DE LA CONFUSIÓN A LA CIENCIA: EL FIN DEL SÍNDROME DE OVARIO POLIQUÍSTICO

Durante más de un siglo, uno de los trastornos hormonales más comunes en las mujeres alrededor del mundo cargó con un nombre inexacto. Primero, en 1935 recibió su denominación en honor a dos hombres  (Stein y  Leventhal)  y, posteriormente, se le bautizó bajo una premisa falsa que reducía la afección únicamente a los ovarios. Sin embargo, tras un esfuerzo de 14 años, un consorcio global de expertos en salud, pacientes y defensores ha anunciado un cambio histórico presentado en el Congreso Europeo de Endocrinología: el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) pasa a llamarse formalmente Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (PMOS, por sus siglas en inglés).

Este cambio de terminología responde estrictamente a la evolución de la ciencia médica. El término «poliquístico» era en realidad un error conceptual; los supuestos «quistes» son folículos subdesarrollados que ni siquiera están presentes en todas las pacientes. Al centrar la atención solo en la morfología ovárica, el nombre anterior actuaba como una barrera que limitaba el diagnóstico y pasaba por alto que se trata de una condición sistémica. El nuevo nombre, PMOS, traslada el enfoque hacia los verdaderos responsables del trastorno: las alteraciones metabólicas y hormonales (como la resistencia a la insulina, que afecta hasta al 85% de las pacientes) que elevan el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, enfermedad del hígado graso y problemas cardiovasculares.Los especialistas médicos, incluyendo ginecólogos, endocrinólogos y expertos en medicina de la adolescencia —ya que el PMOS puede diagnosticarse desde la pubertad— celebran esta transformación como una victoria. Se estima que el SOMP afecta entre el 10% a 13% de las mujeres, con aproximadamente 170 millones de personas viviendo con este síndrome, pero hasta el 70% no están diagnosticadas, en gran parte debido a la confusión que generaba el antiguo nombre. Con esta nueva perspectiva, se espera no solo elevar las tasas de diagnóstico temprano, sino también impulsar la aprobación oficial de tratamientos que hoy se recetan de manera externa («off-label»), como la metformina, reduciendo así los costos para las pacientes.

El tratamiento para esta condición es altamente personalizado e integral: combina terapia hormonal con pautas nutricionales, ejercicio regular y medicamentos sensibilizadores a la insulina. El objetivo final de la comunidad médica con el nacimiento del PMOS es validar los complejos síntomas de las pacientes y empoderar a las familias mediante un plan de atención que proteja la salud integral a lo largo de toda la vida, y no solo una solución temporal para los síntomas visibles. Se piensa que se necesitarán aproximadamente 3 años para que el nuevo nombre sea ampliamente adoptado.

Fuente: SOCHOB

Referencia: Teede HJ, Khomami MB, Morman R, et al; Global Name Change Consortium. Polyendocrine metabolic ovarian syndrome, the new name for polycystic ovary syndrome: a multistep global consensus process. Lancet. 2026 May 12:S0140-6736(26)00717-8.