ENICEPATIDA: NUEVA PROMESA INCRETÍNICA
- Mié 23 de Sep 2026
- Sochob
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Los fármacos antiobesidad basados en la vía del GLP-1 han modificado de manera sustancial el tratamiento farmacológico de la obesidad y de la diabetes tipo 2. Estos agentes actúan principalmente reduciendo el apetito, aumentando la saciedad y mejorando el control glicémico. El desarrollo más reciente se ha orientado hacia moléculas que combinan la acción sobre GLP-1 con otras vías incretínicas, como GIP, con el objetivo de potenciar simultáneamente la pérdida de peso y el control metabólico. En este contexto se encuentra enicepatida, un agonista dual de los receptores GLP-1/GIP de administración semanal.
Roche comunicó resultados positivos del estudio fase II CT-388-104, que evaluó enicepatida (CT-388) en adultos con diabetes mellitus tipo 2 y sobrepeso u obesidad. El ensayo, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y multicéntrico, incluyó a 447 participantes tratados durante 48 semanas y tuvo como desenlaces primarios el cambio en HbA1c y en peso corporal. Enicepatida mostró una respuesta dependiente de la dosis, con reducciones clínicamente relevantes tanto de la glicemia como del peso corporal. En la dosis titulada más alta, de 24 mg semanales, la HbA1c disminuyó en promedio 2,65 puntos porcentuales desde un valor basal de 8,1% a las 48 semanas. El efecto fue aún más marcado entre los participantes con peor control glicémico inicial, definido como HbA1c > 8,5%, en quienes la reducción alcanzó 4,13 puntos porcentuales.
Un hallazgo especialmente llamativo fue la elevada proporción de pacientes que alcanzó objetivos glicémicos bajos. A la semana 48, el 90% de los participantes tratados con 24 mg presentó una HbA1c ≤ 6,5%, mientras que el 62% alcanzó valores inferiores a 5,7%, rango definido en el comunicado como normoglicemia. Estos resultados sugieren una potente capacidad de reducción de la hiperglicemia en esta población, aunque corresponden todavía a un estudio de fase II. El efecto sobre el peso corporal también fue sustancial. Con la dosis de 24 mg, la pérdida media de peso alcanzó 15,5% a las 48 semanas, sin evidencia de una meseta de reducción ponderal al finalizar el período de seguimiento. De acuerdo con los datos comunicados, el beneficio metabólico combinado incluyó por tanto una reducción simultánea y marcada de HbA1c y peso corporal.
En cuanto a seguridad, el perfil observado fue concordante con el conocido para las terapias basadas en incretinas. Los eventos adversos más frecuentes fueron gastrointestinales y predominantemente de intensidad leve a moderada. La discontinuación del tratamiento debido a eventos adversos fue baja, de 2,0% en los grupos tratados con enicepatida y de 0% con placebo, sin identificarse nuevas señales de seguridad en este análisis. Enicepatida posee una característica farmacológica particular: fue diseñado como agonista dual GLP-1/GIP con señalización sesgada, con activación potente de ambos receptores pero con reclutamiento mínimo o ausente de β-arrestina. Según el mecanismo propuesto por los desarrolladores, esta propiedad podría reducir la internalización y desensibilización de los receptores y, con ello, prolongar la actividad farmacológica. Sin embargo, la relevancia clínica definitiva de este mecanismo deberá establecerse en estudios posteriores.
A partir de estos resultados, Roche está avanzando un programa de desarrollo en fase III. Actualmente se encuentran en curso los estudios ENITH-1 y ENITH-2 para manejo crónico del peso, mientras que la compañía planea iniciar durante el primer semestre de 2027 un programa fase III orientado al control glicémico y ensayos de desenlaces cardiovasculares. En conjunto, el estudio CT-388-104 muestra que enicepatida administrado una vez por semana puede producir, a 48 semanas, reducciones importantes de HbA1c y peso corporal en personas con diabetes tipo 2 y sobrepeso u obesidad, con baja tasa de discontinuación y un perfil de tolerabilidad consistente con la clase incretínica. Los resultados son prometedores, pero su eficacia comparativa, durabilidad, seguridad a largo plazo y eventual impacto cardiovascular deberán ser definidos por los ensayos fase III actualmente en desarrollo.
Fuente: SOCHOB