CIRUGÍA BARIÁTRICA VS. AR GLP-1. EFECTIVIDAD EN EL MUNDO REAL
- Dom 5 de Jul 2026
- Sochob
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En el actual paradigma del tratamiento de la obesidad, una patología que ya afecta a más de mil millones de personas en el mundo, la comunidad médica se enfrenta a una encrucijada terapéutica entre la consolidada cirugía bariátrica y el auge de los agonistas del receptor de AR GLP-1. Aunque los ensayos clínicos iniciales de fármacos como la semaglutida y la tirzepatida mostraron pérdidas de peso prometedoras de entre el 15% y el 21%, existía una necesidad crítica de comparar estas intervenciones en un entorno de «mundo real» con poblaciones diversas y elegibles para ambas opciones.
Para abordar esta cuestión, se llevó a cabo un extenso estudio retrospectivo que analizó a 44.025 adultos con un índice de masa corporal (IMC) inicial ≥ 35 en dos grandes sistemas de salud de Nueva York (uno público y otro privado) entre 2018 y 2024. Mediante el uso de modelos estadísticos avanzados de ponderación por probabilidad inversa, se ajustaron variables clínicas y demográficas —como edad, sexo, raza y comorbilidades— para permitir una comparación directa y justa entre el bypass gástrico, la manga gástrica, la semaglutida y la tirzepatida. Los resultados a tres años confirman que la cirugía bariátrica mantiene una superioridad clínica significativa en la reducción ponderal. El bypass gástrico registró la mayor pérdida de peso total con un 28,4%, seguido por la manga gástrica con un 22,0%. Por el contrario, los pacientes tratados con semaglutida alcanzaron una pérdida media del 7,4% a los tres años. La tirzepatida, evaluada hasta los dos años debido a su aprobación más reciente, mostró una reducción del 10,8%, superando a la semaglutida pero permaneciendo sustancialmente por debajo de los resultados quirúrgicos.
Un hallazgo fundamental de este estudio es la brecha de eficacia entre los entornos controlados y la práctica clínica cotidiana. Esta diferencia se explica, en gran medida, por las barreras de adherencia: el 56% de los pacientes que iniciaron AR GLP-1 discontinuaron el tratamiento antes de los seis meses. Factores como los elevados costos de bolsillo, las restricciones de cobertura de seguros y la escasez intermitente de medicamentos impactaron negativamente en la persistencia del tratamiento farmacológico. Además, solo una minoría de los pacientes logró escalar hasta las dosis máximas recomendadas, en contraste con los protocolos estrictos de los ensayos clínicos. Incluso en un análisis de «uso continuo» (pacientes que mantuvieron sus recetas por al menos un año), la pérdida de peso fue del 8,8% para semaglutida a los tres años, cifra que sigue siendo inferior a la lograda con la cirugía.
En cuanto al control glicémico, aunque los AR GLP-1 mostraron reducciones en la hemoglobina glicosilada (HbA1c) ligeramente superiores a las de la cirugía en el análisis ponderado (1,0% para semaglutida frente a 0,5-0,6% para la cirugía), la durabilidad de este beneficio es cuestionable dada la alta tasa de abandono de la medicación. El estudio también ratificó que la presencia de diabetes tipo 2 reduce la magnitud de la pérdida de peso en todas las modalidades de tratamiento. En conclusión, este análisis subraya que, para pacientes con obesidad que califican para ambas intervenciones, la cirugía bariátrica sigue siendo la opción terapéutica más efectiva y duradera para alcanzar una pérdida de peso sustancial en la práctica clínica real. Estos datos ofrecen una base sólida para que los clínicos asesoren a sus pacientes, destacando que el éxito de los nuevos fármacos depende críticamente de una persistencia que, a día de hoy, enfrenta importantes desafíos logísticos y económicos.
Fuente: SOCHOB
Referencia: Brown A, Patel SS, Kozato A, et al. Real-World effectiveness of semaglutide and tirzepatide compared with bariatric surgery. Obesity (Silver Spring). 2026 Jun 25.