TIRZEPATIDA: MÁS ALLÁ DEL NADIR PONDERAL
- Lun 28 de Sep 2026
- Sochob
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Este análisis post hoc del estudio SURMOUNT-1 a 3 años evaluó la relevancia clínica de la recuperación de peso después de alcanzar el nadir ponderal, es decir, el menor peso obtenido durante el tratamiento con tirzepatida. El objetivo fue determinar si recuperar parte del peso perdido durante el tratamiento se asociaba necesariamente con pérdida de los beneficios cardiometabólicos.
El análisis incluyó 690 participantes con obesidad o sobrepeso y prediabetes, adherentes al tratamiento con tirzepatida 5, 10 o 15 mg durante 176 semanas y que habían conseguido al menos 5% de reducción ponderal. Los participantes tenían una edad media de 48,5 años, un IMC promedio de 38,6 kg/m² y un peso basal medio de 107 kg. La pérdida de peso máxima fue importante. En el momento del nadir, la reducción media del peso fue de −19,0% con 5 mg, −24,3% con 10 mg y −26,0% con 15 mg. A la semana 176, estas reducciones seguían siendo de −15,5%, −20,1% y −22,5%, respectivamente. La recuperación promedio desde el nadir fue relativamente pequeña: entre 3,7 y 4,4 kg, dependiendo de la dosis.
Un aspecto relevante es que el nadir ponderal se alcanzó tardíamente, aproximadamente a los 21–23 meses de tratamiento. De hecho, más de la mitad de los participantes tratados con 10 y 15 mg alcanzaron su peso mínimo después de la semana 72, lo que sugiere que la respuesta ponderal puede continuar evolucionando durante periodos prolongados. Al agrupar todas las dosis, 70% de los participantes recuperó menos de 5% del peso basal, 22% recuperó entre 5 y < 10%, mientras que solo 8% recuperó ≥ 10%. La proporción de la pérdida máxima de peso que todavía se conservaba al final del estudio fue de 94,8%, 69,9% y 44,3%, respectivamente. En términos absolutos, la recuperación mediana fue de 1,2 kg, 7,2 kg y 13,7 kg en estos tres grupos.
Estos resultados indican que una recuperación moderada después del peso mínimo no equivale necesariamente a fracaso terapéutico. En conjunto, la mediana de la pérdida máxima de peso que permanecía conservada a las 176 semanas fue de 88,5%. La relación cintura/talla, utilizada como marcador de adiposidad central, mostró una relación más directa con el grado de recuperación ponderal. Al inicio, alrededor del 94% de los participantes presentaba una relación cintura/talla > 0,59. En el nadir, esta proporción cayó a aproximadamente 42– 44%. Sin embargo, a la semana 176 volvió a aumentar hasta 45% en quienes recuperaron < 5%, 59% en quienes recuperaron 5–<10% y 68% en aquellos que recuperaron ≥10%. A pesar de ello, los beneficios metabólicos permanecieron en gran medida preservados. La reducción de HbA1c se mantuvo en los tres grupos, al igual que las mejorías lipídicas. Las reducciones de presión arterial también se conservaron mayoritariamente, aunque fueron menos pronunciadas en quienes recuperaron ≥ 10% del peso.
Uno de los resultados más destacados fue la persistencia de normoglicemia, considerando que todos los participantes tenían prediabetes al inicio. A las 176 semanas, estaban normoglicémicos el 96,1% de quienes recuperaron < 5%, el 92,6% de quienes recuperaron entre 5 y < 10% y el 91,2% de quienes recuperaron ≥ 10%. La progresión a diabetes tipo 2 fue muy poco frecuente. Los autores sugieren que esta persistencia del beneficio glucémico, incluso en presencia de recuperación de peso, podría reflejar efectos directos de tirzepatida sobre la función de la célula β y la sensibilidad a la insulina, parcialmente independientes de la reducción ponderal.
El estudio también contrasta estos resultados con SURMOUNT-4, donde la suspensión de tirzepatida se acompañó de recuperación ponderal y de un deterioro más marcado de la presión arterial, HbA1c, glicemia y parámetros lipídicos. Esto sugiere que mantener el tratamiento contribuye a conservar los beneficios cardiometabólicos incluso cuando se produce una recuperación moderada de peso. El grupo con recuperación ≥ 10% del peso basal, aunque representó solo el 8% de la cohorte, mostró mayor deterioro de la adiposidad central y atenuación del beneficio sobre la presión arterial. Los autores consideran que esta magnitud de recuperación sí podría adquirir relevancia clínica y justificar estrategias terapéuticas adicionales en algunos pacientes.
Entre las principales limitaciones se encuentran el carácter post hoc del análisis, el reducido tamaño del grupo con recuperación ≥ 10%, la inclusión exclusiva de pacientes con prediabetes y la selección de participantes relativamente adherentes y con una respuesta inicial ≥ 5%. En conclusión, durante más de tres años de tratamiento continuo con tirzepatida, la mayoría de los participantes mantuvo gran parte de la pérdida ponderal y de los beneficios cardiometabólicos alcanzados. La recuperación de algunos kilogramos después del nadir fue frecuente, pero en la mayoría de los casos no tuvo una repercusión clínica importante. Solo una minoría, correspondiente al 8% que recuperó ≥10% del peso basal, mostró señales más claras de deterioro de la adiposidad central y del beneficio tensional. Estos hallazgos apoyan una visión de la obesidad como enfermedad crónica en la que el éxito terapéutico debería valorarse no solo por mantener exactamente el menor peso alcanzado, sino por la durabilidad de la mejoría metabólica y cardiometabólica.
Fuente: SOCHOB
Referencia: Aronne LJ, Vincent RP, Klein KR, et al. Evaluation of clinical relevance of weight nadirs and weight regain during 3 years of treatment with tirzepatide in participants with obesity or overweight and prediabetes. Obes Pillars. 2026;20:100333.