MENOS ES MÁS: DESAFIANDO LOS CRITERIOS DE THE LANCET
- Mié 12 de Ago 2026
- Sochob
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Durante mucho tiempo, el Índice de Masa Corporal (IMC) ha sido la herramienta estándar en la práctica clínica para diagnosticar la obesidad, a pesar de que diversas sociedades médicas reconocen que no refleja de manera completa la composición corporal ni el riesgo cardiometabólico real de los pacientes. Para intentar solucionar estas deficiencias, la Comisión de Obesidad de The Lancet propuso recientemente una definición diagnóstica revisada y mucho más compleja. Esta nueva propuesta no solo utiliza el IMC, sino que exige incorporar múltiples medidas antropométricas adicionales: la circunferencia de cintura (CC), el índice cintura-talla y la relación cintura-cadera.
Sin embargo, en el ámbito médico surgió una duda fundamental: ¿realmente esta definición tan detallada ofrece una mejora significativa en la precisión del diagnóstico cuando se compara con medidas más simples? Para dar respuesta a esta interrogante, un grupo de investigadores llevó a cabo un estudio analizando los datos de 1.900 adultos estadounidenses, de entre 20 y 59 años, provenientes de la encuesta nacional NHANES de 2017 a 2018. En lugar de depender de estimaciones, utilizaron un estándar de oro sumamente preciso para medir la grasa real: la absorciometría de rayos X de energía dual (DEXA). Según este escáner, se definió que existía obesidad clínica si un hombre tenía un 25% o más de grasa corporal total, y si una mujer presentaba un 35% o más. Frente a este estándar, los científicos evaluaron el rendimiento de cinco enfoques diagnósticos diferentes, desde la definición completa de The Lancet hasta el uso exclusivo del viejo y conocido IMC. Los hallazgos del estudio dibujaron un panorama muy revelador. En primer lugar, se confirmó que evaluar a los pacientes utilizando únicamente el IMC es el método menos efectivo; este parámetro mostró el peor rendimiento general, con una sensibilidad de apenas el 51,3% y el área bajo la curva (AUROC) más baja (0,730).
Básicamente, falló en detectar a casi la mitad de los pacientes que realmente padecían de obesidad según su porcentaje de grasa en el escáner DEXA. Por otro lado, la definición completa de The Lancet demostró ser extremadamente sensible (87,7%), logrando captar a la gran mayoría de las personas con verdadera adiposidad. No obstante, este alto poder de detección tuvo un precio clínico importante: una especificidad bastante baja (70,7%). Los investigadores calcularon que, al extrapolar estas cifras a la población general de adultos en EE. UU., aplicar a rajatabla la definición de The Lancet generaría más de 15,5 millones de diagnósticos falsos positivos. Esto significa que millones de personas sanas serían etiquetadas erróneamente con obesidad, lo que podría llevar a tratamientos innecesarios y al malgasto de recursos médicos. El descubrimiento más sorprendente fue que una estrategia mucho más sencilla —que consiste en diagnosticar la obesidad si el paciente cumple los criterios de «IMC o Circunferencia de Cintura»— logró superar a la compleja propuesta de The Lancet en precisión diagnóstica global. Este enfoque simplificado alcanzó un área bajo la curva significativamente mayor (0,818 frente a 0,790) y una excelente especificidad del 89,5%. Lo más destacable es que, al usar este método, la cantidad de falsos positivos proyectados a nivel poblacional se redujo drásticamente a unos 5,5 millones. De manera similar, los datos mostraron que la medición exclusiva de la circunferencia de cintura por sí sola ofreció una precisión casi idéntica a la combinación de ambas medidas. En conclusión, la investigación sugiere que en la práctica médica diaria no siempre «más es mejor». La definición completa de The Lancet exige medir la relación cintura-cadera, requiriendo mediciones de cadera que rara vez se toman en las consultas de rutina, limitando severamente su viabilidad operativa. Por el contrario, los autores recomiendan fuertemente el uso de los criterios de «IMC o Circunferencia de Cintura», o simplemente de la circunferencia de cintura sola. Estos métodos más sencillos demostraron ser altamente precisos, evitan el daño psicológico y médico del sobrediagnóstico masivo, y representan el estándar más lógico y fácil de implementar para identificar la obesidad en adultos menores de 60 años.
Fuente: SOCHOB
Referencia: Visaria A, Corsi D, Patel D, et al. Lancet definition vs other criteria for obesity diagnosis in adults. JAMA Netw Open. 2026 Aug 7;9(8):e2627738.