ADIPOLINA: POSIBLE BIOMARCADOR PRECOZ DE LESIÓN VASCULAR EN NIÑOS CON OBESIDAD
- Mié 12 de Ago 2026
- Sochob
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La obesidad infantil se asocia desde edades tempranas con alteraciones metabólicas y cardiovasculares que pueden preceder durante años a la aparición de enfermedad clínica. Entre los mecanismos implicados destacan el estrés oxidativo, la disminución de la biodisponibilidad de óxido nítrico y la inflamación crónica de bajo grado, procesos capaces de inducir activación y disfunción endotelial. En este contexto, la adipolina, también denominada FAM132A, ha surgido como una adipoquina de potencial interés por sus propiedades metabólicas y antiinflamatorias.
El artículo de Li y Shivanna, publicado en Pediatric Research, comenta los resultados del estudio de Jin y colaboradores, uno de los primeros trabajos que explora la relación entre adipolina y lesión endotelial en población pediátrica. El estudio incluyó 132 niños y adolescentes chinos, de los cuales 82 presentaban obesidad y 50 eran controles de peso normal, pareados por edad y sexo. Se determinaron parámetros antropométricos, presión arterial, metabolismo glicídico y lipídico, adiponectina, leptina y adipolina, además de tres marcadores de activación endotelial: VCAM-1, E-selectina y ESM-1/endocan.
Los niños con obesidad presentaron, además de mayores parámetros antropométricos y de presión arterial, un perfil metabólico más desfavorable, con elevación de triglicéridos, colesterol total, insulina, HOMA-IR y transaminasas. El hallazgo más relevante fue que las concentraciones séricas de FAM132A/adipolina estaban significativamente aumentadas en los niños con obesidad. Además, la adipolina mostró una correlación positiva con los tres marcadores de disfunción endotelial estudiados. Estas asociaciones permanecieron significativas después de ajustar por variables potencialmente confundentes, entre ellas edad, sexo, resistencia a la insulina y leptina. Asimismo, FAM132A se correlacionó positivamente con leptina y negativamente con adiponectina.
Este resultado resulta particularmente interesante porque contrasta con estudios realizados en adultos con obesidad, en quienes se han descrito concentraciones reducidas de adipolina. Los autores plantean como explicación una posible “regulación compensatoria” en las etapas iniciales de la obesidad: frente al estrés metabólico y a la activación endotelial, el tejido adiposo infantil podría aumentar la producción de adipolina como mecanismo protector destinado a preservar la homeostasis. Con la exposición metabólica prolongada, como ocurre en la obesidad del adulto, el tejido adiposo podría experimentar disfunción, fibrosis o “agotamiento”, disminuyendo progresivamente la producción de esta adipoquina. Esta hipótesis, sin embargo, todavía requiere demostración experimental y longitudinal.
Una fortaleza relevante del estudio es haber evaluado simultáneamente tres marcadores diferentes de activación endotelial, lo que sugiere que la asociación con adipolina no se limita a una única vía vascular. Además, la persistencia de las asociaciones después de ajustar por HOMA-IR y leptina indica que la relación entre FAM132A y activación endotelial no parece explicarse exclusivamente por la resistencia a la insulina o por los efectos de la leptina asociados a la obesidad.
No obstante, existen limitaciones importantes. La población estudiada procedía de un único centro y estaba constituida exclusivamente por niños de origen chino, lo que limita la generalización de los resultados. Además, las adipoquinas fueron medidas en un único momento, por lo que no puede establecerse si el aumento de adipolina precede, acompaña o aparece como consecuencia de la activación endotelial. Tampoco se realizaron pruebas funcionales directas de la función vascular, de modo que los marcadores empleados podrían reflejar en parte inflamación sistémica y no necesariamente lesión endotelial propiamente tal.
Relevancia clínica
El principal aporte del artículo es proponer a FAM132A/adipolina como un posible marcador temprano de alteración vascular asociada a la obesidad infantil. Sin embargo, los datos actuales permiten hablar de una asociación prometedora, no todavía de un biomarcador clínicamente validado. Para establecer su verdadera utilidad serán necesarios estudios prospectivos, longitudinales, realizados en poblaciones diversas y complementados con mediciones funcionales de la vasculatura. De confirmarse estos resultados, la adipolina podría contribuir en el futuro a identificar precozmente a niños con obesidad que ya presentan alteraciones vasculares subclínicas, permitiendo una estratificación más temprana del riesgo cardiovascular y eventualmente abriendo nuevas posibilidades terapéuticas.
Fuente: SOCHOB
Referencia: Li JRA, Shivanna B. Adipolin: a potential early biomarker of vascular injury in children with obesity. Pediatr Res. 2026.