MICROBIOTA INTESTINAL: UNA NUEVA DEFENSA CONTRA LA ATEROSCLEROSIS

La obesidad se asocia frecuentemente con alteraciones del colesterol, resistencia a la insulina e inflamación crónica, factores que favorecen la acumulación de grasa en las paredes de las arterias y aumentan el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares. En los últimos años, los científicos han descubierto que la microbiota intestinal, formada por billones de microorganismos que viven en nuestro intestino, también participa en la regulación del metabolismo y podría influir en nuestra salud cardiovascular.
Un nuevo estudio publicado en la prestigiosa revista científica Nature identificó un mecanismo sorprendente mediante el cual ciertas bacterias intestinales podrían proteger nuestras arterias. Los investigadores descubrieron que una bacteria llamada Bacteroides uniformis produce una sustancia denominada ácido pentadecanoico (C15:0), un tipo de ácido graso que puede disminuir la producción de colesterol en el hígado y favorecer su eliminación desde la sangre. Para investigar esta relación, los científicos analizaron inicialmente la microbiota intestinal de 223 personas con enfermedad cardiovascular aterosclerótica y 189 personas sanas. Observaron que algunas bacterias beneficiosas, especialmente Bacteroides uniformis, eran menos abundantes en quienes presentaban enfermedad cardiovascular. Posteriormente, realizaron experimentos en ratones especialmente predispuestos a desarrollar aterosclerosis y alimentados con una dieta rica en grasas. Tras administrarles esta bacteria durante 12 semanas, comprobaron que presentaban menos lesiones ateroscleróticas, menores concentraciones de colesterol total, colesterol LDL (conocido como colesterol malo) y triglicéridos, además de una disminución de la inflamación de las arterias.
Los investigadores descubrieron que uno de los principales responsables de estos beneficios era el ácido pentadecanoico, producido por la propia bacteria. Al administrar directamente esta sustancia a los animales, observaron un resultado especialmente llamativo: después de ocho semanas, la extensión de las lesiones ateroscleróticas se había reducido aproximadamente un 50% en comparación con los ratones que no recibieron el tratamiento. También mejoraron sus niveles de colesterol y disminuyó la inflamación vascular. Pero ¿cómo consigue esta sustancia proteger las arterias? Los científicos descubrieron que el ácido pentadecanoico bloquea parcialmente una enzima del hígado llamada HMG-CoA reductasa, responsable de un paso fundamental en la fabricación de colesterol. Curiosamente, esta es la misma enzima sobre la que actúan las estatinas, medicamentos ampliamente utilizados para reducir el colesterol, aunque el ácido pentadecanoico mostró una potencia mucho menor en las pruebas de laboratorio.
Al disminuir la producción de colesterol dentro del hígado, se activa un mecanismo que aumenta la cantidad de receptores encargados de retirar el colesterol LDL de la circulación sanguínea. De esta manera, el organismo elimina más colesterol de la sangre, disminuyendo su disponibilidad para acumularse en las paredes arteriales. Los investigadores confirmaron la importancia de este mecanismo al comprobar que, cuando los ratones carecían de estos receptores en el hígado, desaparecían los efectos protectores de la bacteria y del ácido pentadecanoico. Otro descubrimiento interesante fue que esta sustancia no es producida exclusivamente por Bacteroides uniformis. Los científicos identificaron otras bacterias intestinales capaces de fabricarla, lo que sugiere que diferentes componentes de nuestra microbiota podrían participar en la regulación natural del colesterol.
Para explorar si estos resultados también tenían alguna relación con la salud humana, compararon muestras de sangre y deposiciones de personas con dislipidemia, es decir, alteraciones de las grasas sanguíneas, con muestras de personas sanas. Encontraron que quienes presentaban dislipidemia tenían concentraciones significativamente menores de ácido pentadecanoico, tanto en la sangre como en las deposiciones. Esto sugiere una posible relación entre la menor disponibilidad de esta sustancia y las alteraciones del colesterol, aunque todavía no demuestra que su disminución sea la causa de la enfermedad. El ácido pentadecanoico es particularmente interesante porque, hasta ahora, se conocía principalmente por encontrarse en algunos alimentos, especialmente productos lácteos y grasas de rumiantes. Este estudio demuestra que determinadas bacterias intestinales también pueden producirlo, abriendo una nueva línea de investigación sobre cómo la microbiota podría contribuir a proteger nuestro sistema cardiovascular.
¿Qué importancia tiene este descubrimiento?
Los resultados sugieren que, en el futuro, podría ser posible desarrollar tratamientos que favorezcan la producción intestinal de ácido pentadecanoico o aprovechen directamente sus efectos sobre el metabolismo del colesterol. Sin embargo, es fundamental destacar que los beneficios observados sobre las placas ateroscleróticas se demostraron en ratones y todavía no existen pruebas de que administrar esta sustancia prevenga infartos o reduzca la aterosclerosis en seres humanos.
Conclusión
Este estudio demuestra que determinadas bacterias intestinales producen ácido pentadecanoico, una sustancia capaz de disminuir la fabricación de colesterol en el hígado, favorecer la eliminación del colesterol LDL de la sangre y reducir aproximadamente un 50% la extensión de las lesiones ateroscleróticas en ratones. En seres humanos, se observó que las personas con alteraciones del colesterol tenían menores concentraciones de este ácido graso. Aunque todavía se necesitan estudios clínicos, el descubrimiento abre una nueva perspectiva sobre la relación entre microbiota intestinal, obesidad, metabolismo del colesterol y salud cardiovascular.
Fuente: SOCHOB 12/10/26