INCRETINAS Y OBESIDAD: EL DESAFÍO DE LA ATENCIÓN INTEGRAL
- Sáb 19 de Sep 2026
- Sochob
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Las terapias basadas en incretinas, como semaglutida y tirzepatida, han transformado el tratamiento de la obesidad al permitir reducciones importantes del peso corporal y mejorar diversas complicaciones asociadas. La evidencia sobre sus beneficios cardiometabólicos, renales y hepáticos ha ampliado su relevancia clínica y la participación de distintas especialidades en el manejo de esta enfermedad. Sin embargo, trasladar los resultados de los ensayos clínicos a beneficios sostenidos para la población exige sistemas sanitarios preparados para integrar estos tratamientos. Esta es la preocupación central de una declaración de posición de la Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad (EASO), publicada en The Lancet Regional Health – Europe.
Los autores describen una «paradoja de la integración»: la innovación farmacológica ha avanzado más rápidamente que las estructuras necesarias para implementarla de manera óptima, equitativa y sostenible. En Europa persisten diferencias importantes en disponibilidad de equipos multidisciplinarios, formación profesional, cobertura financiera, acceso a especialistas y capacidad de seguimiento. Estas limitaciones pueden reducir el impacto de los tratamientos y profundizar las desigualdades, aun cuando se disponga de fármacos eficaces. El documento reafirma que la obesidad es una enfermedad crónica y recidivante que requiere atención prolongada. La continuidad de la farmacoterapia favorece el mantenimiento de la pérdida de peso y de las mejoras cardiometabólicas, mientras que su suspensión suele acompañarse de recuperación ponderal. Por ello, las incretinas deben incorporarse a un modelo de atención de enfermedades crónicas, con objetivos individualizados y seguimiento sostenido. La expansión de su utilización en cardiología, nefrología, hepatología y atención primaria ofrece oportunidades para intervenir más tempranamente, pero también exige coordinación para evitar una atención fragmentada.
Para abordar estos desafíos, EASO propone un marco de integración organizado en cinco pilares interdependientes: selección adecuada del paciente, atención integral, equipos capacitados, información clínica de calidad y acceso equitativo. El primero plantea que las decisiones terapéuticas deben considerar la gravedad de la obesidad, sus complicaciones, el fenotipo clínico, la historia de tratamientos, el estado general de salud, las preferencias personales y el beneficio esperado. El índice de masa corporal resulta insuficiente como único criterio. Además, las metas y la relación entre beneficios y riesgos deben adaptarse a las distintas etapas de la vida, incluyendo infancia, adolescencia, edad reproductiva y adultez mayor.
El segundo pilar sitúa la farmacoterapia dentro de una atención multidisciplinaria que incluya apoyo nutricional, actividad física, intervenciones conductuales, educación terapéutica y manejo de las complicaciones. La obesidad tiene determinantes biológicos, psicológicos, sociales y ambientales que requieren una respuesta amplia. En este contexto, la educación terapéutica permite establecer expectativas realistas, fortalecer las decisiones compartidas, facilitar el manejo de efectos adversos y favorecer la adherencia y el autocuidado. Los objetivos deben comprender la salud, la capacidad funcional y la calidad de vida, además de la reducción del peso. La capacitación de los equipos constituye el tercer componente. Los autores advierten que la formación en obesidad sigue siendo limitada en numerosos programas de pregrado, posgrado y educación continua. Proponen desarrollar competencias comunes en fisiopatología, evaluación clínica, farmacoterapia, apoyo conductual, seguimiento prolongado y comunicación. También destacan la necesidad de reducir el estigma asociado al peso e incorporar a los diversos profesionales sanitarios y comunitarios que participan en la prevención y el tratamiento, junto con pacientes capacitados para contribuir desde su experiencia.
El cuarto pilar aborda la generación de información clínica y la vigilancia de la seguridad. EASO propone armonizar el seguimiento del peso, la adiposidad central, los factores de riesgo cardiometabólico, la adherencia, la persistencia terapéutica, los efectos adversos y los motivos de discontinuación. Cuando sea factible, deben incorporarse evaluaciones de composición corporal y resultados comunicados por los propios pacientes. La farmacovigilancia debe prestar atención a la tolerabilidad gastrointestinal, la enfermedad vesicular, los cambios en composición corporal, la salud ósea y otras situaciones relevantes, como el manejo perioperatorio y la exposición durante el embarazo. Estos ámbitos constituyen prioridades de vigilancia e investigación, sin implicar que todos representen riesgos causales establecidos.
El acceso equitativo completa el modelo. Las diferencias de cobertura, costos, tiempos de espera y disponibilidad de servicios especializados pueden determinar quién recibe tratamiento y quién queda excluido. Los autores plantean establecer criterios transparentes de priorización y financiamiento, apoyados por evaluaciones de costo-efectividad e impacto presupuestario. La participación de las personas que viven con obesidad es esencial para identificar barreras y diseñar servicios acordes con sus necesidades. Finalmente, la declaración propone una agenda de investigación que compare distintos modelos asistenciales, evalúe resultados en la práctica habitual y explore estrategias individualizadas de mantenimiento a largo plazo. El avance farmacológico debe acompañarse de inversión en prevención, promoción de la salud y reducción del estigma. Para EASO, el futuro del tratamiento de la obesidad dependerá tanto de los fármacos disponibles como de la capacidad de organizar una atención continua, accesible y centrada en la persona.
Fuente: SOCHOB
Referencia: Correia JC, Baker JL, Boyland E, et al; European Association for the Study of Obesity (EASO). Integrating incretin-based therapies into comprehensive obesity care: an EASO position statement. Lancet Reg Health Eur. 2026 Sep 3;70:101840.