VITAMINA D EN NIÑOS Y ADOLESCENTES CON OBESIDAD: ¿AYUDA A MEJORAR SU SALUD?

Un estudio publicado en octubre de 2026 en la revista científica International Journal of Obesity, encabezado por la investigadora Alia Iftikhar y colaboradores, analizó si los suplementos de vitamina D pueden mejorar la salud de niños y adolescentes con sobrepeso u obesidad. La investigación buscó determinar si, además de corregir los niveles bajos de esta vitamina, su consumo podría contribuir a reducir el peso corporal y mejorar algunas alteraciones relacionadas con la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.
La obesidad infantil es un problema de salud cada vez más frecuente en todo el mundo. Sus consecuencias van más allá del exceso de peso, ya que también puede provocar cambios en el funcionamiento del organismo y aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial y los problemas cardiovasculares. Una de las alteraciones que se observa con mayor frecuencia en niños y adolescentes con sobrepeso u obesidad es la presencia de niveles bajos de vitamina D, un nutriente esencial para el crecimiento, la formación de huesos fuertes y el buen funcionamiento del organismo. La vitamina D se obtiene principalmente mediante la exposición de la piel a la luz solar y, en menor cantidad, a través de algunos alimentos. Sin embargo, los niños y adolescentes con obesidad tienen mayor probabilidad de presentar niveles insuficientes de esta vitamina. Esto se relaciona, entre otras razones, con su distribución y almacenamiento en el tejido graso, una posible menor exposición al sol y determinados hábitos alimentarios.
Frente a esta situación, surge una pregunta importante: ¿dar suplementos de vitamina D a niños y adolescentes con obesidad puede ayudarles a bajar de peso y mejorar su salud, además de aumentar los niveles de esta vitamina en la sangre? Para responder esta pregunta, los investigadores revisaron 24 estudios realizados entre 2005 y 2024, en los que participaron niños y adolescentes con sobrepeso u obesidad. De ellos, 11 estudios permitieron reunir y analizar sus resultados en conjunto. Se evaluó si los suplementos de vitamina D ayudaban a mejorar el peso corporal, el funcionamiento de la insulina, los niveles de azúcar y grasas en la sangre y la presión arterial. En algunos estudios, los participantes fueron observados durante períodos de hasta un año. Los resultados mostraron que los suplementos de vitamina D fueron eficaces para aumentar sus niveles en la sangre. Sin embargo, no todos los niños respondieron de la misma manera, por lo que la cantidad necesaria para corregir una deficiencia puede variar según las características de cada persona. La pregunta más importante era si este aumento de vitamina D también se traducía en una mejoría del peso y de la salud general. En este aspecto, los resultados fueron menos alentadores. Algunos estudios encontraron pequeñas mejorías en la forma en que el organismo utiliza la insulina, una hormona que ayuda a controlar el azúcar en la sangre. También se observaron, en ciertos casos, leves disminuciones del peso en relación con la estatura, de algunas grasas presentes en la sangre y de la presión arterial. Sin embargo, otros estudios no encontraron estas mejorías.
Por lo tanto, al considerar todos los resultados, no se pudo demostrar que tomar suplementos de vitamina D ayude de manera constante a bajar de peso, mejorar el control del azúcar en la sangre o reducir los factores de riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares en niños y adolescentes con obesidad. En cuanto a la seguridad, los estudios no informaron efectos perjudiciales directamente relacionados con los suplementos utilizados. Sin embargo, esto no significa que puedan administrarse sin supervisión, ya que consumir vitamina D en cantidades excesivas puede ser perjudicial. Además, los investigadores señalaron que todavía se necesitan estudios más amplios y de mayor duración para conocer mejor sus posibles efectos a largo plazo.
¿Qué significan estos resultados para las familias? La principal conclusión es que tener niveles adecuados de vitamina D es importante para la salud, pero aumentar esta vitamina no significa necesariamente que un niño vaya a bajar de peso o que mejoren los problemas de salud asociados con la obesidad. Los suplementos de vitamina D pueden ser necesarios cuando existe una deficiencia, especialmente para proteger la salud de los huesos y favorecer un crecimiento adecuado. Sin embargo, no deben considerarse un tratamiento para la obesidad ni una solución para prevenir por sí solos enfermedades como la diabetes o los problemas cardiovasculares. También es importante comprender que los niveles bajos de vitamina D no son necesariamente la causa del exceso de peso. Ambas situaciones pueden presentarse juntas, pero corregir una no significa que la otra vaya a desaparecer.
En definitiva, la vitamina D cumple funciones esenciales en el organismo y corregir su deficiencia puede ser beneficioso, pero no se ha demostrado que tomar suplementos de esta vitamina, por sí solos, produzca una reducción importante del peso o una mejoría constante de los problemas de salud asociados con la obesidad. Por esta razón, la decisión de utilizar suplementos de vitamina D debe basarse en una evaluación individual realizada por un profesional de salud.
Fuente: SOCHOB (14/10/26)