica informada, y no simplemente una reducción del acceso a una atención integral de la obesidad.
Fuente: SOCHOB
Referencia: Howard R, Hider A, Chandler J, Dimick JB. Declining Bariatric Surgery Utilization in Fee-for-Service Medicare. JAMA Surg. Published online September 9, 2026.