AKKERMANSIA MUCINIPHILA: ¿BENEFICIO O RIESGO?
- Mar 25 de Ago 2026
- Sochob
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La revisión analiza el papel de Akkermansia muciniphila en la obesidad y sus alteraciones metabólicas. Esta bacteria forma parte habitual de la microbiota intestinal y representa aproximadamente entre 3% y 5% de la comunidad microbiana en adultos sanos. Su abundancia suele estar disminuida en personas con obesidad y diabetes tipo 2, mientras que niveles más altos se han asociado con una mejor función metabólica, menor inflamación y mayor integridad de la barrera intestinal. Por estas características, se ha propuesto como uno de los principales candidatos a probiótico de nueva generación.
Su efecto beneficioso parece relacionarse principalmente con la interacción que establece con la capa de moco intestinal. A. muciniphila utiliza la mucina como fuente de nutrientes, pero al mismo tiempo puede favorecer su renovación y contribuir al mantenimiento de una barrera intestinal adecuada. También produce metabolitos como acetato y propionato y distintas moléculas bioactivas capaces de influir sobre la respuesta inmunológica y metabólica. Entre ellas destaca Amuc_1100, que puede favorecer la integridad epitelial mediante señalización a través de TLR2, y la proteína P9, capaz de estimular la secreción de GLP-1. En conjunto, estos mecanismos podrían disminuir la permeabilidad intestinal, reducir el paso de lipopolisacáridos a la circulación y atenuar la inflamación crónica de bajo grado característica de la obesidad.
Los estudios experimentales han mostrado resultados especialmente favorables. En modelos animales de obesidad, la administración de A. muciniphila, tanto viva como pasteurizada, ha reducido la adiposidad, mejorado la sensibilidad a la insulina y disminuido la inflamación sistémica. Incluso algunos de sus componentes aislados parecen reproducir parte de estos efectos, lo que ha despertado interés no solo en el uso de la bacteria como probiótico, sino también en el desarrollo de postbióticos derivados de sus proteínas o metabolitos. La evidencia en seres humanos es todavía mucho más limitada. En un estudio exploratorio realizado en personas con sobrepeso u obesidad, la suplementación durante tres meses fue bien tolerada y se asoció con una reducción aproximada del 8,7% del colesterol total, además de algunas mejorías en marcadores de función hepática e inflamación. De manera interesante, la forma pasteurizada ha mostrado resultados prometedores y, en algunos estudios, incluso superiores a los de la bacteria viva.
Sin embargo, la revisión también advierte que A. muciniphila no debe considerarse automáticamente beneficiosa en todas las circunstancias. Debido a que degrada mucina, un aumento excesivo de su actividad en determinadas condiciones podría comprometer la capa protectora intestinal y favorecer inflamación, infección o proliferación de otros microorganismos. Sus efectos parecen depender del estado metabólico del huésped, la dieta, la composición inicial de la microbiota, la cepa utilizada y la formulación administrada. Por ello, aunque Akkermansia muciniphila aparece como una estrategia prometedora para la prevención o tratamiento complementario de la obesidad y sus alteraciones metabólicas, todavía no existe evidencia suficiente para recomendar su uso rutinario en la práctica clínica. Son necesarios ensayos clínicos más grandes y prolongados que determinen qué pacientes pueden beneficiarse, cuál es la dosis adecuada, si conviene utilizar la bacteria viva o pasteurizada y cuál es su seguridad a largo plazo.
Fuente: SOCHOB
Referencia: Rojas OC, González GM. The Role of Akkermansia muciniphila in Obesity: Benefit or Harm? Probiotics Antimicrob Proteins. 2026 Aug 24.