LA GRASA PARDA PODRÍA AYUDAR A PROTEGER CONTRA LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES EN LA OBESIDAD

Las personas con obesidad se enfrentan a un riesgo significativamente mayor de aterosclerosis y, por consiguiente, de infarto y accidente cerebrovascular. Este riesgo elevado se debe principalmente a la inflamación crónica de los vasos sanguíneos, más frecuente en la obesidad severa. Un nuevo estudio dirigido por Florian Kiefer en la División de Endocrinología y Metabolismo de la Universidad Médica de Viena ha identificado el tejido adiposo pardo como un posible factor protector para la salud vascular. Los hallazgos, publicados en Atherosclerosis, Thrombosis and Vascular Biology, demuestran por primera vez en humanos que las personas con obesidad y grasa parda activa presentan una inflamación arterial significativamente menor.

El estudio, realizado por un equipo de investigación liderado por Florian Kiefer (División de Endocrinología y Metabolismo, Departamento de Medicina III, MedUni Viena) y Oana Kulterer (División de Medicina Nuclear, Departamento de Imagen Biomédica y Terapia Guiada por Imagen, MedUni Viena), incluyó a 65 adultos con obesidad. La actividad del tejido adiposo marrón se evaluó mediante imágenes de PET/TC con 18F -FDG tras una exposición estandarizada al frío. Esta técnica utiliza un trazador de glucosa radiomarcado para identificar tejidos metabólicamente activos. Al mismo tiempo, se midió la actividad inflamatoria en diferentes secciones de la aorta.

Mayor actividad de la grasa parda, menor inflamación vascular y un perfil sanguíneo más saludable.

Aproximadamente un tercio de los participantes mostraron actividad detectable de grasa parda tras la estimulación con frío. Estos individuos presentaron una actividad inflamatoria significativamente menor en la aorta en comparación con aquellos sin grasa parda activa. Además, el estudio halló una clara asociación: una mayor actividad de la grasa parda se correlacionó con menores niveles de inflamación vascular. Los análisis de sangre respaldaron aún más estos hallazgos, mostrando niveles elevados de moléculas antiinflamatorias y vasoprotectoras en individuos con grasa parda activa. Al mismo tiempo, se observó una reducción de los marcadores relacionados con la inflamación y la aterosclerosis. «En este estudio, demostramos por primera vez que las personas con obesidad que tienen grasa parda activa presentan menos inflamación en la pared de los vasos aórticos que las personas comparables que carecen de este tejido», dijo el investigador principal Kiefer.

El tejido adiposo pardo es un órgano vital para la producción de calor en recién nacidos y lactantes, pero su cantidad y actividad disminuyen con la edad y suelen reducirse en la obesidad. A diferencia de la grasa blanca, que almacena energía, la grasa parda la quema y participa en la producción de calor. «Nuestros hallazgos sugieren que la grasa parda no solo beneficia la salud metabólica, sino que también podría actuar como factor protector del sistema vascular», añadió Kiefer. «Si bien la grasa parda se activa principalmente por la exposición al frío, ya se están explorando estrategias farmacológicas para estimular su actividad».

Fuente: Medical University of Vienna

Referencia: Kulterer OC, Herz CT, Pils D, et al. Active brown adipose tissue is associated with reduced arterial inflammation and less atherogenic circulating factors in individuals with obesity. Arterioscler Thromb Vasc Biol. 2026 Apr 30.