LA GRASA MALA PUEDE CONVERTIRSE EN BUENA Y ADEMÁS “QUEMACALORÍAS”

Investigadores del Centro Médico de la Universidad de Texas (UTMB), en Galveston (Estados Unidos) han comprobado por primera vez en individuos que la tan denostada grasa blanca que acumula calorías, puede convertirse en grasa parda, que las quema, según un artículo que se publicará en la cuarta edición de agosto de la revista «Cell Metabolism».

cuerpoTeniendo en cuenta la epidemia vigente internacional de obesidad y síndrome metabólico, la oportunidad de quemar calorías sin obligación de ampliar los niveles de versión física sería de enorme precio terapéutico. El crecimiento de gasto de energía la transformación de la grasa blanca en parda resultaría muy prometedora para el tratamiento de las complicaciones asociadas con la obesidad y el sedentarismo.

Estudios previos realizados por el clan de UTMB y otros han comprobado que los individuos tienen la grasa parda, pese a que en pequeñas cantidades, y que cuando se «enciende» esta grasa parda puede incrementar la tasa metabólica, al tiempo que reduce los niveles de glucosa en sangre.

En este trabajo, los examinadores han comprobado que la grasa blanca en los seres individuos también se puede cambiar en una forma parecida a la grasa parda. Sin embargo, para que esto suceda se solicita resistente y prolongada liberación de adrenalina.

Solo con quemaduras

El trauma de una quemadura simboliza un prototipo único de estrés resistente y prolongado, donde la liberación de adrenalina se incrementa masivamente durante algunas semanas después de la lesión. Los examinadores utilizaron este «modelo de estrés» para aprender su hipótesis de que, de forma parecido a los ejemplos animales, la grasa blanca humana también puede convertirse en grasa parda.

Los investigadores reclutaron 72 pacientes que habían sufrido quemaduras graves en próximamente 50% de sus cuerpos. Diecinueve individuos sanos sirvieron como grupo de comparación. Se tomaron muestras de la grasa blanca de los pacientes quemados en distintos instantes después de la lesión.

Las células de grasa parda son diferentes a las de la grasa blanca en sus genes, estructura y función. Las células de grasa parda son más pequeñas que las células de grasa blanca y tienen un mayor número de mitocondrias, los motores de combustión de la célula que expresan una proteína llamada UCP1. La adrenalina se enciende con UCP1, lo que hace que las mitocondrias quemen calorías sin producir ninguna energía química sino simplemente calor.

Los examinadores encontraron que en los pacientes con quemaduras se producía un cambio gradual en las funciones moleculares y funcionales de la grasa blanca a un fenotipo de grasa parda, lo que recomienda un «oscurecimiento» progresivo de la grasa blanca en respuesta a una lesión por quemadura.

«Nuestro repaso proporciona una prueba de que es factible el oscurecimiento de la grasa blanca en los seres humanos. El próximo paso es reconocer los mecanismos que sustentan este resultado y después para crear medicamentos que imitan el resultado inducido por quemaduras», ha comentado el inventor principal, Labros Sidossis, profesor de Medicina Interna en la UTMB.

Fuente:ABC.es/VIC                                                                                                                                                  Referencia: Sidossis LS, Porter C, Saraf MK, et al. Browning of Subcutaneous White Adipose Tissue in Humans after Severe Adrenergic Stress. Cell Metab 2015 Aug 4;22(2):219-27.