EFICACIA DE SEMAGLUTIDA EN EL TRASTORNO POR CONSUMO DE ALCOHOL Y OBESIDAD

El trastorno por abuso de alcohol (TAA) es una enfermedad cerebral crónica y recidivante para la que, pese a décadas de investigación, solo existen tres medicamentos aprobados por la FDA. Ante esta brecha terapéutica, y motivados por evidencia preclínica prometedora y datos de registros poblacionales, los autores diseñaron el ensayo SEMALCO: el primer ensayo controlado aleatorizado que evalúa la semaglutida semanal en pacientes con TAA que buscan tratamiento activamente y que presentan obesidad comórbida.

El estudio, realizado en Copenhague entre 2023 y 2025, asignó aleatoriamente a 108 participantes (IMC ≥ 30 kg/m², edad media 52 años, 85% con TAA severo según DSM-5) a recibir semaglutida subcutánea hasta 2,4 mg semanales o placebo durante 26 semanas, ambos grupos con acceso a terapia cognitivo-conductual estandarizada. Al inicio, los participantes promediaban 17,2 días de consumo excesivo de alcohol en los últimos 30 días. Los resultados del desenlace primario fueron estadísticamente significativos y clínicamente relevantes: el grupo con semaglutida redujo los días de consumo excesivo en 41,1 puntos porcentuales desde la línea de base, frente a 26,4 en el grupo placebo (diferencia estimada: −13,7 puntos porcentuales; p = 0,0015). Este beneficio se extendió a múltiples desenlaces secundarios: consumo total de alcohol, bebidas por día, craving, puntuaciones AUDIT y niveles de riesgo de la OMS. Los datos autorreportados fueron validados por el biomarcador objetivo fosfatidiletanol plasmático, que disminuyó significativamente solo en el grupo de semaglutida. En términos comparativos, el número necesario a tratar para lograr una reducción de dos niveles en el riesgo OMS fue de 4,3, frente a 7 o más reportado para los fármacos actualmente aprobados. Como era esperable, la semaglutida también produjo mayor pérdida de peso (−11,2 kg vs. −2,2 kg), y se observó una correlación significativa entre la magnitud de la pérdida de peso y la reducción en el consumo de alcohol, lo que sugiere mecanismos neurobiológicos compartidos entre ambas condiciones.

En cuanto a la seguridad, los efectos adversos fueron predominantemente gastrointestinales —náuseas, estreñimiento, reflujo, vómitos—, más frecuentes en el grupo de semaglutida pero en su mayoría leves, transitorios y manejables. Solo cuatro participantes de ese grupo abandonaron el estudio por efectos secundarios. El único evento adverso serio atribuible a la semaglutida fue una hospitalización por dolor abdominal a dosis inicial, sin discontinuación del tratamiento.

El estudio tiene limitaciones relevantes. La restricción a pacientes con obesidad limita la generalización de los hallazgos al conjunto de personas con TAA. El riesgo de desenmascaramiento funcional —dado que la pérdida de peso y los efectos gastrointestinales pueden revelar la asignación al tratamiento— es inherente a este tipo de ensayos con agonistas GLP-1, aunque la heterogeneidad observada en ambos grupos lo habría mitigado parcialmente. La ausencia de seguimiento tras la semana 26 impide saber si los efectos se mantienen al suspender el fármaco, y la muestra fue predominantemente blanca, lo que restringe la generalización a poblaciones más diversas.

En conjunto, este ensayo aporta evidencia sólida de que la semaglutida semanal reduce de forma robusta el consumo excesivo de alcohol en pacientes con TAA y obesidad, con un perfil de eficacia que supera al de los tratamientos actualmente disponibles. Los autores concluyen que los datos respaldan ampliar la indicación del fármaco a esta población, aunque advierten que se requieren ensayos más amplios, en pacientes sin obesidad y con seguimiento prolongado, antes de poder recomendar su uso fuera de indicación.

Fuente: SOCHOB

Referencia: Klausen MK, Justesen SK, Pedersen JN, et al. Once-weekly semaglutide versus placebo in patients with alcohol use disorder and comorbid obesity: a randomised, double-blind, placebo-controlled trial. The Lancet 2026; 407:1687–1698.